Ciencia

James Webb cartografía 164.000 galaxias y revela la red cósmica del universo joven

Peter Finch

Un equipo que utiliza el telescopio espacial James Webb ha elaborado un mapa de la red cósmica que rastrea el andamiaje invisible del universo a través de 164.000 galaxias. La profundidad y la resolución permiten a los astrónomos observar esta red en una época en la que el universo solo tenía unos pocos cientos de millones de años, un periodo hasta ahora inaccesible. Por primera vez, la arquitectura gravitatoria que organiza todo lo visible puede estudiarse en la misma etapa en que las galaxias estaban todavía construyéndose.

La red cósmica es el esqueleto subyacente del universo. La materia oscura fluye a lo largo de filamentos colosales, arrastra a las galaxias hacia sus intersecciones y deja enormes vacíos entre ellas. Décadas de sondeos ópticos han dibujado su forma en nuestro vecindario cósmico, pero el universo primitivo resultaba demasiado tenue y lejano para los telescopios terrestres a este nivel de detalle.

Los datos proceden de COSMOS-Web, el mayor programa de observador general que Webb ha ejecutado hasta ahora, y cubren una región del cielo equivalente al tamaño de tres lunas llenas. El nuevo análisis, dirigido por Hossein Hatamnia en la Universidad de California en Riverside, ha utilizado las imágenes en infrarrojo cercano del telescopio para identificar 164.000 galaxias en ese parche y asignar a cada una un corrimiento al rojo, el indicador cosmológico que sirve a la vez como distancia y edad. El estudio aparece en The Astrophysical Journal.

Con esas distancias en la mano, el equipo ha reconstruido las posiciones tridimensionales de las galaxias y ha trazado la red de filamentos que las conecta. Estructuras que en los sondeos del Hubble se veían como manchas únicas se resuelven ahora en varios elementos distintos en los datos de Webb, y el catálogo se extiende hasta un corrimiento al rojo de siete, luz que salió de su fuente cuando el universo tenía menos de mil millones de años.

Lo que hace posible el resultado no es solo la profundidad, sino la cobertura. Los campos profundos en lápiz, por nítidos que sean, no captan la geometría porque muestrean demasiado poco cielo. COSMOS-Web ha cedido algo de profundidad por galaxia a cambio del campo más amplio necesario para ver los filamentos como filamentos, no como puntos aislados.

El catálogo no es la última palabra. Identificar la red cósmica a partir de las posiciones galácticas sigue dependiendo de hipótesis sobre cómo las galaxias trazan la materia oscura subyacente, y los corrimientos al rojo medidos son fotométricos, derivados de colores de banda ancha y no de los espectros más precisos que fijarían cada galaxia a una fracción de un porcentaje. El equipo presenta la publicación como una base para campañas espectroscópicas de seguimiento, no como un resultado cerrado.

El mapa importa porque las predicciones de la cosmología estándar son más nítidas precisamente en este tipo de geometría a gran escala. La forma de la red según evoluciona desde un universo casi uniforme hasta el actual, lleno de grumos, es una prueba directa del modelo de materia y energía oscuras. Cualquier discrepancia persistente entre la red simulada y la que Webb ve a alto corrimiento al rojo apuntaría a física aún ausente en la imagen.

El catálogo, la cadena de análisis y un vídeo que reconstruye 13.000 millones de años de evolución estructural se han publicado junto al artículo, aparecido en mayo de 2026 en The Astrophysical Journal. El equipo de Riverside y la colaboración COSMOS-Web ya preparan el seguimiento espectroscópico de los filamentos a mayor corrimiento al rojo, previsto para la segunda mitad de 2026, que afinará los errores y permitirá comparar la geometría de la red con las simulaciones de materia oscura galaxia a galaxia.

Debate

Hay 0 comentarios.