Análisis

Forrest Gump: el actor Tom Hanks y su director cobraron casi los 62 millones «perdidos»

Molly Se-kyung
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Tom Hanks vuelve a ser noticia por su regreso a Broadway con la obra This World of Tomorrow, pero la historia que esta semana arrastra su nombre por las redes tiene tres décadas. Zoom TV, del grupo indio Times Network, ha vuelto a contar cómo Forrest Gump, un éxito que recaudó más de quinientos millones de dólares en la taquilla mundial, figuró en los libros de Paramount Pictures como una película que nunca dio beneficios. En ese relato, Hanks y el director Robert Zemeckis son los listos de la historia. Sus contratos les pagaban desde el primer dólar, lo que, según escribe Zoom TV, acabó «blindando en la práctica su remuneración frente a las maniobras contables internas del estudio».

Esa lectura pone las cuentas del revés. Hanks y Zemeckis no estaban fuera de la contabilidad de Paramount: eran una de sus partidas más grandes. Con las cifras que publicó entonces Associated Press, lo que el estudio pagó a los dos hombres coincide casi exactamente con la cantidad por la que decía que la película estaba en números rojos. La pérdida que dejó a cero la participación del novelista Winston Groom tenía, redondeos aparte, el tamaño de los cheques de la estrella y del director. Nadie incumplió un contrato. Ahí está la clave.

No es una curiosidad de Hollywood. Cualquiera a quien le hayan ofrecido una porción del éxito futuro en lugar de una tarifa mayor, ya sea por una opción sobre un libro, unas acciones de una startup o unos derechos de autor, se pone en el mismo tipo de cola. Las cuentas de Gump son la lección más barata que ofrece el negocio: la pregunta nunca es cuán grande es el éxito, sino quién cobra antes de que se cuente tu parte y quién decide qué se considera un coste.

Así se convirtió Forrest Gump en una pérdida de 62 millones sobre el papel

La historia saltó en mayo de 1995, primero en Forbes y después en una pieza de Associated Press firmada por John Horn que arrancaba así: «En uno de los ejemplos más llamativos hasta la fecha de la contabilidad creativa de Hollywood, los responsables de “Forrest Gump”, la cuarta película más taquillera de todos los tiempos, aseguran que el gran éxito está más de 60 millones de dólares en números rojos». La película declaraba entonces una taquilla mundial de 661 millones de dólares. Acababa de ganar el Óscar a la mejor película y otros cinco premios de la Academia.

La AP había visto un documento contable de Paramount. En diciembre de 1994, la parte del estudio en la taquilla mundial, después de que los exhibidores se quedaran con la mitad, rondaba los 191 millones de dólares. Frente a esa cifra, Paramount descontaba 50 millones de costes de producción, una comisión de distribución y marketing de unos 74 millones, 62 millones en gastos de distribución, 6 millones en intereses y pagos a Hanks y Zemeckis de cerca de 62 millones. Las deducciones suman unos 254 millones de dólares, aproximadamente 63 millones más que el dinero ingresado. El Deseret News situó la cifra en 62 millones de dólares en números rojos a 31 de diciembre, y Premiere la publicó después al dólar, según Film Stories: 62.403.581 dólares.

Conviene releer la lista. Algunas partidas son blandas. La AP señaló que esos cargos «a menudo se fijan de forma arbitraria y podrían estar inflados», y una fuente anónima dijo a la agencia que el gasto real de distribución de Paramount era muy inferior a los 62 millones declarados. El vídeo doméstico, una gran fuente de ingresos en 1995, aún no se había contabilizado. Pero los pagos a Hanks y Zemeckis son la cifra más sólida de la hoja. Ese dinero salió de verdad del estudio, y salió el primero.

Tom Hanks y Robert Zemeckis cobraron primero y luego se cargaron a la película

Los contratos explican el orden. Según la AP, Paramount, Hanks y Zemeckis se repartían un porcentaje de la recaudación bruta, «llevándose una parte de los primeros dólares que entran de los cines, los videoclubes y las ventas de la banda sonora». Groom, el coproductor Steve Tisch y el guionista Eric Roth eran partícipes en los beneficios netos, y solo cobraban de lo que quedara tras los costes. Groom había vendido los derechos por 350.000 dólares más un 3 % de los beneficios netos. Personas cercanas a la película dijeron a la AP que Hanks y Zemeckis ganarían cerca de 40 millones de dólares cada uno; IndieWire publicó más tarde una estimación de 65 millones solo para Hanks.

Hal Vogel, entonces analista de Cowen & Co. y autor del libro Entertainment Industry Economics, le dio a la AP la frase que explica toda la contabilidad: «En la práctica, los partícipes del bruto bloquean a los partícipes del neto». Zoom TV acierta en que el contrato sobre el bruto protegió a Hanks. Lo que omite es de dónde salía esa protección. En una liquidación de beneficios netos, una participación en el bruto cuenta como un coste, y se descuenta antes de que nadie más abajo en la cola vea un dólar. Cuanto mayor es el éxito, mayor es ese coste, y esa es una de las razones por las que la línea neta de un taquillazo avanza tan despacio.

