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It Lives Inside: Un horror cultural que falla en su impacto

Martin Cid
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La escena inicial de It Lives Inside es perturbadora: una mano temblorosa empuja un trozo de carne cruda a través de los resquicios de un frasco sellado. Esta imagen, simple pero efectiva, establece el tono del debut de Bishal Dutta como director. La película sigue a Sam (Megan Suri), una adolescente indoamericana que rechaza su herencia cultural para encajar en la escuela secundaria suburbana. Sin embargo, cuando libera un demonio antiguo llamado Pishach—que se alimenta de soledad y trauma—, debe confrontar su identidad para salvar a su amiga Tamira (Mohana Krishnan) y a sí misma.

Dutta teje un relato de horror sobrenatural con un núcleo de comentario social agudo. La tensión entre la asimilación y la identidad cultural es palpable, especialmente en las dinámicas familiares de Sam: su madre, Poorna (Neeru Bajwa), insiste en preservar tradiciones, mientras que su padre, Inesh (Vik Sahay), adopta una postura más relajada. Esta dualidad refleja el conflicto interno de Sam, cuya negación de sus raíces la deja vulnerable al Pishach.

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El diseño de producción y la cinematografía destacan en momentos clave. La casa abandonada del estudiante fallecido Karan es un escenario especialmente memorable, con sus paredes cubiertas de dibujos perturbadores que sugieren la presencia del demonio. La dirección de fotografía utiliza sombras y luces tenues para crear una atmósfera opresiva, reforzada por el sonido ambiental que eleva la tensión.

Sin embargo, It Lives Inside no está exenta de defectos. El ritmo a veces flaquea en los segmentos expositivos, especialmente cuando Sam intenta descifrar el significado del Pishach. Algunas escenas, como las interacciones con su interés romántico Russ (Gage Marsh), carecen de la profundidad necesaria para justificar su impacto emocional posterior. Además, aunque Megan Suri ofrece una actuación convincente como protagonista, otros personajes secundarios—como Joyce (Betty Gabriel)—permanecen subdesarrollados.

El mayor logro de Dutta es cómo entrelaza el horror tradicional con temas contemporáneos. La idea del Pishach alimentándose de trauma y soledad funciona como una metáfora poderosa para la alienación cultural, aunque la ejecución no siempre es consistente. Algunas decisiones narrativas—como el destino de Russ—parecen forzadas, más por necesidad de avanzar la trama que por coherencia emocional.

It Lives Inside tiene momentos brillantes, pero no logra mantener un nivel constante de calidad. La premisa es intrigante y la ejecución técnica es sólida en su mayoría, pero las debilidades estructurales y el desarrollo desigual de los personajes impiden que la película alcance todo su potencial.

La película se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Toronto en 2023 y fue distribuida por Neon, un sello conocido por su apuesta por cintas independientes con un toque distintivo. Aunque recibió críticas mixtas, varios críticos destacaron su capacidad para combinar horror sobrenatural con temas sociales relevantes. Por ejemplo, la reseña publicada en RogerEbert.com señaló que la historia de una adolescente indoamericana debería haber permitido más oportunidades ricas, pero lamentó las deficiencias en la ejecución.

En comparación con otras películas del género, It Lives Inside se posiciona como un intento fresco de explorar el folclore hindú dentro del horror occidental. Sin embargo, su similitud estructural con producciones anteriores—como la narrativa de «chica contra demonio» que recuerda a clásicos como The Exorcist—la coloca en un terreno ya explorado. La película no logra diferenciarse lo suficiente para destacar entre sus contemporáneas, aunque su enfoque cultural le otorga un valor único.

El público objetivo de It Lives Inside parece ser principalmente los aficionados al horror que buscan algo diferente dentro del género. Los espectadores interesados en explorar las raíces culturales del miedo encontrarán elementos fascinantes, pero aquellos que buscan sustos innovadores o giros inesperados pueden quedar decepcionados. La película también apela a quienes disfrutan de historias sobre la identidad cultural y la lucha por la aceptación, aunque su mensaje a veces se ve opacado por las convenciones del horror.

Megan Suri entrega una actuación sólida como Sam, capturando eficazmente el conflicto interno de su personaje. Su transformación de una adolescente insegura a alguien que debe enfrentar sus miedos es creíble y emocionalmente resonante. Sin embargo, otros actores no logran el mismo impacto. Neeru Bajwa y Vik Sahay, en los roles de los padres de Sam, tienen momentos memorables, pero sus personajes podrían haber sido desarrollados con más profundidad para proporcionar un contexto más rico al conflicto familiar.

El diseño de sonido es otro aspecto destacable. Los efectos auditivos del Pishach—susurros inquietantes y golpes repentinos—contribuyen a la atmósfera opresiva. Sin embargo, la banda sonora original a veces carece de la intensidad necesaria para complementar las escenas más tensas.

La dirección de Bishal Dutta es competente, pero a menudo se limita a seguir convenciones establecidas en el género del horror. Hay momentos en los que su enfoque visual es innovador—como el uso de planos cerrados y ángulos inusuales durante las escenas de terror—, pero estos instantes son demasiado escasos.

It Lives Inside explora temas relevantes, como la asimilación cultural y el trauma intergeneracional, pero no siempre logra integrarlos de manera fluida en la narrativa. La película se beneficia de su premisa única y su enfoque cultural, pero tropieza con una estructura narrativa predecible y un desarrollo desigual de los personajes.

En última instancia, It Lives Inside es una película que tiene mucho potencial pero no lo aprovecha al máximo. Su mezcla de horror sobrenatural y comentario social es interesante, pero la ejecución desigual impide que sea una experiencia verdaderamente memorable.

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

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