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Boxeador en Netflix: un púgil polaco huye del comunismo a Inglaterra

Veronica Loop
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Boxeador, de Mitja Okorn, sigue a un joven boxeador polaco que abandona la Polonia comunista junto a su esposa para perseguir una carrera profesional en Inglaterra, y descubre que Occidente es mucho menos generoso que el sueño. Un drama deportivo de 150 minutos en Netflix construido a partir de las trayectorias de muchos atletas, y no de uno solo.

Boxeador (Bokser en el original polaco) es un drama deportivo dirigido por Mitja Okorn que se estrenó en todo el mundo en Netflix el 11 de septiembre de 2024. Eryk Kulm interpreta a Jędrzej, un boxeador ambicioso y de carácter explosivo que, por miedo a repetir los errores de su padre, huye de la Polonia comunista con su esposa Kasia, interpretada por Adrianna Chlebicka, para probar suerte como profesional en Inglaterra. Eryk Lubos completa el trío central como Czesiek, el tío que respalda la carrera pugilística del joven.

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Un púgil, una esposa y un viaje sin billete de vuelta

La premisa es deliberadamente clásica. Jędrzej tiene el talento y el temperamento necesarios para convertirse en campeón, y una historia familiar que quiere dejar atrás: a su padre, Edwin, lo interpreta Michał Żurawski, y a su madre, Magdalena Walach. Junto a Kasia cruza a Inglaterra, convencido de que Occidente le ofrecerá la carrera profesional que su propio país no puede darle y de que ambos construirán allí un futuro mejor.

Esa convicción no sobrevive mucho tiempo. Según la propia sinopsis de Netflix, la vida en Occidente resulta no ser un camino de rosas, y cada nuevo obstáculo va desgastando el empuje juvenil de la pareja. Tras meses de las penurias cotidianas de la vida del emigrante, Jędrzej se traga el orgullo y acepta participar en un combate amañado, una decisión que la historia presenta como el punto de inflexión en la vida de ambos. Lo que sucede después es mejor dejárselo a la propia película.

La cronología abarca más que una sola carrera. Las fechas del relato van de 1955 a 1985, y la acción se desplaza entre Silesia, en el sur de Polonia, y Londres. Es una película de época en el sentido pleno de la expresión: el equipo de producción tuvo que recrear la Polonia y el Londres de hace varias décadas, hasta el aspecto del propio protagonista.

No es una historia real, sino una ruta conocida

Boxeador no es la biografía de ningún púgil concreto. Sus personajes son ficticios, y el guion se lee como una síntesis de los muchos atletas del bloque del Este que probaron suerte más allá del Telón de Acero. Ese enfoque importa, porque la ruta que dramatiza está documentada. Bajo el comunismo, el boxeo polaco vivía dentro de un sistema aficionado gestionado por el Estado: un camino hacia títulos nacionales y torneos internacionales, no hacia combates profesionales remunerados. Para un boxeador que aspiraba a una carrera profesional, marcharse era la única salida.

El caso real más conocido es el de Dariusz Michalczewski. El 24 de abril de 1988, mientras competía en Alemania Occidental con la selección polaca, abandonó el equipo y se quedó en el país. Se hizo profesional en 1991 y, en 1994, conquistó en Hamburgo el título mundial de los semipesados de la WBO, el primero de un largo reinado bajo el apodo de «Tiger». Boxeador nunca lo menciona, y su protagonista toma otro camino, hacia Inglaterra y no hacia Alemania, pero la historia de Michalczewski demuestra que el punto de partida de la película dista mucho de ser una invención de guionista.

El camino de Mitja Okorn hasta Boxeador

Mitja Okorn nació en Kranj, Eslovenia, en 1981, y vive y trabaja en Polonia desde 2007, cuando la cadena TVN lo fichó para dirigir la serie 39 i pół. Su gran éxito polaco llegó en 2011 con Listy do M. (Letters to Santa), una comedia navideña coral que se convirtió en la película más vista en Polonia ese año y permaneció 130 días en cartelera. Después llegó la comedia romántica Planeta singli (Planet Single, 2016), y a continuación se trasladó a Estados Unidos para rodar Life in a Year, un drama romántico con Jaden Smith y Cara Delevingne filmado en 2017 y estrenado solo en 2020.

