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Power Rankings de la NFL: el mayor problema defensivo de los Rams es la rodilla de su estrella Myles Garrett, y McVay no tiene prisa

Jack T. Taylor
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Esta semana, el panel de expertos de ESPN planteó la misma pregunta a todos los equipos de la NFL: ¿qué falla en la defensa? La mayoría de las respuestas apuntaban a una unidad en conjunto, a una secundaria hecha pedazos o a un sistema para defender la carrera que hace aguas. En el caso de Los Angeles Rams, la respuesta fue un hombre. Myles Garrett.

Ese único nombre resume toda la temporada de los Rams. En primavera, Los Angeles construyó un superequipo en torno al cazamariscales que posee el récord de capturas en una temporada, y las encuestas de pretemporada premiaron la apuesta situando a los Rams en lo más alto. Desde entonces, Garrett ha pasado casi toda la temporada recuperándose de una operación en la rodilla, la clasificación del equipo ha ido cayendo con él y Sean McVay acaba de dejar claro que el plazo para su regreso aún no ha empezado a correr.

Del número 1 al número 8

El panel de ESPN, formado por más de una docena de analistas, situó a los Rams en el primer puesto de su encuesta de pretemporada. Un mes después, ocupaban la séptima posición bajo el titular «Aún no son un superequipo…». Esta semana son octavos, con un balance de 2-3, y Sarah Barshop resume en una sola frase el mayor problema defensivo del equipo: «La ausencia de Myles Garrett». Los Rams suman ocho capturas, empatados en el sexto puesto por la cola de la liga. Nick Shook, de NFL.com, es más duro en su valoración: coloca a Los Angeles en el puesto 12 y señala una defensa contra la carrera que cede terreno, además de penalizaciones inoportunas en la retaguardia.

La presión al quarterback es un aspecto que una plantilla no puede fingir. La temporada pasada, todavía en Cleveland, Garrett logró 23 capturas, superando el récord de 22,5 que compartían Michael Strahan y T.J. Watt, y ganó su segundo premio al Mejor Jugador Defensivo del Año. Cuando pidió por primera vez a Cleveland que lo traspasara, dejó claro qué quería para el resto de su carrera: «El objetivo nunca fue pasar de Cleveland a Canton; siempre ha sido competir y ganar la Super Bowl». Los Rams pagaron por esa ambición el 1 de junio: el cazamariscales Jared Verse, una elección de primera ronda de 2027, otra de segunda ronda de 2028 y una de tercera ronda de 2029.

Un partido y, después, la rodilla

La rodilla ya era un tema de conversación durante el campamento de entrenamiento, donde limitó su participación. Jugó el partido inaugural contra los 49ers en Australia: disputó 40 jugadas defensivas, no sumó ninguna estadística y su equipo perdió. Después se sometió a una artroscopia y pasó a la lista de lesionados. Sin él, los Rams han ganado dos de cuatro partidos, y el último se les escapó en la prórroga del lunes por la noche: perdieron 37-34 ante los Bills, después de que bloquearan un intento de gol de campo de 48 yardas de Harrison Mevis y Buffalo sellara la victoria con uno de 45.

A mediados de septiembre, cuando Garrett acababa de dejar las muletas, McVay habló como un entrenador que contaba los días para su regreso. «Ayer necesitaba muletas y hoy ya caminaba sin ellas, así que es como Lobezno: se recupera rápido», dijo. En la misma intervención, marcó el límite que ha mantenido desde entonces: «Sabemos que se perderá esas cuatro semanas como mínimo, y no vamos a precipitar su regreso».

Qué intenta proteger McVay

Las cuatro semanas ya han pasado. Al preguntarle esta semana si abriría el periodo de entrenamiento de 21 días de Garrett antes del partido del domingo en casa contra los Cardinals, McVay respondió: «No lo haremos esta semana». Dijo que «la operación salió muy bien» y describió la recuperación como «algo que valoramos semana a semana, según cómo se encuentre». Después señaló la diferencia que determina todo el calendario: «Hay una diferencia entre volver a jugar y volver a rendir al máximo».

Las encuestas semanales pasan por alto esa diferencia. Cuando los Rams designen a Garrett para volver, el plazo será inamovible: tendrá 21 días para salir de la lista de lesionados o tendrá que volver a ella para lo que reste de temporada. Abrir el periodo con una rodilla que le permita jugar, pero todavía no dominar, supondría que los Rams ponen su mejor arma de la temporada a merced de una fecha límite fija. McVay sigue apostando por la opción contraria. «Vamos a ponerle en una buena situación para que pueda volver a rendir al máximo», dijo.

El calendario que se había trazado a partir de las informaciones ya empieza a retrasarse. Jonathan Jones, de The Athletic, había informado de que los Rams esperaban contar con Garrett para el partido contra los Cardinals, la primera fecha en la que podía regresar, aunque una fuente del equipo apuntaba a una semana más tarde, frente a los Raiders. Con el periodo todavía sin abrir, esa primera fecha ya ha quedado atrás. A finales de septiembre, una información apuntó a que su ausencia podría prolongarse hasta la semana 9.

Las encuestas seguirán haciendo bajar a los Rams cada semana que Garrett esté fuera. McVay lleva otra cuenta: la que empieza el día en que se abra ese periodo. Prefiere caer unos cuantos puestos más en octubre antes que dejar que un plazo de 21 días decida la temporada del jugador por el que Los Angeles entregó una elección de primera ronda.

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