El ciclo artúrico y la leyenda del Grial

Arturo, Lancelot, Merlín, la Tabla Redonda, Ginebra, Excalibur, Camelot… Desde el siglo XII, la leyenda de El Ciclo Artúrico los personajes del mundo artúrico pasaron a formar parte de la imaginación del mundo occidental; los historiadores y novelistas franceses, apoyados por Leonor de Aquitania y Enrique II de Plantagenet, quien pretendía convertirse en heredero de Arturo, crearon relatos sobre la Tabla Redonda y otras novelas artúricas.  La historia del rey Arturo, el rey que defendió Britania junto a sus caballeros y que partió a la búsqueda del Santo Grial acabaría siendo el ejemplo de las novelas de caballerías en toda Europa. Durante mucho tiempo se creyó que estos personajes habían sido reales; sin embargo, durante el siglo XIX, se negó por completo esta idea, aunque años más tarde y, tras investigaciones arqueológicas, se volvió a pensar que había algo de realidad en la historia de Arturo.

Introducción al Ciclo Artúrico

El Rey Arturo y El Ciclo Artúrico
El Rey Arturo y El Ciclo Artúrico

Tanto la literatura como el cine han aprovechado la figura de Arturo y sus caballeros para crear obras y seguir alentando la figura del rey y su Tabla Redonda. A Geoffrey de Monmouth y su libro Historia de los Reyes de Britania le debemos la presencia del Rey Arturo en la literatura europea. Por obra y gracia de la pluma de este escritor, Arturo pasó de ser un héroe celta al valedor de la moral, la rectitud, lealtad y todas las virtudes que debía de tener un buen caballero, ensalzándolo más aún con el fin de su vida: la búsqueda del Santo Grial. A partir de ahí, fueron muchos los escritores que continuaron aportando datos sobre el ciclo artúrico.  En los siglos XII y XIII, Chrétien de Troyes, autor francés de novelas caballerescas, creó a dos personajes esenciales: Lancelot y Perceval. Sir Thomas Malory (s. XV) escribió La muerte de Arturo que se convertirá en una especie de resumen del ciclo artúrico. Este libro será la base para las películas realizadas en el siglo XX.

La primera adaptación al cine es de Edwin S. Porter en 1906. A partir de este momento, son innumerables las películas basadas en el ciclo artúrico y en la búsqueda del Santo Grial. La mayoría se centran en la vida de Arturo, su matrimonio con Ginebra y la deslealtad de ella con Lancelot, el papel de Merlín en la vida del rey y la vida en Camelot, sin dejar de lado las aventuras de los caballeros en su búsqueda del Grial. Ni siquiera la factoría Disney pudo resistirse a la figura de este rey y también produjo una película animada sobre el tema. No debemos olvidar a los Monthy Python y su versión titulada Los caballeros de la mesa cuadrada, una comedia de las que no hay que perderse.

Realidad o mito la figura de Arturo y sus caballeros continúa hasta nuestros días y es un tema recurrente para otras películas tales como La guerra de las galaxias o India Jones y la última cruzada, esta última con especial atención al Grial y a su búsqueda. Quizá sea el objeto más venerado de la cristiandad a pesar de que no exista ninguna duda sobre su origen céltico. El Grial: vaso, bandeja, plato… No hay, a ciencia cierta, veracidad sobre qué objeto fue y cuál fue su destino. Algunos consideran que es una copa y que permanece custodiada, otros creen que el término “Saint Graal” se refiere a la Sangre Real, a los descendientes de Cristo y custodios de esa sangre. Entonces, más que un objeto el Grial sería el símbolo de la transmisión de secretos iniciáticos que pasan de generación en generación.

También el cine ha reflejado este tema en películas como “El Código Da Vinci”, que olvida la parte de objeto y se centra en la continuidad de la sangre real.

El mundo artúrico tiene la capacidad de seducir y atrapar en un pasado de magia, valor, lucha, traición y, siendo sinceros, nosotros también estamos atrapados por ese mito o realidad que sobrepasa todo lo humano y, en cierto modo, llega a convertirse en una especie de divinidad a la cual no hay que adorar, pero sí respetar y no olvidar. Arturo y sus caballeros, valedores del honor y la lealtad. Merlín, el mago en busca de la paz. Morgana y Mordred, la maldad dentro de la propia familia de Arturo. Ginebra, la deslealtad. Camelot, el refugio de todos. El Santo Grial, el fin de todo aquel de buen corazón.

Comenzamos un ciclo artúrico en el que analizaremos las figuras más importantes, los hechos que marcaron sus vidas y el Santo Grial, objeto o descendencia sanguínea. Un mundo fascinante y atrayente tanto para lectores como para cinéfilos.

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