Música

Foreign Tongues — Los Rolling Stones convocan a Robert Smith, Paul McCartney y un póstumo Charlie Watts para su álbum más ambicioso en décadas

Producido por Andrew Watt y repleto de colaboraciones inesperadas, Foreign Tongues es un disco de 14 canciones que prefiere la curiosidad a la zona de confort.
Alice Lange

Foreign Tongues, el 25.º álbum de estudio de The Rolling Stones, llega con un elenco de colaboradores que sitúa el disco fuera de la lógica habitual de una banda de su trayectoria. Producido por Andrew Watt —que ya estuvo al frente de Hackney Diamonds—, el álbum de 14 canciones cuenta con aportaciones de Paul McCartney, Steve Winwood, Bruno Mars, Chad Smith y Robert Smith de The Cure: una lista que entiende el sonido establecido de los Stones como punto de partida, no de llegada.

YouTube video

El título del álbum anticipa su metodología. Foreign Tongues sugiere que los Stones beben de registros ajenos a su vocabulario natural, y la presencia de Robert Smith —voz central del post-punk— junto a Bruno Mars confirma que Andrew Watt tomó en serio esa premisa. Lo que une a colaboradores tan dispares no es el género, sino la actitud: la voluntad de dejar entrar sensibilidades externas en un espacio que históricamente ha sido exclusivo de los Stones.

Steve Jordan se mueve en la batería con autoridad, sin el peso de tener que medirse con Charlie Watts. Aunque Foreign Tongues lleva también a Watts consigo: una canción del álbum recoge una grabación realizada antes de su muerte en 2021, incluida en la secuencia no como gesto conmemorativo sino como una contribución más. No se anuncia. Suena a Charlie Watts, que es exactamente lo que tenía que sonar.

Las 14 canciones recorren un terreno amplio. «Rough and Twisted» arranca desde la firmeza del rock más directo. «Ringing Hollow» apunta hacia algo más atmosférico. «Hit Me In The Head», con menos de tres minutos, despliega la eficiencia comprimida que los Stones dominan mejor cuando no intentan hacer declaraciones y simplemente hacen música. La variedad es real y, en ocasiones, la coherencia estructural del álbum paga el precio de tanta amplitud.

La voz de Mick Jagger está dispuesta con inteligencia alrededor de lo que ese instrumento hace en 2026. Los registros más agudos se han estrechado; la zona media ha ganado profundidad. Foreign Tongues no lo disimula. Esa honestidad sobre el alcance vocal es una de las virtudes más discretas del disco: una banda que trabaja con lo que tiene, no con lo que alguna vez tuvo.

Foreign Tongues sostiene con credibilidad que los Rolling Stones siguen siendo una banda de trabajo con algo que resolver. No todas las canciones justifican su presencia a lo largo de 14 cortes, y la secuenciación resulta a veces más abundante que precisa. Pero un álbum tan cargado de colaboraciones y tan dispuesto a producir resultados desiguales es, al final, más honesto que uno que juega sobre seguro, y en ese terreno Foreign Tongues cumple.

Etiquetas: , ,

Debate

Hay 0 comentarios.