Cine

El director británico Mike Leigh gana la Concha de Oro con ‘Tender Loving Care’: el premio al guion dice más que la despedida

Camille Lefèvre
Añádenos en Google

El director británico Mike Leigh no llega al primer ensayo con un guion terminado. Lo escribe en la sala, junto a los actores, tras semanas de conversaciones e improvisaciones. Por eso, el jurado de San Sebastián dijo quizá más de lo que pretendía cuando concedió a Tender Loving Care el máximo galardón del festival, la Concha de Oro, y después otorgó a la misma película el premio al mejor guion.

Buena parte de la cobertura se ha quedado con una única interpretación: la despedida de un maestro. Leigh ha dicho que es muy probable que esta sea su última película, y no estuvo presente para recoger el premio. Es una lectura sincera, pero incompleta. Si se tiene en cuenta también el premio a la mejor interpretación protagonista para Kate O’Flynn, lo que el jurado reconoció fue menos una carrera vista en retrospectiva que una forma de trabajar, captada en plena fuerza justo cuando su autor dice que debe parar.

YouTube video

Leigh ha explicado el motivo con claridad y sin sentimentalismos. En una rueda de prensa del festival por videoconferencia, dijo que tiene miositis, una enfermedad «que afecta a mis movimientos musculares y hace que desplazarme sea bastante difícil», y añadió que «desde luego, es más difícil de lo que debería ser para un cineasta». Rechazó cualquier interpretación grandilocuente, según recogió The Hollywood Reporter: «Es una cuestión práctica relacionada con mi estado de salud; una condición física».

La cuestión práctica pesa mucho por la manera en que Leigh construye sus películas. Según explicó él mismo, el mundo de los personajes y sus relaciones «nace de las conversaciones y de una gran cantidad de improvisación», mucho antes de que nada quede fijado sobre el papel. El crítico de la International Cinephile Society, que otorgó cinco estrellas a Tender Loving Care, describe aquí el mismo proceso: ensayos rigurosos durante los cuales se escribe el guion. En la práctica, premiar el guion de una película así equivale a premiar una sala llena de actores y a un director paciente. El galardón encaja de forma natural junto a la Concha de Plata de O’Flynn, que comparte con Asta Kamma August por Growth of the Soil: ambos premios nacen del mismo trabajo de ensayo.

La película se mantiene en el terreno que Leigh lleva décadas explorando. O’Flynn interpreta a Amy, una trabajadora social londinense que cuida de niños en acogida. Según el diario catalán Ara, una ruptura la lleva a vivir con su mejor amiga Rosie (Alice Bailey Johnson), también trabajadora social, cuyos clientes son personas mayores, mientras reúne valor para contárselo a sus cariñosos padres, Birdie y Geoff, interpretados por Marion Bailey y Paul Jesson. Bailey, pareja de Leigh, ha aparecido en varias de sus películas. The Hollywood Reporter señala que una crisis de salud en la familia acaba ocupando un lugar central y que la película aborda el declive de la Gran Bretaña de posguerra y los recortes en sanidad y asistencia social.

Vista en el contexto de su filmografía, la Concha de Oro cierra una trayectoria de reconocimientos que va desde el premio a la dirección en Cannes por Naked, pasando por la Palma de Oro por Secrets & Lies, hasta el León de Oro por Vera Drake. El crítico de Ara señala que Leigh no ganaba el máximo galardón de un gran festival desde Venecia y sostiene que el premio no debería interpretarse únicamente como un homenaje a un gran director que abandona el cine. Las críticas coinciden, en líneas generales, en el tono: Ara considera que la película es una de sus mejores obras, un retrato de personas imperfectas sin condescendencia, en el que la ternura vence a la dureza; la crítica de la ICS la califica de «la síntesis perfecta de todo lo que hace de Leigh una voz artística de una importancia vital».

Las propias palabras de Leigh explican mejor que cualquier homenaje la decisión del jurado. «No dejamos de ser humanos porque vivamos tiempos más oscuros», dijo, según cita Ara. «Es una historia sobre la compasión. Y la compasión sigue siendo importante». Un cineasta cuyo cuerpo limita ahora su forma de trabajar ha hecho, muy probablemente como última película, una obra sobre personas cuyo trabajo consiste en cuidar de los demás.

No recogió los premios en persona. Según Deadline, Leigh estaba en Nueva York y envió un mensaje en vídeo: «Qué gran honor. Gracias por conceder el premio a Tender Loving Care… gracias, gracias, y todo mi cariño para todos». O’Flynn tampoco había podido viajar al festival, al que sí asistió la productora Georgina Lowe. La película, que también se proyectó en Telluride y Toronto, está distribuida por Bleecker Street; la última vez que Leigh acudió a San Sebastián fue con Hard Truths.

El jurado, presidido por el cineasta estadounidense Ira Sachs, repartió el resto de los premios de la Sección Oficial de la 74.ª edición, celebrada del 18 al 26 de septiembre. Amanda Kernell ganó la Concha de Plata a la mejor dirección por Brace Your Heart; Javier Cámara obtuvo el premio a la mejor interpretación de reparto por 5 More Minutes; Oskar Dahlsbakken ganó el premio a la mejor fotografía por Growth of the Soil, y Border, de Ah Biao, recibió el Premio Especial del Jurado. El público tuvo sus propias favoritas: La bola negra, la película de Javier Calvo y Javier Ambrossi en torno a Federico García Lorca, ganó el Premio del Público Ciudad de Donostia una semana después de llevarse el Premio del Público en Toronto, y NAZA, de Yuval Abraham y Rachel Szor, obtuvo el premio del público a la mejor película europea. Fue la última edición con José Luis Rebordinos al frente del festival; Maialen Beloki, la primera mujer en ocupar el cargo, tomará el relevo el año que viene.

El guion que San Sebastián premió se escribió mediante el mismo proceso que, según Leigh, probablemente su cuerpo ya no le permitirá repetir. Eso es lo que respaldó el jurado: no el final de una carrera, sino la última prueba de cómo se hizo.

Etiquetas: , , , ,

Añádenos en Google

Debate

Hay 0 comentarios.