Cine

Bardem y Cruz vuelven a compartir pantalla en ‘Bunker’, rodada en Madrid y en carrera por el León de Oro

Camille Lefèvre

Hay reencuentros que son, en sí mismos, la noticia. Bunker, estrenada en la competición oficial de la 83ª Mostra de Venecia, vuelve a juntar en un plano a Javier Bardem y Penélope Cruz, la pareja más célebre del cine español, a las órdenes del francés Florian Zeller. Bardem es Miguel, un arquitecto afincado en Londres al que un multimillonario de la tecnología le hace el encargo de su vida: levantar el búnker donde ese hombre piensa sobrevivir al fin del mundo. Cruz es Sofía, su mujer, y el trabajo se convierte en el veneno que corroe diecisiete años de matrimonio.

Que la película se rodara casi entera en Madrid no es un dato menor: Zeller montó una producción internacional — con Paul Dano, Stephen Graham, Patrick Schwarzenegger, Mark Gatiss y Eileen Atkins alrededor de la pareja — y la ancló en España, con apenas una semana de rodaje en Londres. Para Bardem y Cruz es terreno conocido: comparten pantalla desde Jamón, jamón (1992), se casaron por el camino y han convertido su historia común en algunas de las interpretaciones más vistas de nuestro cine.

Para Zeller, en cambio, es un salto. Dramaturgo antes que cineasta, había llevado al cine sus propias obras en The Father y The Son; Bunker es la primera vez que escribe directamente para la pantalla. Sigue siendo, dice, un drama de cámara — cita Eyes Wide Shut de Kubrick como brújula —, pero ahora la cámara está bajo tierra.

El punto de partida es casi una fábula del presente: un rico que puede permitirse prepararse para el apocalipsis contrata a un arquitecto para blindarse, y cuanto más se acerca Miguel a esa fortaleza del miedo, menos firme siente su propia casa. Zeller trabaja con las angustias que la élite ha convertido en negocio — la amenaza ecológica, el pánico al derrumbe, el reflejo de amurallarse — sin convertirlas en espectáculo.

Lo que un primer pase no resuelve es si la metáfora aguanta sin volverse discurso; un búnker es un símbolo pesado, y la salvaguarda de la película son los rostros de sus dos protagonistas, capaces de sostener en un primer plano lo que ninguna escena de tensión explica. Bunker compite por el León de Oro, que el jurado presidido por Maggie Gyllenhaal entrega el 12 de septiembre, antes de su estreno en Norteamérica con Sony Pictures Classics.

Etiquetas: , , , , ,

Debate

Hay 0 comentarios.