Cine

Choose Love: interactividad sin alma

Martin Cid
Añádenos en Google

La pantalla se divide en tres: un bar íntimo, una oficina aburrida y un escenario de rock. «Elige sabiamente», susurra la voz en off mientras el cursor parpadea sobre las opciones. Así comienza Choose Love (2023), la comedia romántica interactiva de Netflix dirigida por Stuart McDonald que promete poner tu vida amorosa en manos del espectador. Con Laura Marano como Cami Conway, atrapada entre tres pretendientes y un dilema existencial, el filme intenta reinventar el género con clics y pausas. El problema es que, tras la capa de interactividad, solo encuentra fórmulas gastadas.

El reparto—con Scott Michael Foster como novio estable, Avan Jogia como rockero rebelde y Jordi Webber como tercero en discordia—cumple sin sobresaltos. Marano destaca en momentos concretos, especialmente cuando su personaje baila bajo la lluvia en un plano que rompe con el ritmo visual monótono del resto de la película. La escena, breve pero efectiva, es uno de los pocos instantes donde la dirección de McDonald encuentra su voz. El resto del tiempo, Choose Love se mueve como un algoritmo: eficiente, pero carente de alma.

YouTube video

La premisa interactiva es el mayor acierto y el peor error del filme. La idea de elegir citas para Cami o decidir si miente a sus pretendientes suena fresca en teoría, pero en la práctica las opciones son superficiales y nunca alteran el rumbo narrativo de manera significativa. El espectador puede cambiar detalles menores—como qué vestido usa Marano o si acepta una invitación—, pero el arco emocional de los personajes sigue un guión predeterminado. Es como si Netflix hubiera tomado Before Sunrise (1995), le añadiera botones de elección y olvidara desarrollar la historia.

Donde el filme sí acierta es en algunos diálogos. Foster, en particular, tiene una réplica memorable sobre relaciones aburridas: «¿Sabes qué es más romántico que una cena? Una factura conjunta». Frases como esta demuestran que el guion tenía potencial, pero se ahoga en convencionalismos. La banda sonora, llena de pop genérico, no ayuda a crear química entre los personajes. Y las transiciones forzadas entre escenas—como saltar de un bar a una oficina sin justificación narrativa—revelan la falta de cohesión del guion.

El mayor problema de Choose Love es que confunde interactividad con profundidad. El filme se siente como otro producto más de la fábrica algorítmica de Netflix, careciendo de la originalidad que promete. La organización humanitaria homónima no tiene relación con la película, pero su nombre evoca un contraste irónico: donde el filme intenta inspirar, solo repite fórmulas.

Choose Love apunta a un público joven, habituado a las series interactivas como Black Mirror: Bandersnatch. Sin embargo, la falta de consecuencias reales en las decisiones del espectador hace que la experiencia se sienta vacía. Es como si el filme hubiera olvidado que, para que una elección importe, debe haber riesgo y autenticidad. En cambio, ofrece un menú de opciones predecibles: el chico estable, el artista libre, el tercero misterioso.

La dirección de McDonald es competente, pero carece de visión. Hay momentos en los que la cámara encuentra ángulos interesantes—como cuando Cami mira al horizonte desde una ventana—, pero estos instantes son demasiado escasos. La fotografía es funcional, sin personalidad propia. El sonido, por otro lado, es el mayor culpable del fracaso del filme: la música invade cada escena, ahogando diálogos y silencios que podrían haber dado más peso emocional a los personajes.

El tema central—elegir entre seguridad y pasión—es universal, pero Choose Love lo trata con superficialidad. No hay exploración profunda de las motivaciones de Cami o sus pretendientes; todo se reduce a elecciones binarias. El filme podría haber profundizado en la psicología de Marano, mostrando cómo cada decisión afecta su autoestima o relaciones pasadas. En cambio, se queda en la superficie.

Comparada con otras comedias románticas interactivas, Choose Love palidece. Bandersnatch, por ejemplo, usaba la interactividad para explorar temas complejos como la identidad y la locura. Aquí, el mecanismo de elección solo sirve para rellenar tiempo de pantalla. La película dura 1h 17m, pero se siente más larga debido a su ritmo irregular.

El mayor error de Choose Love es creer que la interactividad es suficiente. El filme necesita una historia sólida, personajes tridimensionales y decisiones que importen. En su lugar, ofrece un menú de opciones predecibles y diálogos genéricos. La química entre los actores brilla por su ausencia, y la banda sonora solo empeora las cosas.

Choose Love es un intento valiente pero fallido de reinventar el género romántico. La interactividad podría haber sido una herramienta poderosa, pero el filme no sabe qué hacer con ella.

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

  • Nell Fisher — Luisa

Etiquetas: , , , , ,

Añádenos en Google

Debate

Hay 0 comentarios.