Cine

Last Seen Alive: un thriller predecible y sin chispa

Martin Cid

La escena inicial de Last Seen Alive es tan prometedora como un faro en la oscuridad: Gerard Butler, con su mirada intensa y su físico imponente, abandona a su esposa en una gasolinera bajo la lluvia. La tensión es palpable, el misterio inmediato. Pero, como esa misma lluvia que se desvanece en la pantalla, el interés se evapora rápidamente.

El filme de Brian Goodman (2022) es un thriller de acción que sigue a Will Spann (Butler), un agente inmobiliario adinerado cuya esposa, Lisa (Jaimie Alexander), desaparece misteriosamente en una gasolinera. Lo que comienza como una búsqueda desesperada por encontrar a su mujer se convierte en una espiral de violencia y paranoia cuando Will decide tomar la ley en sus propias manos. La premisa es sólida: un hombre común empujado al límite, enfrentándose a un sistema que no responde lo suficientemente rápido. Sin embargo, el guión de Marc Frydman nunca logra elevar esta premisa más allá de lo convencional.

YouTube video

El mayor acierto del filme es su ritmo. Goodman mantiene una tensión constante durante los primeros actos, especialmente en las escenas de persecución y los enfrentamientos físicos entre Butler y sus oponentes. La coreografía de estas secuencias es competente, aunque nada memorable. La dirección también destaca en el uso del sonido: los latidos del corazón de Will, la respiración agitada, los disparos secos. Estos elementos auditivos crean una atmósfera inmersiva que compensa, en parte, las deficiencias del guión.

Pero donde el filme tropieza es en su desarrollo de personajes y su narrativa. Butler, aunque convincente en su papel de padre desesperado, no tiene la profundidad emocional que se necesita para hacer creíble su transformación en un hombre violento. Alexander, por otro lado, brilla en los pocos momentos en pantalla que tiene, pero su personaje es tan superficial como el agua embotellada que compra en la gasolinera antes de desaparecer.

El guión adolece de una falta de originalidad. Los giros argumentales son predecibles, y las motivaciones de los personajes secundarios—como Knuckles (Ethan Embry) o Oscar (Michael Irby)—son tan poco desarrolladas que resultan difíciles de creer. La revelación final sobre el destino de Lisa es anticlimática, un golpe bajo que no sorprende ni emociona.

En cuanto a la dirección de Goodman, aunque competente, carece del estilo distintivo necesario para elevar el material. Las decisiones visuales son seguras pero poco inspiradoras. Los planos son funcionales, pero no hay ninguna imagen icónica o secuencia visualmente impactante que quede en la memoria después del crédito final.

El reparto secundario, incluyendo a Russell Hornsby como el Detective Paterson y Bruce Altman como Barry Adams, ofrece actuaciones dignas pero sin chispa. Hornsby, en particular, tiene un potencial no explotado para añadir capas de complejidad a su papel como el detective que sigue la pista de Will.

Last Seen Alive es un thriller competente pero olvidable. Ofrece momentos de tensión y acción bien ejecutados, pero carece de la profundidad narrativa y emocional necesaria para destacar en un género saturado.

Reparto

Etiquetas: , , , , ,

Debate

Hay 0 comentarios.