Teatro

Poder, física y pasado: el regreso de «Copenhague» de Michael Frayn a los escenarios

Una nueva y ambiciosa producción de la obra maestra de Frayn encabeza la temporada del Hampstead Theatre, planteando interrogantes sobre la ética científica y la fragilidad de la memoria histórica.
Martha Lucas

El regreso de Copenhague, la aclamada pieza de Michael Frayn, se posiciona como el evento teatral más esperado de la primavera en el Hampstead Theatre de Londres. Esta obra, que no contaba con una gran producción en la capital británica desde su estreno a finales de los noventa, revive el misterioso encuentro que mantuvieron los físicos Niels Bohr y Werner Heisenberg en 1941. Protagonizada por estrellas de la talla de Alex Kingston y Richard Schiff, la función transforma un enigma histórico de la Segunda Guerra Mundial en una profunda reflexión sobre la incertidumbre, el desarrollo de la energía nuclear y los dilemas éticos que, en un presente de verdades cuestionadas, cobran una relevancia asombrosa para los espectadores actuales.

Bajo la dirección de Michael Longhurst, esta versión explora la historia no como un registro inamovible, sino como un conjunto de probabilidades cambiantes. La trama se centra en el viaje de Heisenberg a la Dinamarca ocupada por los nazis para visitar a su antiguo mentor, Bohr. Lo que realmente se dijeron sigue siendo motivo de debate para los historiadores, y es precisamente en ese vacío documental donde Frayn utiliza el «principio de incertidumbre» como una poderosa metáfora de las motivaciones humanas. Kingston y Schiff, junto a los matices que aporta el personaje de Margrethe Bohr, desglosan las múltiples perspectivas de una conversación que cambió el curso de la ciencia.

La programación de la temporada se completa con propuestas que dialogan con la identidad y la representación. Destaca el estreno en el Reino Unido de Stage Kiss, de Sarah Ruhl, dirigida por Blanche McIntyre. Aunque el tono es distinto al drama nuclear de Frayn, la obra de Ruhl también indaga en los límites difusos de la realidad, narrando la historia de dos actores con un pasado romántico que deben interpretar a una pareja de amantes en un melodrama de los años treinta. Esta exploración metateatral sobre cómo el arte imita a la vida refuerza el enfoque del teatro en dramaturgos que deconstruyen los mecanismos de la narrativa.

Además de los grandes nombres, el Hampstead Theatre reafirma su compromiso con la comunidad y el nuevo talento. La incorporación de la dramaturga Juliet Gilkes Romero como escritora residente busca integrar las experiencias de los residentes locales en obras de gran formato. La cartelera también incluirá futuros estrenos de figuras como Alexi Kaye Campbell y Richard Nelson, además de la llegada del premiado musical Kimberly Akimbo.

Sin embargo, es el peso intelectual de Copenhague lo que define el pulso de los próximos meses. Al revisitar las sombras de la era atómica y la naturaleza incognoscible del corazón humano, el teatro invita al público a reflexionar sobre cómo las decisiones tomadas en la oscuridad del pasado siguen resonando con fuerza en el clima político actual.

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