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El Oppo Find X9 Ultra llega con zoom óptico 10x y un 300mm acoplable

Susan Hill

El buque insignia chino que la mayoría de los lectores europeos solo conocía por las filtraciones asiáticas da por fin el salto global, con cinco lentes diseñadas junto a Hasselblad y un kit de teleobjetivo que convierte el móvil en un cuerpo de cámara. A 1.449 libras esterlinas, Oppo propone que la cámara del bolsillo y la cámara de la estantería sean, por fin, el mismo aparato.

Cinco objetivos en la parte trasera, un teleobjetivo periscópico de 50 megapíxeles con zoom óptico 10x, dos sensores de 200 megapíxeles y una carcasa de piel vegana que imita de forma explícita a una Hasselblad medio formato. El Oppo Find X9 Ultra aterriza en el mercado global con una configuración que ningún otro fabricante comercializa hoy en un smartphone de gran consumo, y con una tesis declarada: sustituir la cámara compacta que los aficionados dejaron de llevar encima hace una década.

El sensor principal es un Sony LYT-901 de 1/1,12 pulgadas —el sensor de 200 megapíxeles más grande jamás montado en un móvil— con apertura f/1,5 y un equivalente de 23 mm estabilizado ópticamente. El teleobjetivo 3x utiliza otro sensor de 200 megapíxeles de 1/1,28 pulgadas. El periscopio 10x incorpora lo que Oppo denomina estructura de reflexión de quíntuple prisma, una arquitectura que pliega un teleobjetivo auténticamente largo dentro del grosor del dispositivo.

Lo interesante no está solo en los números, sino en la coherencia entre objetivos. Los cinco módulos graban vídeo 4K a 60 imágenes por segundo en Dolby Vision HDR en un rango de zoom que va de 0,6x a 30x, con una respuesta cromática alineada entre sensores. Los disparos en modo foto admiten RAW y JPEG de 50 megapíxeles en cualquiera de las focales, además de nueve simulaciones fotográficas que emulan distintos tipos de película.

Oppo ha recuperado el modo Hasselblad Master, que, a diferencia de la mayoría de las cámaras algorítmicas actuales, renuncia deliberadamente al procesado por inteligencia artificial y cede al usuario el control de toda la cadena de imagen. Las primeras pruebas independientes constatan un resultado más natural, sin el mapa tonal agresivo que ha convertido las fotos de los teléfonos premium en una estética repetida y plastificada. El botón físico de cámara —en naranja sobre la versión Tundra Umber, como un guiño al disparador de la Hasselblad X2D— dispara, bloquea exposición con media pulsación y permite hacer zoom deslizando el dedo sobre él.

La decisión es una declaración cultural. Mientras Samsung y Apple han doblado la apuesta por la fotografía computacional —imágenes procesadas por redes neuronales que deciden por el usuario qué aspecto debe tener cada escena—, el eje chino formado por Oppo, Vivo y Xiaomi avanza en dirección contraria: sensores más grandes, lentes más serias y una autoría fotográfica que devuelve decisiones al fotógrafo. Hasselblad y Leica, que venderían poca cámara medio formato sin este matrimonio con las marcas de móviles, se prestan al juego.

El acabado combina piel vegana sobre marco metálico y replica de forma explícita la estética de la Hasselblad X2D 100C II, la cámara medio formato que sirve de referencia visual al diseño. La autonomía la garantiza una batería de silicio-carbono de 7.050 mAh en un cuerpo de 9,1 milímetros de grosor y 237 gramos, movido por el Snapdragon 8 Elite Gen 5. Un sensor multiespectral True Color se encarga del balance de blancos y la temperatura de color consumiendo un 80 por ciento menos de energía que la generación anterior. La función Splash Touch mantiene la pantalla operativa bajo la lluvia.

No todo está resuelto. El módulo trasero es voluminoso y el conjunto queda descompensado al sostener el teléfono en vertical. El modo automático estándar todavía tiende al sobreprocesado de nitidez y al HDR agresivo que el modo Master pretende evitar. El kit opcional Hasselblad Earth Explorer añade empuñadura, disparador de dos etapas y un teleconversor de 300 mm que extiende el alcance a 60x, pero este accesorio aún no funciona dentro del modo Master y Oppo no ha anunciado el precio final del kit. La configuración de 16 GB de RAM y 1 TB de almacenamiento, junto al color Arctic White, quedan reservadas al mercado chino.

El Find X9 Ultra se presentó oficialmente a escala global el 21 de abril de 2026, con un precio de partida de 1.449 libras esterlinas —alrededor de 1.700 euros al cambio— para la versión de 12 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento en Reino Unido. La disponibilidad europea irá ampliándose en las próximas semanas, por delante del próximo rival directo: el Samsung Galaxy Z Fold 8, cuya presentación está prevista en Londres el 22 de julio.

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