Cine

Aroma de mujer: Al Pacino roba la película

Martin Cid
Añádenos en Google

Gancho: La escena del club nocturno en Aroma de Mujer es un torbellino sensorial que captura la esencia de la película: Al Pacino, ciego pero imparable, lidera una danza frenética sobre la mesa, rodeado de humo y luces estroboscópicas. Su presencia magnética domina cada plano, mientras el sonido del saxofón y los gritos de admiración ahogan los diálogos predecibles. Es un momento que resume la dualidad del personaje: por fuera, un hombre que desafía su ceguera con una coreografía desenfrenada; por dentro, alguien que lucha contra la soledad y el desespero.

Qué es: Dirigida por Martin Brest en 1992, esta adaptación estadounidense del filme italiano Profumo di donna (1974) sigue a Charlie Simms (Chris O’Donnell), un estudiante de preparatoria pobre que acepta cuidar al retirado teniente coronel Frank Slade (Pacino) durante el fin de semana de Acción de Gracias. La trama explora la relación entre estos dos personajes dispares mientras viajan por Nueva York, enfrentando conflictos morales, personales y sociales.

YouTube video

Qué funciona: El pilar indiscutible de Aroma de Mujer es la actuación de Al Pacino. Su interpretación del Coronel Slade es una explosión de emociones crudas y vulnerabilidad oculta bajo capas de rudeza. Pacino no solo domina cada escena con su presencia física —desde sus gestos bruscos hasta su voz ronca—, sino que también logra transmitir la profundidad psicológica de un hombre quebrantado por la pérdida y el aislamiento. La escena del club nocturno, por ejemplo, no es solo un espectáculo visual; es un reflejo de la lucha interna de Slade por mantener el control en un mundo que ya no puede ver.

Chris O’Donnell, aunque menos experimentado, ofrece una actuación sólida como Charlie Simms. Su evolución desde un joven tímido y obediente hasta alguien con agencia moral es palpable gracias al guión nominado al Oscar. La química entre Pacino y O’Donnell es el alma de la película, especialmente en las secuencias íntimas donde comparten historias y silencios incómodos. Estas escenas, dirigidas con sensibilidad por Brest, destacan la capacidad del filme para equilibrar el drama con momentos de ternura.

La dirección de Brest es competente, pero es en los detalles donde se nota su mano firme. La cinematografía captura la dualidad entre lo urbano y lo íntimo: las calles bulliciosas de Nueva York contrastan con los interiores oscuros y claustrofóbicos donde Slade y Charlie discuten sobre la vida, el amor y la muerte. El uso del sonido también es notable —desde la música clásica que Slade escucha obsesivamente hasta los sonidos ambientales que le permiten «ver» su entorno—, creando una atmósfera inmersiva.

Temas y público: Aroma de Mujer explora temas universales como la redención, la juventud y las segundas oportunidades. La relación entre Slade y Charlie es un estudio sobre el mentorazgo y cómo las experiencias compartidas pueden transformar a dos personas. Sin embargo, la película no se limita a ser un drama de crecimiento personal; también aborda cuestiones más amplias como el prejuicio social, la soledad en la vejez y la búsqueda de significado en una vida que parece haber perdido su propósito.

El filme está dirigido a un público que valora las historias emocionales y bien actuadas. Aunque su ritmo pausado y su duración de casi tres horas pueden ser un desafío para algunos, aquellos que aprecian el cine como una experiencia inmersiva encontrarán mucho que admirar en Aroma de Mujer. La película es especialmente relevante para quienes han experimentado la pérdida o la transición a la edad adulta, ya que ofrece una mirada honesta y conmovedora sobre estas etapas de la vida.

Comparación con el original: Aunque Aroma de Mujer sigue fielmente la estructura del filme italiano original, dirigida por Dino Risi en 1974, la adaptación estadounidense tiene su propia identidad. Pacino aporta una intensidad emocional que va más allá de la interpretación de Vittorio Gassman, mientras que O’Donnell ofrece un contraste fresco al personaje interpretado por Alessandro Momo. La ambientación en Nueva York añade un elemento urbano y moderno que difiere del contexto italiano, pero el núcleo de la historia —una relación entre dos hombres de mundos opuestos— permanece intacto.

Qué falla: A pesar de sus momentos brillantes, Aroma de Mujer sufre de un ritmo irregular. Con casi tres horas de duración, hay secuencias que se sienten redundantes o innecesarias, especialmente en los actos central y final, donde la trama parece estirarse más de lo necesario. La estructura podría haber beneficiado de una edición más audaz para mantener el momentum.

Además, aunque Pacino roba cada escena en la que aparece, algunos personajes secundarios —como el antagonista Mr. Trask (James Rebhorn)— caen en arquetipos predecibles sin mucho desarrollo. La película también tiene un problema de tono: oscila entre lo dramático y lo sentimental sin encontrar siempre un equilibrio armonioso.

Veredicto: Aroma de Mujer es un drama que vive y muere por la actuación de Al Pacino, un tour de force que justifica por sí solo su visionado. Sin embargo, el filme no logra mantenerse a la altura de su protagonista en todos los aspectos, especialmente en su ritmo y desarrollo secundario.

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

Etiquetas: , , , , ,

Añádenos en Google

Debate

Hay 0 comentarios.