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She Will: atmósfera gótica sin sustento narrativo

Martin Cid
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La primera escena de She Will (2022) es un golpe seco: Alice Krige, con los ojos inyectados en sangre y el rostro iluminado por una linterna, mira fijamente a la cámara como si estuviera viendo a través del alma del espectador. Esta imagen inicial promete un horror psicológico visceral, pero la película de Charlotte Colbert, aunque visualmente atractiva y bien interpretada, no siempre cumple esa promesa. El problema radica en su estructura narrativa desconcertante y su ritmo irregular, que impiden que el filme alcance su potencial.

Veronica (Krige), una estrella de cine envejecida, se retira al campo escocés para recuperarse de una doble mastectomía, acompañada por su enfermera Desi (Kota Eberhardt). La elección del escenario es uno de los aciertos más destacados de Colbert. Los paisajes brumosos y desolados de Escocia, con sus casas aisladas y bosques densos, evocan un aislamiento casi gótico que recuerda a clásicos como The Others o The Witch. La directora aprovecha estos entornos para crear una atmósfera opresiva, utilizando planos largos y detalles visuales inquietantes—como el viento azotando los árboles o la niebla envolviendo las estructuras abandonadas—para sugerir que algo siniestro acecha bajo la superficie.

La película explora temas de trauma corporal y memoria, un enfoque que podría haber dado lugar a una narrativa profundamente conmovedora. Sin embargo, Colbert parece más interesada en crear una atmósfera que en desarrollar una trama clara. Las secuencias oníricas, que deberían ser el corazón pulsante del filme, carecen de la claridad necesaria para que el espectador las interprete sin esfuerzo. En lugar de sentir tensión o intriga, uno se queda con la sensación de estar viendo fragmentos de una historia sin un hilo conductor claro.

El guion, coescrito por Colbert, no ayuda. Aunque explora ideas complejas—como cómo el cuerpo recuerda lo que la mente prefiere olvidar—, estas ideas no se desarrollan de manera satisfactoria. Las revelaciones finales, aunque pretenden ser impactantes, resultan predecibles debido a la falta de desarrollo previo. La película intenta mezclar drama psicológico con horror sobrenatural, pero el resultado es una obra que no encaja del todo en ningún género.

Donde She Will sí destaca es en su reparto. Alice Krige ofrece una actuación sólida, transmitiendo tanto la vulnerabilidad como la fuerza de Veronica con igual medida. Su interpretación es el ancla emocional de la película, y aunque el personaje no siempre está bien desarrollado, Krige le da profundidad a través de pequeños gestos y miradas. Kota Eberhardt, como Desi, aporta un contrapunto necesario, aunque su papel también queda subdesarrollado. Malcolm McDowell, en el papel del excéntrico Hathbourne, roba algunas escenas con su presencia teatral, pero incluso él no puede salvar las deficiencias del guion.

El mayor fallo de She Will es su falta de originalidad. La película se inspira claramente en obras como Suspiria (2018) y The Witch, pero no logra diferenciarse lo suficiente. Colbert intenta mezclar drama psicológico con horror sobrenatural, pero el resultado es una película que no encaja del todo en ningún género. El ritmo es otro problema: la primera mitad avanza a un paso lento, casi contemplativo, mientras que la segunda mitad acelera bruscamente hacia un clímax que carece de impacto emocional.

A pesar de estos problemas, She Will tiene momentos brillantes. La fotografía es excepcional, con una paleta de colores fríos y oscuros que refuerzan el tono ominoso del filme. Las interpretaciones de Krige y McDowell son memorables, y hay secuencias individuales—como la escena en la que Veronica se enfrenta a sus demonios internos—that are visually striking and emotionally resonant.

La película también aborda temas de género y poder, aunque de manera superficial. Veronica, como una mujer envejecida en una industria obsesionada con la juventud, representa un arquetipo fascinante. Sin embargo, el filme no explora estas ideas con la profundidad necesaria para que sean realmente impactantes. La relación entre Veronica y Desi también sugiere dinámicas de poder más complejas, pero nuevamente, estas ideas quedan sin desarrollar.

En última instancia, She Will es una película que promete más de lo que puede cumplir. Es visualmente atractiva y bien interpretada, pero su narrativa confusa y su falta de originalidad la convierten en un esfuerzo decepcionante.

La dirección de Colbert es otro aspecto digno de mención. Aunque no es una directora nueva, She Will es su debut como directora de largometrajes, y muestra tanto promesa como inexperiencia. Su uso de la atmósfera y el escenario es impresionante, pero su manejo de la narrativa y el ritmo deja mucho que desear.

La película también sufre de problemas técnicos menores. El sonido, aunque generalmente bueno, a veces falla en momentos cruciales, lo que puede distraer al espectador. La banda sonora, aunque adecuada, no logra elevar las emociones del espectador como debería.

En cuanto a su público objetivo, She Will parece dirigirse a los aficionados del horror psicológico y el drama gótico. Sin embargo, aquellos que buscan una narrativa clara y un desarrollo de personajes sólido pueden quedar decepcionados. La película es más adecuada para los espectadores que disfrutan de atmósferas opresivas y ambientes visualmente impactantes, incluso si la historia no siempre tiene sentido.

Comparada con otras películas del mismo género, She Will no se destaca particularmente. Películas como The Witch y Suspiria (2018) logran un equilibrio más efectivo entre atmósfera y narrativa, lo que las hace más satisfactorias en general. She Will, por otro lado, se queda atrás debido a sus deficiencias estructurales.

En términos de recepción crítica, la película ha recibido reseñas mixtas. Algunos críticos han elogiado su atmósfera y actuaciones, mientras que otros han criticado su narrativa confusa y falta de originalidad. La película no ha sido un éxito comercial significativo, lo que refleja su recepción mixta entre el público.

En conclusión, She Will es una película que tiene momentos brillantes pero que no logra cumplir su potencial debido a sus problemas narrativos y de ritmo.

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

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