El argumento de que Tom Hanks se ganó cada dólar de Forrest Gump

La defensa del acuerdo es sólida, y Hanks puede hacerla él mismo. Den of Geek, a partir de la biografía de Sherry Lansing Leading Lady, cuenta que Paramount exigió recortes de presupuesto poco antes del rodaje, y que Hanks y Zemeckis aceptaron cada uno una rebaja del 50 % de su sueldo, con un ahorro de 8 millones de dólares, a cambio de una parte mayor de los beneficios. Cuando no había dinero para la carrera de Forrest a través de Estados Unidos, los dos pagaron a medias esas escenas de su bolsillo y después costearon un seguro de finalización, el llamado completion bond, para cubrir los sobrecostes. Hanks contó en el programa In Depth de Graham Bensinger, según recogió IndieWire en 2020, que el estudio recuperó su dinero con la condición de que tendría que «compartir los beneficios un poquito más». Su veredicto: «Y también fue bueno para nosotros».

Desde ese punto de vista, los puntos sobre el bruto eran un precio, pagado con sueldo al que renunciaron y con dinero arriesgado en lo que Den of Geek llama una «enorme, enorme apuesta». Groom y los demás partícipes en el neto, por su parte, firmaron lo que firmaron. Vogel dijo a la AP que los partícipes en el neto no son precisamente las «almas cándidas» que dicen ser. «Todos tienen a los abogados mejor pagados que el dinero puede comprar y todos son millonarios», afirmó. «Saben cómo funciona el sistema». Paramount, por su lado, sostuvo que la película acabaría dando beneficios netos, adelantó a Groom 250.000 dólares e insistió: «Tratamos a todo el mundo con justicia y respeto, y no vamos a dejarnos arrastrar a un mal comportamiento».

Por qué las cuentas de Forrest Gump dejaron igualmente fuera a Winston Groom

Todo eso justifica pagar a Hanks. Nada de eso justifica llamar pérdida a la película. El riesgo que asumieron los dos hombres fue real, y se les recompensó por completo antes de que existiera un solo dólar neto. El 3 % de Groom nunca fue una parte del éxito de Forrest Gump. Era una parte de lo que sobreviviera a la cola, y en la liquidación de Paramount no sobrevivió nada.

Paramount ya sabía lo que pensaba un tribunal de ese diseño. En la demanda de Art Buchwald por Coming to America, el juez del Tribunal Superior Harvey Schneider declaró «abusiva» la contabilidad de beneficios netos del estudio, recordaba la AP. Paramount había sostenido que una película con 288 millones de dólares de ingresos no había obtenido beneficio neto alguno, y más tarde llegó a un acuerdo con Buchwald por 900.000 dólares. Durante aquel juicio, según la AP, Eddie Murphy llamó a los beneficios netos «monkey points», puntos de mono que no valen nada. Warner Bros. había sostenido en 1992 que Batman perdió más de 20 millones de dólares. Era una práctica de toda la industria, y ese es el problema de tratar Forrest Gump como un misterio.

El caso de Groom terminó como suelen terminar estos casos. Contrató al abogado que se había enfrentado a Paramount por Coming to America, cuenta Film Stories, y en junio de 1995 ya había llegado a un acuerdo. El Deseret News publicó el precio: un contrato de siete cifras por su secuela, Gump & Co., y esta vez «una parte de los beneficios de la película antes de gastos». Paramount no cambió sus libros. Cambió su contrato, en cuanto quiso la secuela. «Estoy feliz como un cerdo al sol», dijo Groom. La secuela nunca se rodó, y Groom murió en 2020.

El dinero de Forrest Gump: lo que está documentado y lo que sigue siendo un cálculo

El registro es firme en la estructura. Las partidas de la AP, los 350.000 dólares y el 3 % del neto de Groom, los contratos sobre el bruto de Hanks y Zemeckis, el acuerdo de 1995 y la sentencia Buchwald proceden de la prensa de la época. También el relato de Hanks pagando escenas, que él mismo dio en una entrevista y que coincide con la versión de Den of Geek, extraída de la biografía de Lansing.

Es en el dinero donde las cifras bailan. Las ganancias de Hanks son estimaciones: cerca de 40 millones de dólares, según personas cercanas a la película citadas por la AP en 1995, y 65 millones en la cifra que citó IndieWire en 2020. La taquilla mundial ha crecido al contarse de nuevo, de 661 millones de dólares en 1995 a 678 o 683 millones hoy. Si la película llegó a dar beneficios netos es una conjetura. Film Stories y Den of Geek dicen sospechar que al final sí, y ninguno cita una declaración de Paramount. La fuente anónima de la AP discutió el gasto de distribución, y no se ha publicado ninguna auditoría.

Aquí empieza la interpretación, y es nuestra. Los contratos sobre el bruto no son una villanía, y Hanks no hizo más que negociar bien con su propio sueldo en juego. Pero la moraleja que extraen estos relatos, que lo listo es conseguir puntos sobre el bruto, solo sirve a quien tiene fuerza para exigirlos. En esta historia eso significaba una estrella que acababa de rodar Philadelphia, la película que le daría su primer Óscar, y su director. El novelista que escribió el libro tenía una tarifa y un puesto en la cola.

Todos los relatos terminan igual, con la idea de que los libros de Hollywood son un misterio. No lo son. El orden de pago estaba escrito en los contratos, y la contabilidad de Paramount lo siguió. Con las propias cifras del estudio, Forrest Gump no perdió 62 millones de dólares, sino que los pagó, a los dos hombres que encabezaban la cola.

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

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