No hay que fiarse de todas las aplicaciones móviles de salud mental

No hay que fiarse de todas las aplicaciones móviles de salud mental
Andrea Ramirez
Andrea Ramirez

En los últimos años, es más importante que nunca estar informado sobre los problemas de salud mental. Como consecuencia, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades mentales se han hecho más completos.

Esto ha permitido que la sociedad esté más informada sobre las cuestiones relacionadas con la salud mental.

Estar más informados y acabar con el estigma que rodea a las enfermedades mentales ha ampliado el tratamiento y el diagnóstico de la salud mental al mundo de la tecnología. En concreto, la tecnología empleada para tratar la salud mental suele estar relacionada con las aplicaciones móviles y los smartphones.

¿Cuáles son las ventajas de utilizar aplicaciones móviles para controlar la salud mental?

La expansión del tratamiento de la salud mental al mundo de las aplicaciones móviles ha hecho más accesibles los métodos de tratamiento y seguimiento.

Los principales factores que impulsan esta expansión son la comodidad, la facilidad de uso y la accesibilidad financiera. Cualquiera puede descargar una aplicación móvil en su teléfono y utilizarla en cuestión de minutos, y las aplicaciones móviles suelen ser gratuitas o estar disponibles a muy bajo coste.

La amplia disponibilidad de teléfonos inteligentes también ha hecho que las aplicaciones se diseñen para que sean fáciles de usar y entender. Una interfaz de usuario sencilla es importante, sobre todo para las aplicaciones destinadas al seguimiento y control de la salud.

El uso generalizado de aplicaciones móviles para la salud mental sin duda aporta beneficios, pero también plantea problemas de privacidad y regulación.

¿Qué preocupaciones suscita la amplia disponibilidad de aplicaciones móviles de salud mental?

La privacidad de los datos es una preocupación constante cuando se trata de aplicaciones móviles. En este caso, es especialmente importante, ya que la mayoría de las aplicaciones móviles solicitan información sensible y privada sobre el historial médico y los síntomas de salud mental de las personas.

Es fácil confiar en cualquier aplicación e introducir información personal sin pensárselo mucho. Sin embargo, es importante echar un segundo vistazo o leer las reseñas de cualquier aplicación para asegurarse de que es de confianza.

Otra preocupación válida es que, hoy en día, cualquiera con los conocimientos y el tiempo necesarios puede desarrollar una aplicación. La falta de regulación de las aplicaciones de salud mental significa que no todas ellas están diseñadas o aprobadas por especialistas en salud mental.

Es posible que a los desarrolladores de aplicaciones de salud mental sólo les interese el éxito de su aplicación o marca. Los desarrolladores de aplicaciones pueden optar por centrarse en el color o el diseño de su aplicación para hacerla más atractiva en lugar de investigar y emplear métodos de seguimiento eficaces, que es lo que realmente cuenta.

Así pues, no todas las aplicaciones están equipadas para tratar o controlar adecuadamente los problemas de salud mental.

Es fácil dejarse atrapar por la descarga de cualquier aplicación, especialmente con la amplia disponibilidad y comodidad de los teléfonos móviles. Sin embargo, cuando se trata de salud mental, es vital ceñirse a apps y métodos de confianza.

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