Televisión

Devil in Ohio: un thriller psicológico que decepciona por su ejecución plana

Martin Cid
Añádenos en Google

La sangre gotea desde la espalda de una adolescente, dibujando un pentagrama invertido sobre el suelo del hospital. Es una imagen impactante, diseñada para atrapar al espectador con un gancho visceral. Pero Devil in Ohio (2022), la serie limitada de Netflix creada por Daria Polatin, nunca logra sostener esa tensión inicial.

Basada en la novela homónima de Polatin, esta producción de ocho episodios sigue a Suzanne Mathis (Emily Deschanel), una psiquiatra que acoge en su hogar a Mae (Madeleine Arthur), una joven escapada de un culto satánico. La premisa es intrigante: ¿qué pasa cuando el mal no viene de fuera, sino que se instala dentro del núcleo familiar? Pero la ejecución tropieza una y otra vez, dejando atrás una serie que promete más de lo que cumple.

### ¿Qué es Devil in Ohio?

A primera vista, Devil in Ohio parece un thriller psicológico con toques sobrenaturales. La serie explora temas como el fanatismo religioso, la manipulación emocional y los límites entre protección y obsesión. Sin embargo, donde podría haber sido una reflexión profunda sobre estos temas, se convierte en un drama familiar convencional con algunos elementos de misterio añadidos.

La dirección de Polatin es competente pero carece de audacia visual. Los planos son funcionales, pero rara vez evocadores; la serie depende demasiado de diálogos expositivos en lugar de imágenes sugerentes. Hay momentos en los que intenta evocar un ambiente inquietante—como cuando Suzanne revisa el teléfono de su hija Jules (Xaria Dotson), buscando pruebas de una influencia maligna—, pero estos instantes son esporádicos y no logran crear una atmósfera coherente.

### Lo que funciona

El mayor acierto de Devil in Ohio es su elenco. Emily Deschanel, conocida por su papel en Bones, ofrece una actuación sólida como Suzanne Mathis. Su personaje comienza como una profesional compasiva, pero a medida que avanza la serie, su obsesión por Mae revela grietas en esa fachada. La escena en la que Suzanne confronta a Mae con sospechas cada vez más paranoicas es uno de los pocos momentos en los que la tensión narrativa se siente genuina.

Madeleine Arthur, como Mae, también destaca. Su interpretación logra transmitir misterio y vulnerabilidad sin caer en lo melodramático. Aunque el guión no siempre le da profundidad a su personaje, Arthur le imprime una humanidad que el resto del elenco no siempre logra. Los momentos en los que interactúa con las hijas de Suzanne—Jules (Xaria Dotson), Helen (Alisha Newton) y Dani (Naomi Tan)—son algunos de los más interesantes de la serie.

El reparto secundario, sin embargo, es un punto débil. Gerardo Celasco como el detective Lopez es un arquetipo sin profundidad. Su personaje existe principalmente para avanzar la trama en lugar de añadir capas narrativas o emocionales.

### Lo que falla

El mayor problema de Devil in Ohio es su estructura narrativa. La serie oscila entre el drama familiar y el thriller sobrenatural sin encontrar un ritmo convincente. Los primeros episodios se centran demasiado en los conflictos domésticos banales—la hija adolescente que chatea con su novio, las discusiones sobre horarios—mientras que otros intentan forzar giros sobrenaturales que carecen de peso emocional o lógico.

La serie también sufre de una falta de originalidad. A pesar de su premisa prometedora, recurre a clichés del género: el culto misterioso, la familia desestructurada y el «secreto oscuro» que todos parecen guardar. Incluso los elementos sobrenaturales—como las visiones de Mae o los rituales del culto—son tratados de manera superficial, sin explorar suficientemente su impacto en los personajes.

Otro fallo notable es la dirección. Aunque competente, nunca logra crear una atmósfera verdaderamente inquietante. Los planos son funcionales, pero rara vez evocadores; la serie depende demasiado de diálogos expositivos en lugar de imágenes sugerentes. Hay momentos en los que intenta evocar un ambiente inquietante—como cuando Suzanne revisa el teléfono de su hija Jules (Xaria Dotson), buscando pruebas de una influencia maligna—, pero estos instantes son esporádicos y no logran crear una atmósfera coherente.

### ¿A quién va dirigida?

Devil in Ohio parece estar dirigida a un público que disfruta de thrillers psicológicos con toques sobrenaturales. Sin embargo, su ejecución falla en casi todos los frentes, lo que la hace difícil de recomendar incluso para los fans del género.

La serie podría haber sido un estudio fascinante sobre el fanatismo y la manipulación, pero se pierde en subtramas innecesarias y una dirección inconsistente. Quienes busquen una experiencia similar a Sharp Objects o The Haunting of Hill House quedarán decepcionados; Devil in Ohio carece del rigor psicológico y la coherencia temática que hacen grandes a esas obras.

### Recepción crítica

La recepción crítica ha sido mixta. Rotten Tomatoes le otorgó un 50% de aprobación, con un consenso que señala su «ejecución blasé» de una premisa interesante. Metacritic le dio un 56 sobre 100, indicando reseñas «mixtas o promedio». Estas críticas no exageran: Devil in Ohio nunca aprovecha plenamente su potencial.

### Veredicto

Devil in Ohio es un thriller doméstico con pretensiones sobrenaturales que nunca despega.

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

Etiquetas: , , , , ,

Añádenos en Google

Debate

Hay 0 comentarios.