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Ready set Love: una crítica mordaz a la mercantilización del amor

Martin Cid
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El estadio repleto de mujeres enfundadas en trajes de combate, listas para pelear por el último hombre disponible, es una imagen que Ready, Set, Love no permite que olvidemos fácilmente. Esta miniserie tailandesa de seis episodios, creada por Yanyong Kuruaungkoul, no se anduvo con rodeos al presentar su premisa absurda y provocativa. En un mundo donde los hombres son una especie en peligro de extinción, confinados en «The Farm» mientras las mujeres compiten literalmente por su afecto, la serie promete una mezcla explosiva de comedia romántica y crítica social.

Qué es y qué ofrece

Ready, Set, Love se desarrolla en un universo distópico donde el 99.9% de la población es femenina, y los hombres son tratados como una mercancía preciosa. La protagonista, Day (interpretada por Kemisara Paladesh), es una mujer común que se ve arrastrada a este mundo de competencia brutal cuando gana un lugar en el gobierno-sponsorizado dating show. El concepto central de la serie es audaz y potencialmente rico en crítica social, tocando temas como la desigualdad de género, la dinámica del poder y la comercialización del amor.

La serie no se limita a ser una simple comedia romántica campy. En lugar de eso, Ready, Set, Love intenta equilibrar el humor absurdo con momentos de drama genuino y reflexión social. Esta dualidad es tanto su mayor fortaleza como su talón de Aquiles. Por un lado, la premisa distópica ofrece una oportunidad única para explorar temas complejos de manera innovadora. Por otro lado, la ejecución a menudo se siente superficial, como si la serie no pudiera decidir si quiere ser una sátira social o simplemente un entretenimiento ligero.

Qué funciona

Donde Ready, Set, Love brilla es en su tono campy y desenfadado. La competición por parejas está llena de momentos absurdos, desde pruebas físicas ridículas hasta confesiones exageradas. Kemisara Paladesh como Day tiene química palpable con Pongtiwat Tangwancharoen (Son), el «premio» del concurso. Su dinámica evoluciona de manera orgánica, pasando de la rivalidad inicial a una conexión genuina que es tanto conmovedora como divertida.

La serie también destaca en su diseño de producción y efectos visuales, creando un mundo distintivo y memorable. El contraste entre el entorno futurista de «The Farm» y las calles caóticas de la ciudad ofrece un telón de fondo fascinante para la narrativa. Además, la dirección de Kuruaungkoul es segura, manteniendo un ritmo ágil que evita que la serie se hunda en sus propios excesos.

Las actuaciones son otro punto fuerte. Paladesh y Tangwancharoen llevan el peso emocional de la serie con solvencia, mientras que Ladapa Thongkham como Chanel y Trisanu Soranun como Almond aportan momentos de comedia bienvenidos. Incluso los personajes secundarios, como Jenny (Natthaweeranuch Thongmee) y Kwan (Panadda Wongphudee), tienen sus propios arcos interesantes, aunque a veces subdesarrollados.

Qué falla

Sin embargo, la serie tropieza con su propia premisa. La idea de un mundo dominado por mujeres es fascinante, pero el desarrollo de este universo se siente superficial. Las implicaciones sociales y políticas de tal escenario apenas se rozan, dejando muchas preguntas sin responder. ¿Cómo funciona realmente esta sociedad? ¿Qué consecuencias tiene esta dinámica para las relaciones humanas? ¿Cuál es el papel del gobierno en todo esto?

La estructura episódica también juega en su contra. Con solo seis episodios, la serie intenta equilibrar comedia romántica, drama personal y crítica social, pero el resultado es un desequilibrio constante. Algunas tramas secundarias, como las relaciones entre otros concursantes, se sienten subdesarrolladas o incluso prescindibles.

Además, la serie a veces cae en clichés de comedia romántica que restan fuerza a su mensaje. La idea de una mujer «que no se preocupa por su apariencia» (como señala una crítica) es un tropo desgastado que la serie podría haber evitado para mantener su tono fresco y original.

Contexto y comparación

Ready, Set, Love se inscribe en una tradición de comedias románticas con elementos distópicos, pero su enfoque único la distingue de otras producciones similares. Series como Black Mirror o The Handmaid’s Tale han explorado mundos distópicos desde perspectivas oscuras y serias, mientras que Ready, Set, Love elige un tono más ligero.

Sin embargo, esta elección no está exenta de riesgos. Al optar por el humor campy, la serie corre el peligro de trivializar los temas serios que intenta abordar. En comparación con otras producciones tailandesas recientes que han explorado temas sociales complejos con mayor profundidad, Ready, Set, Love se queda corta en su análisis.

A quién va dirigida

Ready, Set, Love apela a un público amplio: los fans de las comedias románticas encontrarán entretenimiento ligero y divertido, mientras que aquellos interesados en la ciencia ficción distópica apreciarán el concepto único. Sin embargo, los espectadores que buscan una crítica social profunda o una narrativa coherente pueden sentirse decepcionados.

Veredicto

En última instancia, Ready, Set, Love es una serie que promete más de lo que puede cumplir. Su premisa es intrigante y su tono campy es refrescante, pero la ejecución adolece de superficialidad y falta de desarrollo.

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

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