Ciencia

Webb encontró una galaxia varias veces más masiva que la Vía Láctea y casi no rota

Peter Finch

Webb ha capturado una galaxia con varias veces más estrellas que la Vía Láctea que no rota. Casi todo el movimiento interno es aleatorio: las estrellas se mueven en cualquier dirección en lugar de orbitar alrededor de un eje común. Los rotadores lentos así son familiares en el universo actual, donde aparecen como enormes galaxias elípticas evolucionadas, construidas tras largas historias de fusiones. Encontrar una ya formada cuando el cosmos aún era casi un bebé desmonta la idea de que este tipo de galaxia necesita miles de millones de años.

El equipo usó el James Webb Space Telescope para cartografiar los movimientos internos de XMM-VID1-2075 y de otras dos galaxias de edad comparable. Siguiendo cómo se desplaza el material a uno y otro lado de cada sistema, los astrónomos compararon el giro ordenado frente al movimiento estelar aleatorio. XMM-VID1-2075 apenas mostró rotación medible, mientras que las otras dos se comportaron como espirales corrientes.

Para situar el dato: la Vía Láctea y la mayoría de las espirales están dominadas por una rotación ordenada, con estrellas circulando un disco aplanado a cientos de kilómetros por segundo. Los rotadores lentos no se parecen en nada. Son aproximadamente esféricos o con forma de balón de rugby, con estrellas enjambrándose caóticamente. En el universo cercano son gigantes elípticas que tardaron casi toda la historia cósmica en ensamblarse mediante fusiones repetidas. Verlas ya terminadas cuando el universo tenía menos de 2.000 millones de años implica que una galaxia puede saltarse los ingredientes lentos.

El atajo más probable, sostiene el equipo, es una sola fusión mayor. Dos galaxias de masa comparable chocando frontalmente destrozarían cualquier rotación previa y dejarían un sistema sostenido por movimiento aleatorio: una elíptica completa construida en minutos cósmicos, no en un eón. El caso sugiere que la física del universo temprano comprime el ensamblaje galáctico más agresivamente de lo que permiten los modelos actuales.

El resultado se apoya en tres galaxias, solo una de las cuales es el caso protagonista. Inferir la cinemática completa de galaxias a tales distancias exige supuestos sobre polvo, ángulo de observación y cómo traducir los espectros de Webb a movimiento estelar real. Los astrónomos buscan ahora otros no-rotadores tempranos con los que comparar. Si XMM-VID1-2075 resulta ser un caso aislado, la formación por una sola fusión quedará como un canal marginal en vez de una vía habitual.

La siguiente fase, planificada para próximos ciclos de observación de Webb, ampliará la muestra y permitirá al equipo contrastar el resultado con simulaciones de formación galáctica. El artículo apareció en Nature Astronomy el 4 de mayo de 2026.

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