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Un último disparo cierra en plano único la saga de Scott Adkins y muestra a Dolph Lundgren

Jun Satō
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El cartel de Un último disparo (One Last Shot en el original) coloca a Scott Adkins y Dolph Lundgren ante la cúpula del Capitolio: una bandera, un fusil con silenciador, un estallido de fuego naranja en el borde del encuadre. Según los críticos que ya la han reseñado, la película transcurre en un lugar menos monumental. Una bomba sucia durante el discurso del Estado de la Unión obliga a trasladar a la Junta de Jefes de Estado Mayor a un único complejo protegido, un antiguo SEAL renegado se hace con él y pretende usar los datos biológicos de los mandos para llegar a la red de defensa antimisiles del país. El cartel vende un monumento. La película, a tenor de esas reseñas, es un edificio, un perímetro y un equipo que intenta entrar.

Esa distancia importa porque toda la serie descansa sobre una única decisión formal. Las películas de James Nunn protagonizadas por Adkins en el papel del SEAL de la Armada Jake Harris están montadas para parecer una sola toma continua, con los cortes escondidos, no suprimidos. El tiempo en pantalla y el tiempo del relato corren juntos, de modo que las tres entregas abarcan apenas un par de días en la vida de Harris, y esta, presentada como la conclusión, arranca unas horas después del final de One More Shot. En una franquicia así, la cámara no es un estilo superpuesto a la trama. Es su cinta métrica.

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El reparto se lee como un cierre de cuentas. Adkins interpreta a un Harris que se queda sin reservas: The Last Thing I See lo describe cansado, con un único deseo, volver a casa con su familia, antes de que el almirante Mulholland lo sume al equipo de asalto con una segunda orden, privada: matar al hombre que dirige la toma del complejo. Ese hombre es Elliot Carter, interpretado por Steven Cree, un viejo amigo que en su día recibió un balazo por Harris. Mulholland ya se mencionaba en la entrega anterior, pero nunca aparecía. Darle el rostro de Lundgren es una pequeña pieza de diseño de franquicia: la voz al otro lado de la línea se convierte en un cuerpo, y la cadena de mando de la serie tiene por fin a alguien en lo más alto.

Nunn ha dirigido las tres entregas, con Jamie Russell como guionista de la serie y Tim Man, acreditado por The Last Thing I See, a cargo de la coreografía de las peleas. El modelo no ha cambiado: presupuestos modestos, localizaciones acotadas y un único héroe que las recorre. El capítulo anterior se rodó en gran parte de noche en el aeropuerto londinense de Stansted, cuando ya no quedaban pasajeros. La ambición está en la planificación, no en el gasto, y Cinapse plantea el resultado justo en esos términos: «sobre todo teniendo en cuenta el modesto presupuesto de la película, la realización es deslumbrante».

Lo que describen las reseñas es un cambio de tempo dentro de la misma gramática. The Last Thing I See cuenta que la primera mitad se despliega «de una forma más deliberada y mesurada, con la cámara pegada al equipo mientras intenta penetrar en el complejo», antes de que la acción tome el relevo. Cinapse enumera los espacios que atraviesa la cámara: habitaciones, pasillos, un quad, un barco. Ambas reseñas mencionan los combates entre Adkins y Kane Kosugi, que interpreta a Lee, y The Last Thing I See destaca una persecución en quad sostenida en un solo plano. El tráiler oficial, publicado por el sello de vídeo doméstico de Sony, anuncia juntos a Adkins y Lundgren en su título.

La forma fija también los límites de lo que la película puede reivindicar. Una toma pensada para parecer ininterrumpida sigue dependiendo de cortes ocultos, así que la continuidad es una ilusión construida en el montaje, y las reseñas la tratan como oficio, no como prueba de nada. Los mismos críticos se muestran más fríos con el resto. Cinapse ve a Adkins en un segundo plano durante buena parte de la primera mitad, concede a Lundgren apenas unos minutos en pantalla y sostiene que el villano necesitaba otra estrella de acción del calibre de Adkins, como tuvo One More Shot con Michael Jai White; señala además elementos argumentales ya conocidos y un mensaje político de trazo grueso. The Last Thing I See apunta que la película plantea la lealtad, el negocio de la guerra y un Estado que abandona a sus soldados sin tomar posición sobre ninguno de esos asuntos, y que es en esos momentos cuando el ritmo decae. Un Capitolio en el cartel es una promesa de escala. Un complejo sellado es el tamaño real de la historia.

A still from the action thriller One Last Shot directed by James Nunn in 2026
A still from One Last Shot (2026), directed by James Nunn

Completan el reparto Hannah Ware como Elena Torres, Neil Linpow, Ray Fearon y Tom Dunne. TMDB cita a Sky Cinema y Signature Films entre las productoras, y Sony Pictures Entertainment se encarga de la edición doméstica. Un último disparo tiene la calificación R en Estados Unidos y dura unos 98 minutos. Allí llegó en Digital HD y DVD el 22 de septiembre de 2026, a través de tiendas como Amazon Video e iTunes y sin estreno en salas registrado, dentro del circuito directo a vídeo en el que Cinapse sitúa la serie entre las franquicias de acción más ambiciosas. En España, TMDB recoge su estreno en digital ese mismo 22 de septiembre de 2026, con el título oficial «Un último disparo».

Si de verdad es el último asalto, la serie termina donde empezó: un hombre, un edificio y una cámara que se niega a apartar la vista el tiempo suficiente para dejarle descansar.

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

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