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Nell serrano roba la escena a su propia comedia sobrenatural»: ángulo concreto: el carisma de rodriguez eleva una premisa absurda

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La escena que define «Not Dead Yet»: Nell Serrano (Gina Rodriguez), obituarista accidental y recién divorciada, recibe su primera misión sobrenatural: un difunto le exige consejos de vida desde más allá. La premisa es tan absurda como prometedora—y la serie de Casey Johnson y David Windsor se aferra a este gancho con uñas y dientes rotas.

Un ghostwriter para los muertos

Nell Serrano no es una mujer cualquiera: es un desastre andante, recién divorciada y sin empleo fijo. Cuando vuelve a trabajar en su antiguo periódico, el SoCal Independent, descubre que su nuevo trabajo es escribir obituarios. Pero lo realmente interesante comienza cuando los difuntos empiezan a hablarle. El primero es Monty (Martin Mull), un hombre mayor que le pide ayuda para vivir mejor… desde la tumba.

La serie, basada en la novela Confessions of a Forty-Something Fk Up de Alexandra Potter, mezcla comedia sobrenatural con el drama de una mujer en crisis existencial. Gina Rodriguez, conocida por su papel en Jane the Virgin, interpreta a Nell con una energía que oscila entre lo encantador y lo desesperado. Su química con Angela E. Gibbs como Cricket, la dueña del bar y viuda de Monty, es uno de los puntos fuertes de la serie.

Un elenco que salva el día

El reparto secundario es donde Not Dead Yet brilla con luz propia. Hannah Simone como Sam, la mejor amiga de Nell, y Lauren Ash como Lexi, la jefa del periódico, aportan dinamismo y profundidad a las tramas. Pero es Brad Garrett como Duncan, el padre de Lexi, quien roba cada escena en la que aparece.

La dinámica entre los personajes es uno de los aspectos más logrados de la serie. La relación entre Nell y Edward (Rick Glassman), su compañero de piso autista, es especialmente interesante. Su evolución de enemigos a amigos, y luego a algo más, está bien desarrollada y añade capas a la trama principal.

Humor que no siempre acierta

El humor de Not Dead Yet es atrevido y, en ocasiones, ingenioso. Los chistes sobrenaturales funcionan mejor cuando están integrados en la narrativa, como cuando Nell intenta ayudar a los fantasmas a resolver sus problemas pendientes. Sin embargo, hay momentos en los que el humor se siente forzado o repetitivo.

La serie también tiene un problema de ritmo. A pesar de tener solo dos temporadas, algunas tramas se sienten desinfladas o poco desarrolladas. Por ejemplo, la relación entre Nell y TJ (Jesse Garcia) parece apresurada y carece del peso emocional necesario para ser convincente.

Una trama que pierde el foco

Uno de los mayores problemas de Not Dead Yet es su falta de coherencia narrativa. La primera temporada se centra en la vida de Nell y sus interacciones con los fantasmas, pero la segunda temporada introduce nuevas tramas, como la venta del periódico y los problemas matrimoniales de Sam, que diluyen el enfoque principal.

La trama de Lexi intentando salvar el periódico es interesante, pero se siente como un episodio aislado en lugar de una parte integral de la serie. La resolución de esta trama, aunque satisfactoria, no tiene el impacto emocional que debería tener.

Un final precipitado

La cancelación de Not Dead Yet después de solo dos temporadas es un recordatorio de las dificultades de las sitcoms modernas para encontrar su audiencia. El final de la segunda temporada deja varios cabos sueltos, especialmente en lo que respecta a la relación entre Nell y Edward.

¿A quién va dirigida?

Not Dead Yet está claramente dirigida a un público joven adulto que disfruta de comedias con elementos sobrenaturales. Los fans de series como Ghost Whisperer o The Good Place encontrarán puntos en común, aunque el tono es más ligero y menos filosófico.

Conclusión

Not Dead Yet tiene todos los ingredientes para ser una comedia exitosa: un elenco talentoso, una premisa original y momentos de humor ingenioso. Sin embargo, la serie no logra mantener un ritmo constante ni desarrollar todas sus tramas de manera satisfactoria.

El elenco secundario es el verdadero héroe de la serie, especialmente Angela E. Gibbs y Brad Garrett, quienes aportan profundidad y dinamismo a cada escena en la que aparecen. Gina Rodriguez hace un trabajo admirable como Nell Serrano, aunque su personaje podría haber usado más matices.

En última instancia, Not Dead Yet es una comedia sobrenatural entretenida pero inconsistente. Tiene momentos brillantes, pero también suficientes fallos para dejar al espectador con la sensación de que pudo ser mucho mejor.

MCM Score: 6.5/10 — craft 2 / story 1 / performances 2 / originality 1.5 / genre_fit 2

(El elenco salva lo que el guion no puede).

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

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