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Marco Bechis vuelve a los desaparecidos en Venecia: Adriano Giannini declara contra sus torturadores en «Ritorno a Buenos Aires»

Martha Lucas

Veinticinco años después de Garage Olimpo, Marco Bechis regresa a la herida que ha marcado toda su obra. Ritorno a Buenos Aires, presentada el 11 de septiembre en la Sala Grande de la 83ª Mostra de Venecia, es el último de los cinco títulos italianos que compiten por el León de Oro, y el más ligado a la memoria de la dictadura argentina. Adriano Giannini interpreta a Mariano Guerra, un hombre que, tras 33 años rehaciendo su vida en Italia, vuelve a Argentina para declarar en el juicio contra los militares que lo secuestraron, torturaron y esclavizaron.

La película se sitúa en el Buenos Aires de 2008, cuando el país —anuladas las leyes de punto final y obediencia debida— reabrió los procesos contra los responsables de los centros clandestinos de detención de la junta de 1976-83. Alrededor de Giannini, Bechis reúne a intérpretes argentinos —Ana Celentano, Verónica Gerez, Olivia Nuss, Adrián Fondari— y desplaza el foco: no filma el horror, sino lo que queda en quien sobrevive. «Haber sobrevivido te define, se convierte en tu identidad», ha dicho el director, y ahí carga el peso del relato.

No es un tema de documentación para Bechis. En 1977 fue secuestrado por el Ejército argentino y estuvo unos quince días en un centro clandestino de Buenos Aires antes de ser expulsado del país. De esa experiencia salió Garage Olimpo (1999), que se vio en Cannes en Un Certain Regard y sigue siendo una de las grandes ficciones sobre los desaparecidos. Ahora el cineasta vuelve al mismo trauma pero cambia el punto de vista: ya no la celda, sino el estrado.

Ese giro es el verdadero argumento de la película. Donde Garage Olimpo metía al espectador dentro de la maquinaria de la desaparición, la nueva obra habla del testimonio: volver, décadas después, a nombrar lo ocurrido ante un juez. Es un asunto de plena actualidad, porque los juicios argentinos siguen abiertos, siguen siendo cuestionados y siguen dependiendo de unos supervivientes cada vez más mayores dispuestos a hablar. Bechis —nacido en Chile, criado en parte en Argentina y afincado desde hace años en Italia— es de los pocos que pueden contarlo desde las dos orillas del Atlántico.

Elegir a Giannini no es menor: actor de papeles físicos y de galán, aquí se le pide interioridad, un personaje cuyo drama es aguantar entero el tiempo suficiente para declarar. El León de Oro se falla el 12 de septiembre; el estreno comercial en Italia llegará después del festival y su recorrido internacional se anunciará más adelante.

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