Finanzas y Negocios

El beneficio de TSMC se dispara un 69% gracias a los chips de IA, mientras los móviles baratos acusan la presión

Victor Maslow
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TSMC, la empresa taiwanesa que fabrica los chips de los iPhone de Apple y los aceleradores de IA de Nvidia, acaba de registrar el trimestre más rentable de su historia: el sexto récord consecutivo. Su consejero delegado, C.C. Wei, dijo a los analistas que la demanda de chips de IA «sigue estando muy por encima de nuestra capacidad actual de suministro».

La brecha afecta también a quienes nunca tendrán acciones de la compañía. Cuando la fábrica de chips más avanzada del mundo recibe más pedidos de IA de los que puede atender, todos los demás productos que se fabrican con el mismo silicio compiten por lo que queda. Wei afirmó que los segmentos de consumo y más sensibles al precio «se están viendo afectados» por el encarecimiento de los componentes, y que TSMC está actuando con «prudencia» al planificar el futuro. Los móviles y dispositivos más baratos quedan al final de la cola.

El beneficio neto aumentó un 68,7% respecto al año anterior, hasta los 763.000 millones de dólares taiwaneses —unos 24.000 millones de dólares estadounidenses—, con unos ingresos de 46.700 millones de dólares. La composición de esas cifras muestra adónde va ahora el dinero. La computación de alto rendimiento, categoría que incluye los aceleradores de IA y los procesadores para centros de datos, aportó el 68% de los ingresos de TSMC y creció un 22% respecto al trimestre anterior. Los smartphones, que en otro tiempo fueron el negocio principal de la empresa, representaron un 21% y avanzaron un 10%. Los chips fabricados con el proceso de 3 nanómetros supusieron un tercio de los ingresos por obleas, y el nodo más reciente, de 2 nanómetros, ya aporta un 8%.

El récord tuvo un coste que no pasó inadvertido para los inversores. El margen bruto cayó 1,3 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior, hasta el 66,4%, algo que el director financiero, Wendell Huang, atribuyó al elevado coste de ampliar la producción de 2 nanómetros. Las previsiones para el trimestre actual apuntan a un margen de entre el 65% y el 67%, y Huang dijo que el efecto dilutivo de las fábricas de la compañía en el extranjero podría ampliarse hasta entre tres y cuatro puntos porcentuales en los próximos años. Las acciones cotizadas en Estados Unidos bajaron tras la publicación de los resultados, según informó investingLive, después de una subida que había impulsado un 63% este año las acciones de la compañía en Taipéi.

El gasto es la otra fuente de presión. TSMC reiteró que su presupuesto de inversión de capital para este año será de entre 60.000 y 64.000 millones de dólares, y señaló que la inversión de los próximos tres años será todavía mucho mayor que la de los tres anteriores. Huang reconoció que los equipos están encareciéndose y sostuvo que, aun así, los ingresos deberían crecer más que el gasto de capital. Esa promesa depende de que un pequeño grupo de compradores de chips de IA siga gastando al ritmo actual, aunque la dirección no mencionó a ninguno. Wei resumió su postura con cautela: «La rentabilidad de TSMC no tiene techo, pero tampoco va a dispararse de la noche a la mañana».

La expansión ya no es solo una historia taiwanesa. La construcción de la segunda fábrica de Arizona ha terminado y ya se están instalando los equipos; una segunda planta en Japón fabricará chips de 3 nanómetros, y la empresa cuenta con casi 20 fábricas en construcción en todo el mundo, 13 de ellas en Taiwán. Wei dijo que las obleas fabricadas en Estados Unidos tienen un precio distinto al de las taiwanesas, pero no dio cifras ni confirmó las informaciones sobre posibles subidas de precios. Para las marcas de móviles, los fabricantes de automóviles y los de ordenadores de Europa, India o Latinoamérica, la cuestión práctica no es tanto dónde se fabrican los chips como cuánta capacidad queda una vez atendidos los pedidos de IA.

TSMC calcula ahora que sus ingresos anuales crecerán alrededor de un 44% en dólares. La empresa prevé unos ingresos de entre 52.300 y 54.300 millones de dólares en el cuarto trimestre, lo que supone un aumento del 14% respecto al tercero si se toma el punto medio del intervalo, con un margen bruto de entre el 65% y el 67% y un tipo de cambio de 31,8 dólares taiwaneses por dólar estadounidense. Se espera que la capacidad de la familia de chips de 2 nanómetros se más que duplique en 2027, y la producción en volumen en la segunda fábrica de Arizona está prevista para el tercer trimestre de ese año, ligeramente antes de lo planificado.

Wei resumió la estrategia en una frase durante la conferencia con analistas: «No tenemos intención de dejar que otros se lleven una parte del pastel». Todo lo que no sea un chip de IA, desde los móviles de gama media hasta los dispositivos económicos, tendrá que conformarse ahora con lo que quede.

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