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Big George Foreman: un biopic que no conecta los golpes

Martin Cid
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La cámara se detiene en los nudillos ensangrentados de George Foreman (Khris Davis), golpeando sin piedad un saco de boxeo desgastado en un gimnasio de Houston. Cada impacto resuena como un latido furioso, marcando el ritmo de Big George Foreman (2023), el biopic dirigido por George Tillman Jr. que intenta capturar la esencia de uno de los pesos pesados más controversiales y redimidos del deporte. Con un presupuesto de $32 millones y una producción que se extendió desde 2021 hasta su estreno en abril de 2023, esta película promete mucho pero termina siendo un golpe a medio gas.

El film sigue la vida de Foreman desde sus humildes comienzos en la pobreza de Texas hasta su ascenso como campeón olímpico y mundial, pasando por su crisis espiritual y su improbable regreso al ring. El guión, escrito por Dan Gordon, Frank Baldwin y George Tillman Jr., intenta abarcar demasiados aspectos de la vida del boxeador, lo que resulta en una narrativa fragmentada. La película se divide en tres actos claros: el ascenso, la caída y la redención, pero cada uno de estos segmentos lucha por encontrar un equilibrio emocional coherente.

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Tillman Jr., conocido por su trabajo en The Hate U Give, muestra destreza técnica en las secuencias de boxeo. La escena del entrenamiento olímpico de Foreman es particularmente notable, con una planificación meticulosa que captura la intensidad física y mental del deportista. Sin embargo, estas escenas se sienten aisladas del resto del film, como si la película estuviera dividida entre dos géneros distintos: el drama deportivo y el drama religioso.

La actuación de Khris Davis es el punto fuerte de la película. Aunque carece de un parecido físico evidente con Foreman, Davis logra transmitir la furia y la determinación del boxeador en sus primeros años. Su interpretación alcanza su clímax durante la escena del «milagro» religioso, donde Foreman ofrece su vida a cambio de la de su sobrino. Es en este momento que Davis muestra una vulnerabilidad conmovedora, alejándose del estereotipo del boxeador invencible para revelar a un hombre roto buscando redención.

Forest Whitaker, como Doc Broadus, el mentor y entrenador de Foreman, aporta una presencia cálida y sabia al film. Sin embargo, su personaje se siente subutilizado, reducido a un mero catalizador de las decisiones de Foreman en lugar de un figura completa. Sullivan Jones, en el papel de Muhammad Ali, es otro ejemplo de este problema. Aunque Jones captura algunos aspectos del carisma de Ali, su aparición se limita a unas pocas escenas clave, como el famoso combate «Rumble in the Jungle», que se resuelve con un montaje convencional y sin la profundidad emocional necesaria para justificar su importancia en la narrativa.

La dirección artística y la fotografía de la película son competentes pero no destacables. Los escenarios recrean fielmente los años 60 y 70, desde los barrios pobres de Houston hasta los lujosos entrenamientos en Oakland. Sin embargo, la paleta de colores apagados y la iluminación plana no logran elevar el material más allá de lo convencional. La banda sonora intenta añadir un elemento emocional con temas inspiradores, pero a menudo se siente discordante con el tono realista del film.

Uno de los mayores problemas de Big George Foreman es su falta de originalidad. La película sigue los pasos de otros biopics deportivos, como Rocky y Creed, repitiendo arcos narrativos predecibles: el héroe caído que se redime, el sacrificio personal por el bien mayor. La escena del «milagro» religioso, aunque bien interpretada, cae en lo melodramático, un defecto común en las películas que intentan abarcar demasiado.

La edición de la película también es un punto débil. Las transiciones entre escenas son abruptas y carecen de fluidez, interrumpiendo el ritmo narrativo. Por ejemplo, el salto de la derrota de Foreman ante Ali a su crisis espiritual se siente forzado, como si el guión estuviera más preocupado por cubrir los hitos históricos que por explorar sus consecuencias emocionales.

Big George Foreman es una película dirigida principalmente a los fans del boxeo y los amantes de las historias de redención. Ofrece una mirada honesta a la vida de uno de los campeones más icónicos del deporte, pero carece de la innovación necesaria para destacar en un género saturado de biopics deportivos. La película intenta ser muchas cosas a la vez: un drama inspirador, un estudio psicológico y un relato religioso, pero termina siendo un collage de momentos destacados sin una narrativa cohesiva.

En última instancia, Big George Foreman es un esfuerzo respetable que logra algunas escenas memorables gracias a las actuaciones de Davis y Whitaker. Sin embargo, su falta de originalidad y su estructura narrativa desequilibrada la convierten en una película olvidable. Tillman Jr.

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

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