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*Today We’ll Talk About That Day*: los jóvenes brillan, los adultos decepcionan

Molly Se-kyung
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La lluvia cae a cántaros sobre las calles de Yakarta cuando Narendra, un joven con una mochila llena de sueños rotos, corre desesperadamente hacia un destino desconocido. Esta escena, el gancho inicial de Today We’ll Talk About That Day (2023), dirigida por Angga Dwimas Sasongko, establece el tono de una película que promete explorar el amor, la pérdida y el tiempo a través de los ojos de dos generaciones. Precuela de One Day We’ll Talk About Today (2020), esta nueva entrega se sumerge en los orígenes del romance entre Narendra y Ajeng, dos almas cuya historia transcenderá décadas.

El filme se presenta como un drama familiar con toques románticos, un género que Sasongko ya exploró en su trabajo anterior. Sin embargo, a diferencia de su predecesora, Today We’ll Talk About That Day intenta equilibrar el romance juvenil con las consecuencias emocionales de sus decisiones años después. El reparto está liderado por Jourdy Pranata y Yunita Siregar como los jóvenes Narendra y Ajeng, mientras que Donny Damara y Agla Artalidia interpretan sus versiones adultas. La elección de actores es acertada: Pranata transmite una energía juvenil rebelde y vulnerable, especialmente en la escena del café donde confiesa su amor por primera vez. Siregar, por otro lado, aporta una dulzura melancólica que hace creíble el romance.

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Sin embargo, los personajes adultos no logran alcanzar la misma profundidad. Damara y Artalidia, aunque competentes, carecen de matices emocionales en sus interpretaciones. Sus escenas se sienten más como un deber narrativo que como una exploración genuina del dolor y el arrepentimiento. La escena en el hospital, donde Narendra adulto visita a Ajeng, es un ejemplo claro: la actuación de Damara es rígida, como si estuviera leyendo un guión en lugar de vivir el momento.

La dirección de Sasongko muestra destellos de brillantez técnica. Los planos secuencia, como el que abre la película, capturan la esencia caótica y vibrante de Yakarta. La ciudad no es solo un escenario, sino un personaje más, con sus contrastes entre la modernidad y la pobreza reflejados en los paisajes urbanos. Sin embargo, estos elementos visuales a veces se sienten desvinculados de la narrativa emocional. En momentos clave, como el funeral de un personaje secundario, la cámara se enfoca en detalles innecesarios—un primer plano de una lágrima cayendo o un close-up de unas manos temblorosas—en lugar de explorar las reacciones genuinas de los protagonistas.

La banda sonora es otro punto de interés. Compuesta por una mezcla de melodías tradicionales indonesias y arreglos modernos, funciona bien en las escenas de romance, como la secuencia del café donde Narendra y Ajeng comparten su primer beso. Sin embargo, en los momentos dramáticos, el uso excesivo de violines y cuerdas pesadas resulta pretencioso. La escena del funeral, por ejemplo, se siente sobreactuada musicalmente, como si Sasongko confiara más en la manipulación emocional a través del sonido que en las actuaciones de sus actores.

La estructura narrativa alterna entre pasado y presente, un recurso que podría haber sido innovador si no fuera por los cortes abruptos que interrumpen el flujo dramático. La transición entre temporalidades se siente forzada, especialmente en momentos clave como la revelación del secreto familiar que une a Narendra y Ajeng. En lugar de permitir que las emociones fluyan naturalmente, la película recurre a flashbacks predecibles que rompen la tensión.

A pesar de estas fallas, Today We’ll Talk About That Day tiene sus momentos brillantes. La escena en el café, donde los jóvenes Narendra y Ajeng comparten su primera cita, es un ejemplo de cómo el filme puede capturar la esencia del romance juvenil. Los diálogos son naturales, las miradas cómplices y la química entre Pranata y Siregar es palpable. Sin embargo, estos momentos son demasiado escasos y no logran compensar las deficiencias en la trama y las actuaciones.

El público objetivo de esta película parece ser principalmente los fans de One Day We’ll Talk About Today, quienes buscan más contexto sobre el romance central. Para ellos, algunas escenas pueden resultar nostálgicas y emotivas. Sin embargo, para aquellos que no están familiarizados con la historia original, la película puede sentirse fragmentada y confusa. La falta de una introducción clara a los personajes y su dinámica hace que sea difícil conectar emocionalmente desde el principio.

En términos de originalidad, Today We’ll Talk About That Day se queda corto. Aunque la premisa del romance intergeneracional es interesante, la ejecución carece de innovación. Las transiciones entre pasado y presente, aunque visualmente impresionantes en algunos momentos, no aportan nada nuevo al género. La película se siente más como un complemento a su predecesora que como una historia independiente.

En comparación con otras películas del mismo género, Today We’ll Talk About That Day palidece. Películas como Past Lives (2023) logran explorar temas similares con mayor profundidad y coherencia narrativa. Mientras que Past Lives se centra en las consecuencias emocionales de una relación pasada, esta película se queda en la superficie, sin explotar el potencial dramático de sus personajes adultos.

MCM Score: 6.1/10 — craft 2 / story 1 / performances 2 / originality 1 / genre_fit 2

Today We’ll Talk About That Day es un intento honesto de expandir el universo emocional de su predecesora, pero se queda corto en originalidad y coherencia narrativa. Sasongko demuestra habilidad técnica en ciertas escenas, pero la falta de profundidad en sus personajes adultos y los cortes abruptos entre temporalidades evitan que la película alcance su potencial. Para los fans de One Day We’ll Talk About Today, puede ofrecer algunos momentos nostálgicos, pero para el público en general, es una experiencia decepcionante.

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

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