Cine

Fatman: santa claus sin magia ni redención

Veronica Loop
Añádenos en Google

El primer plano de Fatman (2020) es una imagen desgarradora: Mel Gibson como Santa Claus, con la barba despeinada y los ojos inyectados en sangre, bebiendo whisky directamente de la botella. Esta escena inicial no solo subvierte el ícono navideño tradicional, sino que también establece el tono discordante de toda la película. Dirigida por Ian Nelms y Eshom Nelms, Fatman es una mezcla explosiva de acción, fantasía y comedia negra, un cóctel que, aunque ambicioso, nunca logra encontrar su equilibrio.

La premisa central es tan absurda como intrigante: Santa Claus (Gibson) está al borde de la bancarrota, luchando por mantener a flote su declinante negocio navideño. Mientras tanto, Billy (Chance Hurstfield), un niño de 12 años descarriado y malcriado, contrata a un asesino profesional (Walton Goggins) para eliminar a Santa después de recibir un trozo de carbón en su media. La película intenta explorar temas como la pérdida de fe, la comercialización de la Navidad y la redención, pero se pierde en su propio exceso.

YouTube video

Donde Fatman acierta es en la interpretación de Gibson. Su Santa Claus no es el personaje alegre y bondadoso que conocemos de las películas navideñas tradicionales. En cambio, es un hombre quebrantado por el peso de las expectativas y la decadencia de su negocio. Gibson infunde al personaje con una mezcla de rudeza y vulnerabilidad, lo que le da una humanidad inesperada. La química entre Gibson y Goggins también es notable, especialmente en sus escenas de confrontación. Goggins, conocido por su papel en Justified, aporta la dosis necesaria de amenaza y carisma, creando un antagonista memorable.

La dirección de los Nelms es, en el mejor de los casos, irregular. Hay momentos en los que logran capturar una atmósfera única, como en las escenas en las que Santa interactúa con sus renos o cuando se adentra en la oscuridad del bosque en busca de redención. Sin embargo, estos momentos brillantes están dispersos entre secuencias que carecen de coherencia y propósito. La película intenta equilibrar el drama humano con la fantasía absurda y la violencia explícita, pero el resultado es un batiburrillo de ideas que nunca se integran orgánicamente.

Uno de los mayores problemas de Fatman es su estructura narrativa desequilibrada. El primer acto se arrastra con exceso de explicaciones sobre las finanzas de Santa, mientras que el tercer acto se precipita hacia un clímax violento que carece de coherencia emocional o narrativa. La decisión de mezclar tonos — desde lo oscuro hasta lo absurdo— resulta confusa en lugar de innovadora. Una escena particularmente problemática es la secuencia de acción final, que parece más un videojuego que una película bien coreografiada, con cortes rápidos y efectos exagerados que rompen la inmersión.

La originalidad del concepto se ve opacada por una ejecución irregular. La premisa de un Santa Claus en crisis tiene potencial para explorar temas profundos como la pérdida de fe o la comercialización de la Navidad, pero Fatman apenas rasca la superficie. En cambio, se conforma con ser una película de acción navideña con momentos de humor negro forzados. La banda sonora, por ejemplo, oscila entre lo festivo y lo siniestro sin encontrar un punto medio convincente.

El guion también deja mucho que desear. Hay diálogos que intentan ser ingeniosos pero caen en el lugar común, y subtramas que se introducen sin propósito aparente, como la relación de Santa con su exesposa (Marianne Jean-Baptiste). La película intenta abordar temas complejos, pero lo hace de manera superficial, sin profundizar en las emociones o motivaciones de sus personajes. Billy, por ejemplo, es un personaje interesante, pero su arco narrativo se resuelve de manera apresurada y poco satisfactoria.

En cuanto a la dirección de fotografía, Fatman tiene algunos momentos visualmente atractivos. Las escenas nocturnas, con su iluminación tenue y atmósfera sombría, logran crear una sensación de misterio y peligro. Sin embargo, estos aciertos son eclipsados por una edición que parece más interesada en mantener un ritmo acelerado que en construir una narrativa coherente.

Fatman también tiene problemas con su público objetivo. No es lo suficientemente oscura o violenta para atraer a los fans del cine de acción más duro, ni lo suficientemente navideña o familiar para satisfacer a los amantes de las películas navideñas tradicionales. Intenta ser una película para todos, pero termina siendo una película para nadie.

En última instancia, Fatman es una película que tiene fragmentos interesantes pero que no logran sumarse a un todo coherente. La interpretación de Gibson y la química con Goggins son puntos altos, pero no son suficientes para salvar una narrativa desequilibrada y una dirección inconsistente.

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

Etiquetas: , , , , ,

Añádenos en Google

Debate

Hay 0 comentarios.