Cine

Dead Reckoning, el verano de Nantucket que llega tarde y dice demasiado poco

Dead Reckoning (2020) está dirigida por Andrzej Bartkowiak y protagtonizada por India Eisley y K.J. Apa
Martha Lucas

El título remite a una práctica náutica: la estimación de la propia posición sin referencias externas, solo con el rumbo, la velocidad y el tiempo transcurrido. Es un método que depende de la confianza en el propio cálculo. La película lo convierte en algo más que decorado: su relato trata precisamente de eso, de una posición calculada sobre datos falsos, de un amor construido sobre lo que se ha callado.

Andrzej Bartkowiak llegó a la dirección desde la fotografía de cine. Sus créditos como director de fotografía —Presumed Innocent, Speed, Terms of Endearment— hablan de un artesano con ojos entrenados para la relación entre la luz y el peso dramático. Sus primeras películas como director, ejercicios de acción con Jet Li y DMX en el primer lustro de los 2000, eran productos conscientes de su lugar en el ecosistema. Dead Reckoning es algo más extraño: un thriller de vídeo bajo demanda que empieza con el tono del romance veraniego antes de que la mecánica de un complot de venganza llegue a reclamarlo.

Dead Reckoning (2020)

El escenario es Nantucket, la isla de Massachusetts que la tradición literaria ha vinculado durante siglos a la partida y a la catástrofe — de allí zarpó el Pequod de Melville; no es una elección inocente. Tillie (India Eisley) llega a pasar el verano con unos familiares después de perder a sus padres en un accidente de avión que, a medida que avanza la película, deja de parecerlo. Niko (KJ Apa) aparece con la facilidad que los guiones reservan a los protagonistas románticos, y los dos ponen en marcha el arco que el género ha consolidado.

La revelación central tiene nombre: Marco. Scott Adkins interpreta al hermano de Niko con una frialdad que resulta más inquietante que la explosión que el personaje del villano suele exigir. Adkins ha construido su carrera sobre la precisión física; aquí se le pide la precisión de un rostro que oculta, y lo logra con más oficio del que la arquitectura general de la película puede absorber. El accidente de avión estaba planeado. Los padres de Tillie fueron asesinados. El romance de verano descansa sobre ese hecho callado.

El problema central del guión es de tono. El registro del idilio veraniego y el del thriller de venganza no consiguen articularse entre sí; la transición entre ambos resulta brusca de un modo que parece estructural antes que deliberado. James Remar, en el papel de una figura del pasado que sabe más de lo que inicialmente revela, aporta la gravedad profesional de una carrera entera en construcciones de este tipo, y sus escenas tienen una soltura que el conjunto de la película busca sin conseguir sostener.

La cámara de Bartkowiak retiene algo del instinto fotográfico: la arquitectura de madera y la luz atlántica de Nantucket se trabajan con más inteligencia de la que el presupuesto haría suponer. Aun así, Dead Reckoning navega finalmente por una carta que no coincide del todo con el territorio. Para el espectador que aprecia un determinado tipo de artesanía del cine de acción de bajo presupuesto, hay suficiente aquí. Como argumento dramático sobre lo que construimos sobre terreno falso, la película apunta la pregunta sin llegar a responderla.

Dirección

Andrzej Bartkowiak
Photo via The Movie Database (TMDB)

Andrzej Bartkowiak

Fotos: The Movie Database (TMDB)

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

Etiquetas: , , , , ,

Debate

Hay 0 comentarios.