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Ludo: cuatro historias que no terminan de encajar

Martin Cid
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El cuerpo sin vida de Bhinder yace en el suelo, la sangre se filtra por las baldosas rotas mientras Pankaj Tripathi, con los ojos inyectados en sangre y una sonrisa burlona, deja caer el arma. Esta escena brutal es el primer movimiento de Ludo (2020), un caos controlado que promete conectar cuatro historias disparatadas a través del destino y la casualidad. Dirigida por Anurag Basu, conocida figura del cine hindú con títulos como Barfi! y Jagga Jasoos, esta película es un pastiche de género que mezcla comedia negra y crimen, pero con resultados desiguales.

Basu intenta aquí algo ambicioso: mostrar cómo las vidas de personajes aparentemente desconectados—un gánster, una adolescente rebelde, un policía corrupto y un médico frustrado—se entrelazan gracias a un maletín lleno de dinero y un sex tape filtrado. La premisa es intrigante, pero la ejecución adolece de problemas estructurales que impiden que el conjunto funcione como debería. La película comienza con fuerza, pero se desinfla en el segundo acto cuando la comedia pierde mordiente y el crimen no ofrece suficiente tensión.

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El reparto es uno de los puntos fuertes. Pankaj Tripathi, siempre magnético, roba cada escena como el carismático gánster «Sattu». Su química con Rajkummar Rao, un policía torpe y ambicioso, es destacable. Ambos actores logran crear dinámicas memorables, pero los demás personajes no alcanzan el mismo nivel. Abhishek Bachchan, en un papel de villano exagerado, parece fuera de lugar, mientras que Aditya Roy Kapur como un médico aburrido no logra conectar emocionalmente con el público. Fatima Sana Shaikh e Inayat Verma aportan frescura como madre e hija, pero sus arcos narrativos quedan subdesarrollados.

La cinematografía de Anuj Rakesh es uno de los aspectos más logrados de la película. Los colores vibrantes y las composiciones cuidadosamente planificadas dan a Ludo una estética visualmente atractiva que compensa, en parte, las debilidades narrativas. La banda sonora, mezclando pop bollywoodi con electrónica, funciona como un pegamento que une los fragmentos de la historia.

Sin embargo, el mayor problema de Ludo es su narrativa fragmentada. Basu intenta emular a Tarantino con saltos temporales y conexiones forzadas entre historias, pero las transiciones son torpes. La película comienza fuerte, pero se desinfla en el segundo acto cuando la comedia pierde mordiente y el crimen no ofrece suficiente tensión. El clímax, aunque visualmente espectacular, carece de peso emocional.

Donde Ludo acierta es en su tono desenfadado y su crítica social sutil: la corrupción policial, la opresión de género y la hipocresía de clase se filtra entre las risas. La película no tiene miedo de abordar temas controvertidos, pero lo hace de manera superficial, como si Basu estuviera más interesado en impresionar que en profundizar.

La dirección de Basu es desigual. Hay momentos de genio visual, como la secuencia del maletín lleno de dinero o el uso creativo de los flashbacks, pero también hay escenas que se sienten innecesarias o repetitivas. La estructura no linear, aunque ambiciosa, no siempre sirve a la historia. Las conexiones entre los personajes y sus historias son forzadas, y algunas subtramas, como la del médico frustrado, se sienten desconectadas del resto.

El público objetivo de Ludo es difícil de definir. Los fans del cine de Basu encontrarán elementos familiares, pero aquellos que buscan una narrativa coherente o personajes bien desarrollados pueden sentirse decepcionados. La película está dirigida a un público que disfruta del caos controlado y la estética visualmente atractiva, pero no tanto a quienes valoran la profundidad emocional o la coherencia narrativa.

En comparación con otras películas de Basu, Ludo es más ambiciosa en su alcance, pero menos pulida en su ejecución. Barfi! y Jagga Jasoos tenían historias más centradas y personajes más memorables, mientras que Ludo se siente dispersa y superficial.

El mayor problema de Ludo es que no logra equilibrar sus múltiples elementos. La comedia negra y el crimen son géneros difíciles de mezclar, y Basu no siempre tiene éxito en hacerlo. La película intenta abarcar demasiado, pero termina perdiendo fuerza en el proceso.

Donde Ludo acierta es en su tono desenfadado y su crítica social sutil: la corrupción policial, la opresión de género y la hipocresía de clase se filtra entre las risas. La película no tiene miedo de abordar temas controvertidos, pero lo hace de manera superficial, como si Basu estuviera más interesado en impresionar que en profundizar.

La dirección de Basu es desigual. Hay momentos de genio visual, como la secuencia del maletín lleno de dinero o el uso creativo de los flashbacks, pero también hay escenas que se sienten innecesarias o repetitivas. La estructura no linear, aunque ambiciosa, no siempre sirve a la historia. Las conexiones entre los personajes y sus historias son forzadas, y algunas subtramas, como la del médico frustrado, se sienten desconectadas del resto.

El público objetivo de Ludo es difícil de definir. Los fans del cine de Basu encontrarán elementos familiares, pero aquellos que buscan una narrativa coherente o personajes bien desarrollados pueden sentirse decepcionados. La película está dirigida a un público que disfruta del caos controlado y la estética visualmente atractiva, pero no tanto a quienes valoran la profundidad emocional o la coherencia narrativa.

En comparación con otras películas de Basu, Ludo es más ambiciosa en su alcance, pero menos pulida en su ejecución. Barfi! y Jagga Jasoos tenían historias más centradas y personajes más memorables, mientras que Ludo se siente dispersa y superficial.

El mayor problema de Ludo es que no logra equilibrar sus múltiples elementos. La comedia negra y el crimen son géneros difíciles de mezclar, y Basu no siempre tiene éxito en hacerlo. La película intenta abarcar demasiado, pero termina perdiendo fuerza en el proceso.

En última instancia, Ludo es una experiencia entretenida pero superficial. Basu prioriza el estilo sobre la sustancia, dejando personajes y tramas secundarias en el limbo. El resultado es una película que impresiona visualmente pero que no logra conmover o sorprender a un nivel más profundo.

MCM Score: 6.1/10 — craft 2 / story 1 / performances 2 / originality 1 / genre_fit 0.

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

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