Finanzas y Negocios

Treasury Wine devuelve Rosemount a los Oatley para apostar por Penfolds

Treasury Wine Estates vende Rosemount, Ingoldby y Secret Stone a la familia Oatley mientras reduce su cartera para centrarse en el lujo de Penfolds. Para los Oatley, la operación devuelve a casa la marca que fundó Bob Oatley.
Victor Maslow
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Treasury Wine Estates, la compañía detrás de Penfolds, vende Rosemount a la familia que la creó. Los Oatley, el clan multimillonario cuyo patriarca, Bob Oatley, convirtió Rosemount, nacida en Hunter Valley, en una de las exportaciones vinícolas más conocidas de Australia, recuperan la marca junto con otras dos más pequeñas, Ingoldby y Secret Stone. Para el vendedor, es una cuestión de poner orden. Para los compradores, es una botella cuya historia lleva escrito su apellido.

Las dos partes quieren cosas opuestas del vino australiano. Treasury quiere menos marcas, precios más altos y una cartera encabezada por Penfolds, la marca que vende Grange a coleccionistas de Shanghái y Nueva York. Los Oatley quieren las botellas de todos los días para las que una empresa cotizada ya no tiene sitio. Unos apuestan por la escasez. Los otros, por la memoria.

Penfolds se lleva el dinero; Rosemount, una familia

Bloomberg fue el primero en informar de la venta, y Treasury confirmó que las tres marcas y las existencias asociadas pasarán a A.G. Oatley Wines, la empresa vinícola de la familia. Ninguna de las partes reveló el precio. Treasury conservará durante un máximo de tres años los derechos para vender Rosemount en Europa libres de royalties, así que allí los clientes no notarán ningún cambio inmediato en la forma de hacer sus pedidos.

Angus Lilley, director general de Treasury para Australia, Nueva Zelanda y Europa, presentó la venta como un paso más en un proceso de reducción de activos que no son prioritarios. «Desde que anunciamos el año pasado nuestro plan de transformación, hemos vendido cinco marcas y varios activos que no son prioritarios», señaló, y añadió que los Oatley «aportan una gran experiencia en el vino australiano». Seppelt, Tollana y Rouge Homme ya han salido del grupo. La compañía está reduciendo su cartera de 76 marcas a una lista prioritaria de 30.

En lo más alto de esa lista están tres «marcas estrella»: Penfolds, la marca californiana DAOU y Matua, de Nueva Zelanda. Por debajo figuran nombres regionales como Wynns, Pepperjack, Squealing Pig y las bodegas de Napa Beaulieu Vineyard y Stags’ Leap. Treasury espera que esas diez marcas generen alrededor del 90 % de las ventas netas del grupo en un plazo de cinco años. Rosemount, que a principios de siglo era la segunda marca australiana de vino más vendida en Estados Unidos, se ha quedado fuera.

Una vuelta a casa financiada por una isla

Para los Oatley, la operación es algo personal, y así lo dijo Sandy Oatley, propietario de la empresa vinícola familiar, que trabajó junto a su padre en Rosemount durante más de dos décadas. «Estamos encantados de poder traer Rosemount de vuelta a nuestra familia», afirmó, y describió la oportunidad de trabajar en la marca con su hija Nicky como una experiencia que cierra el círculo. Nicky Oatley dijo que la familia aún no está preparada para compartir sus planes para la marca.

La familia tiene dinero para poner esos planes en marcha. El pasado diciembre acordó vender Hamilton Island, el complejo turístico de las Whitsundays que Bob Oatley compró en 2003, a Blackstone por unos 1.200 millones de dólares australianos. Días antes del anuncio sobre Rosemount, A.G. Oatley Wines también compró Murray Street Vineyards, en el valle de Barossa, con su bodega, su tienda de vinos y sus viñedos.

Las cifras de Treasury explican las prisas. Bob Oatley fundó Rosemount en 1969 y la vendió a Southcorp en 2001 en una operación valorada en casi 1.500 millones de dólares australianos; la marca pasó a manos de Treasury en 2011. En agosto, la compañía comunicó unas pérdidas estatutarias de 1.080 millones de dólares australianos. El consejero delegado, Sam Fischer, se ha comprometido a recortar 100 millones de dólares australianos anuales en costes, y este mes se han suprimido alrededor de 170 puestos corporativos. Las acciones de Treasury no variaron y cerraron a 5,61 dólares australianos tras el anuncio; la venta se completará el 23 de octubre.

Hace un cuarto de siglo, Rosemount valía 1.500 millones para una empresa cotizada. Ahora, un grupo bursátil se la devuelve a una familia por un precio que ninguna de las partes hará público, y el apellido Oatley vuelve a una marca que nunca dejó de llevarlo.

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