Cine

**The Holdovers**: Giamatti y Randolph elevan una historia emotiva pero irregular

Martin Cid Magazine

El rostro de Paul Giamatti se contrae entre la exasperación y el afecto reticente mientras observa a Dominic Sessa, en la piel de Angus Tully, intentar montar en monopatín por una acera nevada de Nueva Inglaterra: esa es la esencia de The Holdovers, una película que encuentra calidez y humor en los lugares más insospechados.

La comedia dramática de Alexander Payne, ambientada en 1970, sigue a Paul Hunham (Giamatti), un cascarrabias profesor de clásicas en la academia Barton, que se ve obligado a supervisar a un puñado de alumnos —entre ellos el rebelde Angus— durante las vacaciones de Navidad. La fuerza de la cinta reside en sus momentos tranquilos y centrados en los personajes. Giamatti ofrece una interpretación a la vez divertidamente gruñona y profundamente conmovedora, capturando a la perfección la fachada áspera de Hunham y sus vulnerabilidades ocultas. Sus escenas con Sessa son especialmente cautivadoras, mientras los dos actores navegan por las complejas dinámicas de una mentoría a regañadientes.

Da’Vine Joy Randolph se roba el show como Mary Lamb, la jefa de cocina del colegio, que lidia con la pérdida de su hijo en Vietnam. La interpretación de Randolph es cruda y emotiva, aportando una profundidad a la película que la eleva por encima de sus elementos cómicos. Su crisis en la fiesta de Nochebuena de Lydia es un momento destacado, que muestra la capacidad de Randolph para transmitir un dolor profundo con una actuación sutil y poderosa.

La dirección de Payne es firme y segura, permitiendo que la historia fluya de forma natural. El escenario —un internado nevado de Nueva Inglaterra— está magníficamente capturado, aportando una sensación de nostalgia y atemporalidad. El ritmo es pausado, dando a cada personaje y a sus relaciones espacio para respirar. Sin embargo, la película resulta a veces desigual, con algunas subtramas —como el flechazo de Angus por la sobrina de Lydia, Elise— que quedan deslucidas o poco desarrolladas.

The Holdovers sobresale en su exploración de temas como el duelo, el aislamiento y la búsqueda de pertenencia. Aborda estos asuntos pesados con un toque ligero, combinando humor y desgarro de una manera que resulta auténtica y resonante. El mayor logro de la película es su capacidad para hacernos preocupar profundamente por sus personajes, incluso cuando están en sus momentos más difíciles.

Dicho esto, la dependencia del filme de una narración basada en el diálogo puede resultar a veces excesivamente hablada, y el humor, aunque encantador, no siempre es para partirse de risa.

Reparto

Etiquetas: , , , , ,

Debate

Hay 0 comentarios.