Finanzas y Negocios

El FMI eleva el crecimiento mundial al 3,1%, pero solo 32 países generan el 95%

Victor Maslow
Añádenos en Google

El Fondo Monetario Internacional ha elevado sus previsiones para la economía mundial, y casi toda la mejora se explica por una sola fuente: el dinero que las empresas están invirtiendo en inteligencia artificial. Pero, más allá de ese titular, el nuevo informe Perspectivas de la economía mundial del organismo describe cómo un grupo cada vez más reducido de países se distancia del resto, mientras rebaja las previsiones para una proporción creciente de las demás economías.

Esta brecha importa más a los hogares que la media mundial. Los países que fabrican chips, servidores y centros de datos, o suministran sus componentes, están acaparando el crecimiento. En cambio, los importadores de energía que quedan fuera de esa cadena están soportando el impacto de la subida del petróleo, y el FMI prevé que los precios sigan aumentando durante más tiempo y a un ritmo superior al que querrían los bancos centrales. Para un trabajador de un país sin presencia en la cadena de suministro de la IA, la mejora de las previsiones quizá nunca llegue a traducirse en un aumento de sueldo.

El organismo prevé ahora que la economía mundial crezca un 3,1% este año, frente al 3,0% que calculaba en julio, aunque por debajo del 3,5% del año pasado. Para el próximo año mantiene la previsión en el 3,4%. Tras esa cifra, solo 32 economías generan ya el 95% del crecimiento mundial, frente a las 54 que recogía la previsión de primavera. Desde entonces, el FMI ha rebajado sus perspectivas para el 47% de las economías que analiza; muchas son importadoras de energía y no tienen presencia en el sector del hardware para IA. Según el informe, Estados Unidos y China concentran por sí solos más de tres cuartas partes de la demanda neta de importaciones de chips y otros equipos para inteligencia artificial.

El mapa por países sigue el rastro del dinero. El crecimiento de Estados Unidos se mantiene en el 2,3% tanto este año como el próximo. China baja al 4,5%, mientras que la previsión para India sube al 7,0%, todavía la tasa más alta entre las grandes economías. La zona euro mejora del 0,9% al 1,1%, una evolución que el FMI atribuye a la resiliencia de Alemania, Italia y España. Las economías emergentes y en desarrollo se ralentizan hasta el 3,7%, frente al 4,5% del año pasado, mientras que proveedores de hardware como México, Corea del Sur, Malasia y Tailandia se benefician de los pedidos vinculados a la IA. Se prevé que Oriente Próximo y Asia Central, una región donde se ha interrumpido el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz, se contraiga este año.

Los precios son el principal lastre para todos los demás. El FMI calcula que la inflación mundial será del 4,7% este año y que apenas bajará al 4,1% el próximo. También prevé que el petróleo promedie los 96 dólares por barril este año y los 87 el siguiente, por encima de los 89 y 78 dólares que estimaba hace tres meses. El combustible caro encarece el transporte, los alimentos y la calefacción; además, una inflación persistente deja menos margen a los bancos centrales para bajar los tipos de interés que determinan el coste de las hipotecas y las tarjetas de crédito.

La previsión también depende de varios supuestos que podrían dejar de cumplirse. El escenario central contempla que el estrecho de Ormuz reabra en marzo de 2027 y que la demanda de IA se modere poco a poco. Si el petróleo se mantiene en 130 dólares hasta el primer trimestre de 2027, el crecimiento perdería 0,5 puntos porcentuales el próximo año y la inflación alcanzaría el 5,2%. Una revisión drástica de la rentabilidad de la IA, que hiciera caer a la vez la inversión y el precio de los activos, dejaría la producción mundial un 1,1% por debajo en 2028 y la de Estados Unidos, un 1,8%. También se están agotando los colchones que amortiguaron el impacto del petróleo, desde las reservas consumidas hasta los cambios de proveedores. Petya Koeva Brooks, subdirectora del departamento de investigación del organismo, dijo a Reuters que, sin esas medidas, el crecimiento habría caído al 2,5% este año.

En el otro lado de la balanza están los trabajadores y los Gobiernos. La directora gerente, Kristalina Georgieva, calificó el efecto de la IA sobre el empleo de «un tsunami de avance lento, pero un tsunami al fin y al cabo» y señaló que, con el tiempo, cerca del 40% de los puestos de trabajo en todo el mundo se verán reforzados, degradados o desaparecerán. Instó a los Gobiernos a reducir la deuda mientras el coste de los préstamos siga siendo elevado. Silvana Tenreyro, exresponsable de fijar los tipos de interés del Banco de Inglaterra y nombrada economista jefe del FMI en agosto, resumió la situación ante los periodistas en su primera presentación de previsiones: «Las perspectivas son muy desiguales».

Las previsiones inauguraron las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial en Bangkok, que se prolongan hasta el 18 de octubre. El informe completo, titulado Resilience under Strain, Urgent Choices, se publicó el 13 de octubre; el organismo suele revisar sus cifras en una actualización de enero.

Para las economías conectadas a la cadena de suministro de la IA, el auge ya se refleja en las previsiones. En todas las demás, lo primero que notarán los hogares será el precio de un barril a 96 dólares.

Etiquetas: , , , , ,

Añádenos en Google

Debate

Hay 0 comentarios.