Cine

Cuatro a cenar: una comedia romántica sin chispa

Martin Cid
Añádenos en Google

Recuerda esa escena icónica de Before Sunrise, donde dos desconocidos hablan de amor en un tranvía vienés, y sientes que cada palabra podría cambiar sus vidas? Cuatro a cenar (2022) quiere ese tipo de magia, pero se queda atrapada en el andén. La nueva comedia romántica italiana dirigida por Alessio Maria Federici intenta reinventar el género con su premisa de cuatro amigos que exploran todas las combinaciones posibles de pareja, pero termina siendo un menú de entradas sin plato principal.

El título mismo es engañoso: Four to Dinner no se trata realmente de una cena, sino de cuatro historias de amor mal cocinadas. La película sigue a Matteo (Matteo Martari), Giulia (Matilde Gioli), Dario (Giuseppe Maggio) y Chiara (Ilenia Pastorelli), un grupo de amigos cuyas relaciones se desmoronan simultáneamente. Lo que comienza como una premisa prometedora—explorar la idea de que el amor no es binario, sino fluido—se convierte rápidamente en un ejercicio estructural forzado. Federici intenta jugar con las expectativas del público, pero su ejecución recuerda más a un manual de Cómo organizar una cena para cuatro que a una historia emocional auténtica.

YouTube video

Donde la película encuentra su mayor fuerza es en los diálogos íntimos y las interpretaciones del elenco. Matilde Gioli y Giuseppe Maggio tienen una química palpable como Giulia y Dario, especialmente en la escena de la cena en el apartamento de ella. Aquí, Federici elige planos cerrados que enfatizan la tensión sexual entre los personajes, y Gioli brilla con su capacidad para transmitir vulnerabilidad y fuerza al mismo tiempo. Sin embargo, incluso estos momentos están atrapados en una estructura que no sabe qué hacer con ellos.

El mayor problema de Cuatro a cenar es su falta de coherencia tonal. Pasa de lo absurdo (como la secuencia del karaoke en el bar) a lo melodramático (la discusión final entre Matteo y Giulia) sin una transición orgánica. El guión de Martino Coli parece indeciso sobre qué tipo de comedia quiere ser: ¿una sátira romántica? ¿Una exploración filosófica del amor moderno? ¿O simplemente un vehículo para los chistes de los personajes? La respuesta es ninguna de las anteriores, y el resultado es una experiencia cinematográfica frustrante.

A nivel técnico, la dirección de Federici es funcional pero poco memorable. La fotografía de Roma, con sus calles llenas de vida y sus plazas iluminadas al atardecer, salva algunas escenas, pero en general, la cinematografía no aporta nada distintivo a la narrativa. La banda sonora, aunque alegre, no logra elevar las emociones cuando más se necesita. Es como si el equipo técnico estuviera tan confundido como el público sobre qué tipo de película estaban haciendo.

El elenco intenta salvar el barco con actuaciones sólidas. Matteo Martari e Ilenia Pastorelli aportan frescura a sus papeles como Matteo y Chiara, pero sus arcos narrativos carecen de la profundidad necesaria para justificar los giros argumentales. Cristiano Piacenti, en su papel secundario como Avv. Marrale, roba algunas escenas con su presencia carismática, pero incluso él no puede salvar la película de su propio caos.

Cuatro a cenar está dirigida principalmente a un público que disfruta de las comedias románticas italianas tradicionales. Los fanáticos del género encontrarán algunos momentos encantadores y diálogos ingeniosos, pero aquellos que buscan algo más innovador o emocionalmente resonante quedarán decepcionados. La película intenta abordar temas profundos como el destino y las segundas oportunidades, pero lo hace de una manera tan superficial que se siente más como un ejercicio académico que como una exploración auténtica.

En comparación con otras comedias románticas italianas recientes, Cuatro a cenar palidece. Películas como La vita davanti a sé (2020) o Si nos dejan (2019) logran equilibrar el humor y la emoción de manera más efectiva, mientras que Cuatro a cenar se siente como un borrador sin pulir. Incluso dentro del género rom-com internacional, películas como The Big Sick (2017) o Palm Springs (2020) demuestran cómo se puede jugar con las convenciones del género de manera más satisfactoria.

La premisa de Cuatro a cenar es intrigante y tiene potencial para una exploración profunda del amor moderno. Sin embargo, la ejecución falla en todos los frentes. La dirección indecisa, el guión confuso y la falta de coherencia tonal hacen que la película sea una experiencia frustrante.

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

Etiquetas: , , , , ,

Añádenos en Google

Debate

Hay 1 comentario.