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Ballerina: un thriller que pierde ritmo en su venganza

Alice Lange
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La secuencia inicial de Ballerina (2023) es un torbellino de imágenes frenéticas: Jang Ok-ju, con los nudillos ensangrentados y la mirada desorbitada, se abalanza sobre su objetivo en una habitación oscura, iluminada solo por el parpadeo de cámaras que graban cada movimiento. Esta escena, cruda y visceral, establece el tono de lo que promete ser un thriller de venganza sin concesiones. Dirigida por Lee Chung-hyun, esta película coreana de 2023 llega a Netflix con una premisa emocionalmente cargada: Ok-ju (Jeon Jong-seo), ex guardaespaldas, busca justicia contra Choi Pro (Kim Ji-hoon), el traficante que llevó al suicidio a su mejor amiga, Min-hee. Pero lo que comienza como un ejercicio de estilo sobre la ira femenina pronto tropieza con sus propias ambiciones.

Ballerina, cuyo título original en coreano es 발레리나, se estrenó en la sección ‘Korean Cinema Today – Special Premiere’ del 28º Festival Internacional de Cine de Busan antes de llegar a la plataforma global el 6 de octubre de 2023. El dossier destaca cómo el filme explora «temas oscuros y sociales», pero esta profundidad se limita a fragmentos: la escena del USB donde Ok-ju descubre el vídeo de Min-hee, por ejemplo, es impactante no por su narrativa, sino por el primer plano de Jeon Jong-seo conteniendo un grito. La actuación de la actriz —que oscila entre la rabia contenida y estallidos de violencia— es el verdadero motor emocional del filme. Sin embargo, el guion de Lee Chung-hyun diluye este potencial con una estructura que prioriza los golpes de efecto sobre la coherencia.

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El problema fundamental de Ballerina es su desconexión entre estilo y sustancia. La dirección de acción, si bien dinámica, sufre de un exceso de montaje rápido que sacrifica claridad por ritmo. Las coreografías —como el enfrentamiento en el hotel o la persecución final— son técnicamente sólidas, pero la cámara de Lee a menudo se pierde en detalles irrelevantes (como los movimientos del golf cart) mientras descuida lo esencial: hacer comprensible quién golpea a quién. Esto contrasta con el trabajo de Fincher en The Killer, donde cada plano sirve a la narrativa y al tono. Aquí, en cambio, la acción parece diseñada para un público que prioriza el espectáculo sobre el significado.

El reparto secundario —desde Park Yu-rim como Min-hee hasta los matones del gang— resulta anodino. Kim Ji-hoon, como Choi Pro, es un villano carente de matices: su crueldad no tiene peso psicológico, solo funciona como excusa para las escenas de violencia. La excepción es Shin Se-hwi como la estudiante secuestrada, cuyo breve arco añade una capa de humanidad al caos. Pero incluso este personaje termina siendo sacrificado en favor de un clímax que, aunque frenético, carece de resonancia emocional.

Donde Ballerina sí acierta es en su estética visual: los planos oscuros y saturados de rojo refuerzan la atmósfera opresiva, mientras que las secuencias de acción —como el enfrentamiento en el club nocturno— están bien iluminadas para resaltar cada golpe. La banda sonora, aunque discreta, acompaña eficazmente estos momentos. Pero estos aciertos técnicos no compensan los fallos narrativos: la trama avanza por conveniencia (¿por qué Ok-ju no contacta a las autoridades? ¿Por qué el líder del gang tolera tanto tiempo los excesos de Choi?), y el final —que evita un cierre definitivo— deja una sensación de inconclusión.

El filme parece dirigido a un público que busca adrenalina pura, sin importar la coherencia. Los fans de The Villainess encontrarán aquí ecos familiares: heroínas violentas, villanos sádicos y acción estilizada. Pero donde aquel filme lograba equilibrar estilo y sustancia, Ballerina se queda en la superficie. Comparada con obras como Parasite, que integra temas sociales de manera orgánica, esta película los trata como adornos.

