Cine

He’s all That: más marketing que corazón

Martin Cid
Añádenos en Google

La primera vez que vemos a Padgett Sawyer (Addison Rae) en He’s All That, está llorando frente a una cámara, su rostro iluminado por la fría luz azul de un teléfono móvil. Las lágrimas corren por sus mejillas mientras grita: «¡Eres un idiota!» a su ex novio, Jordan Van Draanen (Peyton Meyer). La pantalla del teléfono parpadea con notificaciones de seguidores y comentarios crueles que se acumulan en tiempo real. Es una escena incómodamente familiar para cualquiera que haya crecido en la era de las redes sociales: la humillación pública amplificada por el algoritmo.

Dirigida por Mark Waters (Mean Girls, Freaky), esta remake gender-swapped del clásico de 1999 She’s All That promete una actualización moderna de la historia de Pygmalión. Sin embargo, desde el primer fotograma, queda claro que el enfoque principal no es contar una historia coherente, sino vender un producto. Padgett, una influencer obsesionada con mantener su imagen perfecta, se convierte en la protagonista perfecta para un filme que parece más preocupado por los anuncios de Skims y las marcas de lujo que por desarrollar personajes complejos.

YouTube video

El problema fundamental de He’s All That es que no sabe qué quiere ser. ¿Es una sátira mordaz de la cultura de las redes sociales? ¿Una comedia romántica adolescente? ¿Un homenaje a los clásicos del género? La película oscila entre estos tonos sin encontrar un equilibrio satisfactorio. Waters, conocido por su manejo experto del humor ácido y la crítica social en Mean Girls, aquí parece más interesado en complacer a Netflix que en desafiar las convenciones del género.

La premisa es simple: Padgett, humillada públicamente por Jordan, acepta una apuesta para transformar al marginado Cameron Kweller (Tanner Buchanan) en el rey del baile. Lo que debería ser una exploración de la autenticidad y la identidad se convierte en una sucesión de clichés adolescentes. La trama se desinfla cuando Padgett «descubre» que Cameron es auténtico—un giro predecible desde el primer acto—. La película no ofrece nada nuevo sobre la obsesión por las redes sociales o el autoengaño juvenil, temas que ya han sido tratados con mucho más profundidad en otras películas como The Social Network o incluso en la propia Mean Girls.

Donde He’s All That falla más estrepitosamente es en su dirección y guion. Waters no logra capturar la esencia de los clásicos adolescentes que intenta emular. La película carece del encanto de 10 Things I Hate About You, que abrazaba sus referencias literarias, o la aguda crítica social de Mean Girls. En cambio, se siente como una versión barata y superficial de estos filmes.

Sin embargo, no todo es malo. Tanner Buchanan, conocido por su papel en Cobra Kai, entrega una actuación destacada como Cameron Kweller. Su interpretación del marginado antisocial pero profundamente auténtico le da un toque de humanidad a la película. También destaca Rachael Leigh Cook (She’s All That), aquí como la madre divorciada de Padgett. Su escena en la cocina, donde anima a su hija a ser ella misma, es el único diálogo con peso emocional en toda la película.

La banda sonora, aunque pegajosa, se siente forzada y más adecuada para una lista de reproducción de TikTok que para una extensión orgánica del universo adolescente. La música parece haber sido elegida más por su potencial de viralidad que por su relevancia para la trama o los personajes.

El mayor pecado de He’s All That es su falta de autoconciencia. A diferencia de 10 Things I Hate About You, que abrazaba sus referencias literarias, esta remake no ofrece nada nuevo. La película sucumbe al exceso de product placement: los anuncios de Skims y las marcas de lujo aparecen con la sutileza de un martillazo. Esto distrae del desarrollo de los personajes y la trama, convirtiendo la experiencia cinematográfica en una sesión de marketing disfrazada.

En cuanto a su público objetivo, He’s All That parece estar dirigido a los jóvenes que crecieron con las redes sociales y tienen nostalgia de los clásicos adolescentes. Sin embargo, incluso para este público, la película puede resultar decepcionante. La falta de profundidad en los personajes y la trama superficial hacen que sea difícil conectar emocionalmente con la historia.

En definitiva, He’s All That es una oportunidad perdida. Con un director como Mark Waters y un elenco prometedor, podría haber sido una sátira mordaz o una comedia romántica refrescante.

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

Etiquetas: , , , , ,

Añádenos en Google

Debate

Hay 0 comentarios.