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Marlee Matlin, 40 años de «Hijos de un dios menor»: ahora decide ella

Penelope H. Fritz
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Marlee Matlin
Marlee Matlin
Photo: Adam Chitayat / CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
Nacimiento24 de agosto de 1965
Morton Grove, Illinois, United States
OcupaciónActriz
Conocido porCODA: Los sonidos del silencio, El juego de Hollywood, Hijos de un dios menor
PremiosÓscar · Globo de Oro · Premio SAG (compartido) · Star on the Hollywood Walk of Fame · Morton E. Ruderman Award in Inclusion

Cuando William Hurt abrió el sobre de la mejor actriz, leyó el nombre de su propia compañera de reparto, y las imágenes de archivo aún muestran lo poco que parecía disfrutarlo. Marlee Matlin subió a recoger la estatuilla por Hijos de un dios menor: la mujer más joven en ganar esa categoría y la primera intérprete sorda con un Óscar. Dio las gracias en lengua de signos. Después Hollywood, que acababa de entregarle su máximo galardón, pasó tres décadas sin escribirle un papel de cine digno de ese nombre.

Esa es la paradoja de su carrera. El Óscar la convirtió en la mujer sorda más reconocible del mundo y, casi con el mismo gesto, en una excepción que la industria podía señalar para no tener que cambiar. El siguiente intérprete sordo en ganar llegó 35 años más tarde, en una película cuyo reparto ella peleó para que fuera honesto. Hoy a Matlin le interesa menos ser la excepción que producir las historias que harían innecesaria la palabra.

Matlin nació en Morton Grove (Illinois) el 24 de agosto de 1965 y perdió la mayor parte de la audición a los 18 meses, tras una enfermedad con fiebre alta; sigue siendo la única persona sorda de su familia. Creció en un hogar judío reformista y a los siete años interpretó a Dorothy en un montaje infantil de El mago de Oz del International Center on Deafness and the Arts. Henry Winkler la vio en una de las funciones de la compañía. Años después ejercería de anfitrión en su boda.

La prueba que lo cambió todo fue para la versión cinematográfica de la obra de Mark Medoff, cuya Sarah Norman se inspiraba en Phyllis Frelich, actriz sorda ganadora de un Tony. Matlin, con 19 años y frente a una estrella consolidada, construyó una Sarah —una mujer sorda que se niega a hablar para comodidad del hombre oyente que la ama— que sostiene la película. Estrenada en octubre de 1986, Hijos de un dios menor le dio un Globo de Oro y, en la ceremonia de marzo de 1987, el Óscar.

Un año más tarde quedó claro lo estrecha que había sido la bienvenida. Cuando Matlin presentó el Óscar al mejor actor, pronunció en voz alta los nombres de los nominados en lugar de signarlos, y la prensa de la comunidad sorda se le echó encima; Silent News llevó la polémica a toda su portada. Ella, que había crecido hablando y signando, ha contado que la reacción la dejó conmocionada. El episodio fijó una doble trampa de la que nunca escapó del todo: demasiado sorda para la mayoría de los directores de casting, no lo bastante sorda para una parte de su propia comunidad.

La televisión le dio el trabajo que el cine le negaba. Protagonizó Reasonable Doubts como fiscal sorda, con dos candidaturas al Globo de Oro, y sumó nominaciones a los Emmy por apariciones como invitada en Seinfeld, Picket Fences, The Practice y Law & Order: Special Victims Unit. Fue Joey Lucas, la encuestadora política de El ala oeste de la Casa Blanca, la escultora Jodi Lerner en The L Word y una madre sorda en Cambiadas al nacer. En 2015 debutó en Broadway con la reposición de Spring Awakening firmada por Deaf West.

La versión canónica de ese recorrido es un triunfo; la más exacta, que Matlin rara vez consiguió papeles protagonistas en el cine tras su debut, y que su propia película ha envejecido de maneras que hoy ella nombra abiertamente; al fin y al cabo, es una historia contada desde la mirada oyente. Con motivo de los 40 años de Hijos de un dios menor, declaró a Gold Derby: «Creo que aquí hay muchos temas con los que la gente, no solo las personas sordas y con discapacidad, sino simplemente la gente, se siente incómoda».

La historia privada era aún más oscura. En sus memorias de 2009, I’ll Scream Later, escribió sobre la adicción a las drogas que la llevó al Betty Ford Center y sostuvo que Hurt, su compañero de reparto y pareja durante dos años, la maltrató físicamente y la violó. El documental de 2025 sobre su vida vuelve a aquella noche de los Óscar con esas acusaciones a la vista.

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Con CODA: Los sonidos del silencio la discusión empezó a inclinarse a su favor. Como Jackie Rossi, madre de una familia de pescadores en la que solo la hija adolescente oye, Matlin presionó para que los personajes sordos fueran para actores sordos. La cinta ganó el Óscar a la mejor película, Troy Kotsur el de mejor actor de reparto, y el elenco compartió el premio del Sindicato de Actores (SAG) al mejor reparto. En 2023 pasó detrás de la cámara para dirigir Ava’s Story, un episodio de Accused, de Fox, sobre una gestante subrogada sorda, con actores sordos en los papeles principales.

Su propia vida se convirtió en tema en 2025. Marlee Matlin: Not Alone Anymore, dirigido por la actriz sorda Shoshannah Stern y construido en torno a una conversación entre ambas en lengua de signos americana, pasó por Sundance en enero, por los cines en junio con Kino Lorber y por American Masters, de PBS, en octubre. En 2026 volvió como productora: SIREN: The Voices of Shelley Beattie, de Irene Taylor, sobre la culturista sorda que compitió en American Gladiators como Siren y murió en 2008, se estrenó en HBO el 22 de septiembre. Matlin reconoció en la historia de Beattie el patrón de la suya: fama, discriminación, adicción y un mundo oyente que no dejaba de pedirle a una mujer sorda que se explicara.

Lleva décadas reclamando el subtitulado para personas sordas: ha testificado ante el Senado de Estados Unidos, entró en el patronato de la Universidad Gallaudet y es embajadora de la ACLU para los derechos de las personas con discapacidad; en la gala de los Óscar de 2026, el presidente de la Academia la mencionó desde el escenario por el subtitulado que sus campañas ayudaron a llevar a los cines. Está casada desde 1993 con Kevin Grandalski, agente de policía de Burbank al que conoció durante el rodaje de Reasonable Doubts; tienen cuatro hijos. En junio de 2026 dio el discurso de graduación de la Universidad de Oregón, donde terminaba sus estudios su hija menor, Isabelle.

Ese mismo mes firmó con Gilbertson Entertainment para que gestione su carrera en cine, televisión y producción: el acuerdo se lee como un plan. La mujer que tuvo que esperar a que otros le escribieran un papel decide ahora qué historias de personas sordas llegan a la pantalla y quién las cuenta. Cuarenta años después de su debut, ese es el papel que el Óscar nunca le ofreció.

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