Cine

Late Night with the Devil: un terror claustrofóbico y perturbador

Una película que logra darnos una película de terror honesta y distinta por su formato y concepto
Martin Cid
Añádenos en Google

La cámara se tambalea mientras un grito desgarrador rompe la oscuridad del estudio televisivo. Es Halloween de 1977, y estamos en el set de Night Owls with Jack Delroy, donde lo que comienza como un intento desesperado por subir las audiencias se convertirá en una pesadilla nacional transmitida en vivo. Late Night with the Devil no es solo otra película de horror: es un ejercicio de nostalgia perversa, una cápsula del tiempo que captura la paranoia cultural de los 70 y la transforma en algo aterradoramente relevante.

Los hermanos Cairnes, Cameron y Colin, han creado una experiencia de terror que va más allá del simple entretenimiento. Su elección del formato found-footage no es casual: cada pixel degradado, cada interferencia en la señal, cada cambio abrupto entre cámaras sirve para recordar al espectador que lo que está viendo podría ser real. La dirección de fotografía captura esa cualidad granulosa y cálida de las transmisiones en vivo de los 70, pero también utiliza el encuadre televisivo para crear una sensación de claustrofobia. Cuando Lilly (Ingrid Torelli) comienza a levitar en su silla, la cámara no puede seguirla, como si el equipo técnico estuviera tan desconcertado como nosotros.

YouTube video

El guión, escrito por los propios directores, es inteligente en su construcción de tensión. La trama se desarrolla en tiempo real, lo que permite que cada momento de suspenso sea inmediatamente gratificante o aterrador. La introducción de elementos sobrenaturales está bien dosificada: desde las primeras señales de posesión hasta el clímax caótico, la película mantiene un ritmo que evita los momentos muertos. Sin embargo, no todo es perfecto. Algunos giros argumentales, como la muerte repentina de Christou (Fayssal Bazzi), carecen del desarrollo emocional necesario para impactar realmente al espectador.

El reparto, liderado por David Dastmalchian como Jack Delroy, entrega actuaciones sólidas que elevan el material más allá del típico horror de bajo presupuesto. Dastmalchian, conocido por su versatilidad en papeles excéntricos (The Dark Knight, Dune), logra transmitir la desesperación de un presentador al borde del colapso, tanto profesional como personal. Su química con Laura Gordon, que interpreta a June Ross-Mitchell, es palpable, especialmente en los momentos en los que el demonio revela detalles íntimos de su relación. Ian Bliss como Carmichael Haig roba algunas escenas con su escepticismo caricaturesco, aunque su arco narrativo se siente algo forzado hacia el final.

La película también destaca por su uso inteligente de la cultura pop de los 70. Desde las referencias a The Tonight Show Starring Johnny Carson hasta la estética retro del estudio televisivo, Late Night with the Devil crea un mundo inmersivo que resonará con los fans del horror clásico y la nostalgia televisiva. La banda sonora, con su uso de sintetizadores analógicos y distorsiones, refuerza la sensación de que algo está terriblemente mal en este estudio.

Uno de los aspectos más interesantes de la película es su exploración de temas como la fama, el poder y la manipulación mediática. Jack Delroy, en su desesperación por salvar su programa, no duda en utilizar a una niña poseída para aumentar las audiencias. Esta crítica mordaz al sensacionalismo televisivo se siente particularmente relevante en la era de las redes sociales y los reality shows. La película también toca temas más profundos, como el duelo y la redención, aunque estos elementos podrían haber sido desarrollados con mayor profundidad.

En comparación con otras películas de horror recientes, Late Night with the Devil se destaca por su enfoque innovador y su atmósfera única. A diferencia de The Killer de Fincher, que apuesta por un estilo más pulido y contemporáneo, los Cairnes optan por un enfoque más orgánico y crudo. Esta elección le da a la película una cualidad auténtica que la separa de otros proyectos del género.

Sin embargo, la película no está exenta de defectos. La estructura narrativa, aunque efectiva en su construcción de tensión, adolece de algunos momentos predecibles. Además, el final podría haber sido más impactante si se hubiera explorado con mayor profundidad el trasfondo de los personajes principales. A pesar de estos puntos débiles, Late Night with the Devil logra mantener al espectador enganchado desde el primer hasta el último minuto.

En cuanto a su público objetivo, la película está claramente dirigida a los fans del horror clásico y la nostalgia televisiva. Aquellos que disfrutan de películas como The Conjuring o Hereditary encontrarán en Late Night with the Devil una experiencia refrescante y aterradora. Sin embargo, también tiene elementos que pueden atraer a un público más amplio, especialmente a aquellos interesados en la crítica social y la exploración de temas como el poder y la manipulación mediática.

En resumen, Late Night with the Devil es una película de horror bien ejecutada que combina elementos clásicos con un enfoque innovador. Su uso inteligente del formato found-footage, su atmósfera inmersiva y sus actuaciones sólidas la convierten en una experiencia memorable.

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

Etiquetas: , , , , ,

Añádenos en Google

Debate

Hay 0 comentarios.