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El asedio de Silverton: un thriller de Netflix cuyo rescate es Nelson Mandela

Martin Cid
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En 1980, tres combatientes de uMkhonto weSizwe retuvieron a 25 personas en un banco de Pretoria. La película de Mandla Dube para Netflix reconstruye aquel día como un thriller en el que el único rescate sobre la mesa es la libertad de Mandela.

El 25 de enero de 1980, tres jóvenes militantes de uMkhonto weSizwe, el brazo armado del Congreso Nacional Africano, se metieron a la carrera en una sucursal del banco Volkskas en Silverton, en el extremo oriental de Pretoria, con la policía pisándoles los talones. El asedio de Silverton (Silverton Siege), dirigida por Mandla Dube y estrenada por Netflix en abril de 2022, toma aquella jornada y la reconstruye como un thriller de rehenes con un precio poco habitual: los tres combatientes no quieren nada de la cámara acorazada. Lo que exigen es la libertad de Nelson Mandela.

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Un sabotaje que fracasa antes de empezar

Thabo Rametsi interpreta a Calvin Khumalo, el líder de facto del grupo; Noxolo Dlamini es Terra Mabunda y Stefan Erasmus, Aldo Erasmus. Los tres son operativos del MK enviados a sabotear un depósito de combustible a las afueras de Silverton, pero la policía local, al mando del capitán Johan Langerman (Arnold Vosloo), ha recibido un chivatazo. La misión se aborta, la furgoneta de huida cae acribillada junto a uno de sus compañeros y el trío escapa a pie por las alcantarillas de la ciudad hasta salir cerca de Church Square, en pleno centro de Pretoria. Descubiertos de nuevo, se refugian en el primer edificio que encuentran abierto, que resulta ser un banco.

Dentro, Calvin explica a clientes y empleados que aquello no es un atraco y les pide calma para que nadie salga herido. A partir de ahí, el guion acumula presión. Langerman se dirige a los combatientes por su nombre, lo que les confirma que alguien de su propia organización ha hablado. El helicóptero que reclaman llega con un piloto, Sechaba (Tumisho Masha), que trabaja para la policía. Y un brigadier asume el mando de la operación cuando se descubre que la supervisora del banco, Christine (Elani Dekker), es hija del ministro de Justicia.

Es entonces cuando Calvin decide que el encierro tiene que significar algo más que tres hombres acorralados. Exige que Mandela sea indultado oficialmente y puesto en libertad, y los secuestradores refuerzan la petición quemando montones de billetes a las puertas del banco ante las cámaras de televisión, mientras la multitud reunida en la calle hace suyo el grito de liberar a Nelson Mandela. Desde ese punto, la película resuelve la incógnita del infiltrado, negocia rehenes a cambio de comida y agua y desemboca en un asalto policial final. Los créditos de cierre vinculan el asedio con la campaña que terminó, una década después, con Mandela saliendo de prisión.

Lo que dice el registro histórico sobre Silverton

El suceso real fue más breve y más sombrío. El archivo South African History Online identifica a los tres hombres como Stephen «Fanie» Mafoko, Humphrey Makhubo y Wilfred Madela. Se dirigían a sabotear unos depósitos de combustible en Waltloo, cerca de Mamelodi, cuando se dieron cuenta de que los seguían, y se metieron en la sucursal de Volkskas, donde retuvieron como rehenes a 25 civiles.

Sus demandas, tal como quedaron registradas, mezclaban política y logística: la liberación de Nelson Mandela y de otro preso llamado Mange, una reunión con el jefe del Estado, 100.000 rands en efectivo y un avión que los llevara a Maputo. Los negociadores de la policía hablaron con ellos durante horas mientras una unidad antiterrorista montaba un dispositivo de vigilancia en un edificio contiguo. Al caer la tarde empezaron los disparos —nunca se ha establecido quién abrió fuego primero— y una granada de mano estalló entre los rehenes. Los tres hombres murieron. Dos rehenes, Valerie Anderson y Anna de Klerk, fallecieron por sus heridas.

La prensa que cubrió el anuncio de la película describió el asedio como el primer acontecimiento sudafricano retransmitido en directo por los medios, y Dube ha contado que los tres hombres enseñaron canciones de la lucha a los rehenes durante el encierro. El director también ha situado en Silverton el origen de la campaña por la liberación de Nelson Mandela. Como mínimo, fue uno de sus primeros puntos de inflexión, diez años antes de que Mandela saliera en libertad en febrero de 1990.

