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Cómo llegar al cielo desde Belfast: la nueva comedia negra de la creadora de Derry Girls que mezcla misterio, amistad y caos

Lisa McGee regresa con una serie que cruza humor oscuro y thriller emocional, donde un reencuentro entre amigas se convierte en una peligrosa búsqueda de la verdad
Liv Altman

La nueva serie Cómo llegar al cielo desde Belfast aterriza con fuerza como una de las apuestas más originales del momento: una comedia negra con alma de misterio que explora la amistad, la culpa y las heridas que nunca terminan de cerrarse. Creada por Lisa McGee, la mente detrás del fenómeno Derry Girls, la ficción arranca con la muerte de una antigua compañera de colegio y pronto se transforma en una historia imprevisible que engancha desde el primer minuto.

Cómo llegar al cielo desde Belfast sigue a tres mujeres a punto de cumplir los cuarenta cuya vida adulta se ve sacudida cuando fallece Greta, una amiga del pasado con la que habían perdido el contacto. Lo que empieza como un reencuentro incómodo en un velatorio deriva en una inquietante sospecha: algo no encaja en su muerte. Decididas a descubrir qué ocurrió realmente, las protagonistas se embarcan en una investigación tan peligrosa como absurda, poniendo a prueba su lealtad, sus recuerdos y la verdadera naturaleza de su amistad.

Amistad, secretos y humor muy negro

En el centro de la serie está la relación entre Saoirse, Robyn y Dara, amigas inseparables desde sus años en un colegio católico. Unidas por una historia compartida y por secretos que llevan décadas enterrados, vuelven a juntarse empujadas por las circunstancias. A partir de ahí, la trama se convierte en una odisea caótica por Irlanda, donde cada pista abre nuevas preguntas y cada decisión las mete en problemas aún mayores.

El sello de Lisa McGee se nota en el tono: diálogos afilados, humor descarado y una capacidad única para pasar de la carcajada al suspense en cuestión de segundos. Las protagonistas pueden estar discutiendo sobre asuntos tan triviales como extensiones de pestañas y, al instante siguiente, colándose en casas inquietantes o enfrentándose a conspiraciones que rozan lo surrealista. El resultado es una mezcla irresistible entre comedia irreverente y misterio, con ecos de investigación amateur al estilo Scooby-Doo, pero con un enfoque adulto, ácido y profundamente humano.

Bajo el disparate y las situaciones extremas, la serie habla de temas muy reconocibles: la culpa arrastrada desde la adolescencia, la memoria selectiva, las decisiones que marcan una vida y lo que realmente le debemos a quienes crecieron con nosotros. Los flashbacks al pasado van revelando poco a poco el suceso que unió —y quizá quebró— al grupo, mostrando cómo el tiempo puede erosionar incluso los vínculos más fuertes, sin borrar del todo el cariño ni la complicidad.

How To Get To Heaven From Belfast - Production Still Image
How To Get To Heaven From Belfast – Production Still Image

De Derry a Belfast: un salto creativo con identidad propia

Tras el éxito internacional de Derry Girls, Lisa McGee da aquí un paso valiente hacia un terreno distinto. De la comedia juvenil ambientada en los años noventa pasa a un relato contemporáneo que mezcla thriller, misterio y humor oscuro, sin perder su voz inconfundible. Junto al director Michael Lennox, vuelve a demostrar su talento para retratar la idiosincrasia de Irlanda del Norte con autenticidad, ingenio y mucho descaro.

La serie juega conscientemente con los clichés del género detectivesco para desmontarlos. Sus protagonistas no son investigadoras brillantes ni heroínas de manual, sino mujeres normales que improvisan, se equivocan y sobreviven como pueden. Esa torpeza, lejos de restar tensión, multiplica el humor y hace que cada giro resulte más cercano y efectivo. La historia no escatima en momentos excesivos —símbolos secretos, persecuciones, escenarios inesperados—, pero siempre mantiene el foco en la relación entre las tres amigas.

Un reparto que combina talento emergente y rostros conocidos

El trío protagonista está interpretado por Róisín Gallagher, Sinéad Keenan y Caoilfhionn Dunne, que logran una química creíble y natural. Sus personajes discuten, se apoyan y se hieren como solo pueden hacerlo las amistades de toda la vida, y esa dinámica sostiene la serie incluso en sus momentos más alocados.

El reparto se completa con un sólido elenco de actores irlandeses y británicos que aportan carisma y matices a la historia, combinando experiencia en comedia y drama. Estas interpretaciones ayudan a equilibrar el tono de la serie, haciendo que incluso las situaciones más extravagantes tengan un anclaje emocional real.

Identidad local con ambición global

Aunque profundamente arraigada en la cultura y los paisajes de Irlanda del Norte, Cómo llegar al cielo desde Belfast tiene una vocación claramente internacional. La serie se mueve entre Belfast, zonas rurales y escenarios cargados de simbolismo, integrando referencias religiosas, folklore y memoria histórica sin perder ligereza ni ritmo. El título, con su ironía evidente, funciona como una declaración de intenciones: aquí se habla de la muerte, la redención y el pasado, pero siempre con una sonrisa torcida.

La combinación de humor muy local y temas universales —la amistad, el paso del tiempo, las segundas oportunidades— es una de las claves que puede convertir a la serie en un nuevo éxito global. En un momento en el que las plataformas apuestan por ficciones que rompen géneros y fronteras, la propuesta de McGee encaja a la perfección.

Cómo llegar al cielo desde Belfast no intenta replicar lo que ya funcionó antes, sino abrir un camino propio. Es una serie atrevida, extraña y sorprendentemente emotiva, que confirma a Lisa McGee como una de las voces más personales y estimulantes de la televisión actual. Una historia donde el “craic” puede ser mortal, pero la amistad sigue siendo el verdadero motor de todo.

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