El dossier también menciona que Ballerina es una «mejora sobre The Villainess«, al menos en términos técnicos. Sin embargo, esta comparación no se sostiene: mientras que The Villainess (2017) de Jung Byung-gil lograba equilibrar la acción frenética con un drama íntimo y bien desarrollado, Ballerina prioriza el espectáculo sobre la narrativa. La película de Lee Chung-hyun carece del desarrollo emocional que hacía memorable a aquel filme, y su conclusión abierta —aunque intencionada— parece más una evasión que una elección artística.

Otro aspecto problemático es cómo el filme aborda los temas sociales. El dossier destaca que Ballerina «explora la venganza como un acto de justicia emocional», pero esta exploración nunca va más allá de lo superficial. La película toca brevemente temas como el tráfico sexual y la explotación, pero solo para justificar la violencia de Ok-ju. No hay una reflexión profunda sobre las consecuencias de sus actos o el sistema que permite estos crímenes. En este sentido, Ballerina pierde una oportunidad de convertirse en un comentario social relevante.

La actuación de Jeon Jong-seo es, sin duda, el punto más fuerte del filme. Su interpretación de Ok-ju —una mujer rota por el dolor y la culpa— le da humanidad a lo que podría haber sido un personaje genérico. Sin embargo, incluso su desempeño se ve limitado por un guion que no explora suficientemente sus motivaciones o emociones. En escenas clave, como cuando descubre el vídeo de Min-hee o cuando confronta al líder del gang, Jeon logra transmitir una gama de emociones complejas. Pero en otros momentos, especialmente durante las secuencias de acción, su personaje se reduce a un vehículo para la violencia.

El diseño de producción y la cinematografía también merecen mención. Los interiores oscuros y los exteriores urbanos despiadados crean un ambiente opresivo que refleja el estado mental de Ok-ju. La iluminación, aunque a veces excesivamente saturada, ayuda a enfatizar los contrastes entre luz y sombra, añadiendo una capa visual interesante. Sin embargo, estos elementos técnicos no logran elevar la película por encima de sus deficiencias narrativas.

El ritmo de Ballerina es otro aspecto que merece análisis. La película se mueve rápidamente de un escenario a otro, sin dar tiempo al espectador para procesar los eventos o conectar emocionalmente con los personajes. Esto puede ser intencional —para reflejar la mente acelerada y consumida por la venganza de Ok-ju—, pero en la práctica resulta agotador. La falta de momentos de respiro hace que el filme se sienta más como un ejercicio de estilo que como una experiencia cinematográfica completa.

En comparación con otras películas recientes del género, Ballerina palidece. Mientras que The Killer de David Fincher logra equilibrar acción, drama y reflexión filosófica, Ballerina se queda en la superficie. Incluso filmes menos ambiciosos, como Madame Web, logran crear un mundo más coherente y atractivo para su audiencia. La falta de originalidad en Ballerina es evidente: desde su premisa hasta su ejecución, todo parece derivado de películas anteriores sin añadir nada nuevo al género.

El dossier también menciona que la película «es una mezcla de cinematografía interesante y escenas de lucha divertidas». Si bien esto es cierto, estas cualidades no son suficientes para salvar el filme. La acción, aunque bien coreografiada, a menudo carece de claridad, y la cinematografía —aunque visualmente atractiva— no sirve a la narrativa de manera efectiva. En última instancia, Ballerina se siente como una colección de escenas emocionantes sin una historia coherente que las una.

La conclusión de Ballerina es otro punto débil. La película evita un cierre definitivo, dejando varios cabos sueltos. Si bien esto puede ser intencional —para dejar espacio a la interpretación o para una posible secuela—, en este caso solo deja una sensación de inconclusión. El espectador se queda preguntándose qué sucede con Ok-ju y por qué sus acciones no tienen consecuencias más claras. Esta falta de resolución debilita el impacto emocional del filme.

En definitiva, Ballerina es un thriller de acción competente pero superficial. Su mayor logro es demostrar el talento visual de Lee Chung-hyun, pero su narrativa débil y personajes unidimensionales la convierten en una experiencia olvidable.

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

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