Un 60 % de hechos reales

La distancia entre ese registro y la película es deliberada, y quienes la hicieron lo han reconocido abiertamente. El proyecto nació de Sabelo Mgidi, guionista autodidacta y autor de tres libros, que dio con unas pocas frases sobre el asedio mientras documentaba una serie web y acabó escribiendo un guion completo. Lo llevó a la productora Coal Stove, cofundada por el actor Wandile Molebatsi, cuyo tío, George Molebatsi, había sido el comandante clandestino del trío. Dube leyó el texto mientras rodaba su anterior largometraje y decidió sumarse.

En declaraciones a City Press en 2019, Mgidi cifró en torno a un 60 % la parte factual de la película y atribuyó el resto a la licencia creativa; tanto él como Dube dejaron claro que buscaban un thriller y no un documental. Esa licencia explica los nombres ficticios —el trío de la película son Calvin, Terra y Aldo, no Mafoko, Makhubo y Madela— y buena parte del andamiaje que los rodea: el supuesto infiltrado, el agente de policía a los mandos del helicóptero y la supervisora hija de un ministro no aparecen en la cronología de South African History Online sobre aquel día.

Tarde de perros, trasladada a Pretoria

Las referencias de Dube también son públicas. Estudió en el American Film Institute de Los Ángeles junto a Sechaba Morojele, que más tarde editó el guion de Silverton, y ambos tuvieron como profesor a Frank Pierson, guionista de Tarde de perros (Dog Day Afternoon). Dube ha explicado que los dos analizaron a fondo aquel guion y la película de Sidney Lumet de 1975. El parentesco está en la propia premisa: un banco, una multitud en la calle, la prensa pendiente y unos secuestradores que acaban dirigiéndose al público tanto como a la policía.

Dube dijo además que quería que Pretoria ocupara un primer plano, hasta convertirse en un personaje más, y la película se rodó en exteriores reales de la ciudad. Durante su desarrollo, el proyecto obtuvo el respaldo de la National Film and Video Foundation y una bonificación del Departamento de Comercio e Industria a través del Emerging Black Filmmakers Transformation Fund. La produjo Pambili Media, con Walter Ayres y Dube como productores, Shaun Harley Lee como director de fotografía y Rashid Lanie como compositor. Dura 100 minutos y alterna el inglés, el afrikáans y el zulú.

La banda sonora bebe de la música de los años de la lucha y de más allá: «Zombie» de Fela Kuti, «I Need Some Money» de Chicco Twala, «Impi» de Johnny Clegg y Juluka, «Hamba Kahle Umkhonto» de Philip Miller y una versión de Zamo Mbutho de «Asimbonanga», la canción que Clegg escribió para Mandela cuando todavía estaba en prisión.

De Kalushi a Silverton

El asedio de Silverton forma parte de lo que Dube llama su serie Legends of Freedom, junto a una película prevista sobre el juicio de Rivonia. La primera entrega fue Kalushi: The Story of Solomon Mahlangu (2016), que Dube coescribió con Leon Otto, sobre el joven combatiente del MK de Mamelodi ejecutado por el Estado del apartheid. La conexión va más allá del tema. Según City Press, la misión real de Silverton pretendía ser una represalia por la ejecución de Mahlangu, y Dube recuperó al mismo protagonista: Rametsi, que interpretó a Mahlangu, da vida ahora a Calvin. Cuando Netflix anunció la película, Dube la definió como su trabajo más sólido hasta la fecha.

El reparto

Rametsi nació en Umlazi en 1988 y es licenciado en Derecho. Su papel de Mahlangu le valió el premio al mejor actor en la primera edición del BRICS Film Festival, y entre sus créditos internacionales figuran The Giver y un episodio de Homeland. Arnold Vosloo, nacido en Pretoria, construyó su carrera en Hollywood a base de villanos —Imhotep en La momia y El regreso de la momia, Zartan en las películas de G.I. Joe, Habib Marwan en la cuarta temporada de 24— y aquí vuelve a casa como capitán de la policía del apartheid. Elani Dekker, nominada a un SAFTA por Toorbos, es Christine, mientras que Michelle Mosalakae, conocida en la televisión sudafricana por Isibaya y The Queen, debuta en el largometraje como Rachel.

Un estreno en el Día de la Libertad

Netflix anunció la película y su reparto en marzo de 2022 y la estrenó en todo el mundo el 27 de abril, Día de la Libertad en Sudáfrica, aniversario de las primeras elecciones democráticas del país en 1994. La fecha la presentó desde el principio como una conmemoración tanto como una película de género.

Una última observación

El asedio de Silverton le pide a un thriller de rehenes que cargue con un argumento histórico, y la tensión entre ambas tareas está inscrita en el proyecto desde ese reparto 60/40 que describió su guionista. Quien conozca lo ocurrido en 1980 verá dónde se separa la película de los hechos; quien no, quizá termine buscándolos. Para una historia que, según el propio Mgidi, cabía en dos o tres frases cuando la encontró, ese puede ser su aporte más valioso.

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

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