Boxeador supone un cambio de registro para él. Tras una década de comedias y romances, es su primera película deportiva. Okorn escribió el guion con Lucas Coleman, que además dirigió la segunda unidad, y con Ivan Bezmarević. El director la ha descrito como una historia agridulce sobre los sueños y el sacrificio, e insiste en que Kasia es tan importante como Jędrzej: una mujer que está detrás de la búsqueda desenfrenada del éxito por parte de un hombre y que libra la batalla de su vida en otro terreno.

El equipo técnico vincula la película con el cine comercial polaco que Okorn ayudó a definir. La banda sonora es de Łukasz Targosz, compositor de Listy do M. y Planeta singli, cuya música para la comedia de 2011 fue disco de oro en Polonia. Bartek Cierlica es el director de fotografía y Jan Belcl, el montador. Los productores son Maciej Kawulski y Tomasz Wardyn, por Open Mind Production.

Un productor salido del negocio de los combates

Maciej Kawulski no es un productor de cine convencional. Cofundó KSW, la federación polaca de artes marciales mixtas cuya gala KSW 39 reunió a más de 56.000 personas en el Estadio Nacional de Varsovia en 2017, y en 2019 dirigió Underdog, un drama de MMA protagonizado por el luchador Mamed Khalidov y por Eryk Lubos. Después dirigió el díptico de gánsteres Jak zostałem gangsterem (2020) y Jak pokochałam gangstera (How I Fell in Love with a Gangster, 2022), la segunda para Netflix, y produjo 365 DNI (2020), que se convirtió en un éxito mundial en Netflix. En Boxeador, según ha explicado Kawulski, el objetivo era que todo resultara lo más creíble posible, desde el físico del protagonista hasta los combates y el mundo en el que construye su carrera.

Eryk Kulm, Adrianna Chlebicka y Eryk Lubos

Eryk Kulm, nacido en Varsovia en 1990 y acreditado en ocasiones como Eryk Kulm Jr., llegó a Boxeador como uno de los actores más premiados de su generación: en 2023 ganó el premio Orzeł de la Academia de Cine Polaco al mejor actor por el papel protagonista de Filip, un drama ambientado en el Fráncfort de la guerra. Antes había participado en Kamienie na szaniec (Stones for the Rampart, 2014) e Irena’s Vow (2023). Para dar vida a Jędrzej dedicó más de seis meses a prepararse, aprendiendo técnica de boxeo y ganando masa muscular para construir el cuerpo creíble de un púgil profesional.

Adrianna Chlebicka, acreditada como Ada Chlebicka, es conocida sobre todo en Polonia por la serie Kontrola y por la comedia romántica de Netflix Miłość do kwadratu (Love Squared, 2021), que protagonizó, y por su secuela de 2023. En Boxeador tiene el papel que el propio Okorn presenta como el segundo motor de la historia.

Eryk Lubos es el veterano del trío. Nacido en 1974 en Tarnowskie Góry, en la misma región de Silesia donde se rodó la película, ganó el Premio Zbigniew Cybulski en 2009 y el premio al mejor actor en Karlovy Vary en 2012 por Zabić bobra (To Kill a Beaver). Practica boxeo desde hace años, y Boxeador es su segunda película de deportes de combate con Kawulski después de Underdog. El reparto secundario incluye a Adam Woronowicz como Nicky Presley, Waleria Gorobets, Jacek Poniedziałek y Bartłomiej Kotschedoff.

Hecha en Bytom para una plataforma global

El rodaje tuvo lugar en Bytom, en Silesia, a finales de 2023, y la ciudad devolvió el favor: antes del estreno, Netflix promocionó la película con un gran mural en la fachada de un edificio de viviendas de Bytom. Boxeador formaba parte de una nutrida lista de producciones originales polacas que la plataforma anunció para la segunda mitad de 2024, junto a títulos como Kolory zła: Czerwień (Colors of Evil: Red). Con una duración de 150 minutos, es además una película larga para los estándares del género, una elección que encaja con una historia que abarca tres décadas.

Dónde se sitúa

Sobre el papel, Boxeador pisa el terreno conocido del drama deportivo: el talento, la huida, la decepción y ese único combate que puede cambiarlo todo. Su interés reside en dónde planta ese terreno, en un capítulo de la historia polaca que el cine visita en contadas ocasiones: los años en que la ambición de un atleta solo podía cumplirse cruzando una frontera sin vuelta atrás. Si los resortes conocidos pesan más que el contexto concreto es una pregunta que cada espectador responderá por sí mismo; el contexto, el reparto y la historia que hay detrás son motivo suficiente para darle una oportunidad en Netflix.

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