Finanzas y Negocios

Elon Musk ve a SpaceX por encima de la economía mundial justo cuando compra espectro para plantar cara a AT&T

Victor Maslow
Añádenos en Google

Elon Musk tiene la costumbre de valorar SpaceX comparándola con cosas que no son empresas. Su nuevo referente es el planeta: en una publicación en X, el consejero delegado de SpaceX dijo que ve una vía para que la empresa de cohetes y satélites llegue a valer mucho más que toda la economía mundial. La mayor parte de la cobertura ha tratado la afirmación como un problema de matemáticas. Para entenderla mejor, conviene empezar por lo que hizo SpaceX ese mismo día.

Aquel jueves, SpaceX anunció que compraba un bloque nacional de frecuencias de banda baja para convertir Starlink Mobile en un operador de telefonía móvil en Estados Unidos, y las acciones de AT&T, Verizon y T-Mobile se desplomaron después del cierre de la sesión. Un anuncio era un eslogan. El otro, un plan de negocio aún pendiente de la aprobación de un organismo regulador; y fue este último el que provocó la reacción del mercado.

Qué exigirían realmente «varios órdenes de magnitud»

La cita completa: «Esto va a sonar una locura, pero veo una vía para que SpaceX llegue a valer varios órdenes de magnitud más que la economía actual de la Tierra». Business Insider hizo los cálculos. En abril, el Fondo Monetario Internacional proyectó que la producción mundial alcanzaría los 126 billones de dólares este año. SpaceX cerró el jueves con una capitalización bursátil de unos 2,2 billones de dólares, de modo que la economía mundial es aproximadamente 57 veces mayor. «Varios órdenes de magnitud» significa, como mínimo, cien veces más, lo que sitúa el umbral de Musk por encima de los 12.000 billones de dólares y exigiría que la acción subiera unas 5.500 veces.

Musk matizó sus palabras en menos de un día. «“Ver una vía” no significa que tenga una confianza extrema en que vayamos a lograrlo», escribió el viernes. «Solo significa que creo que existe esa vía y que la probabilidad de conseguirlo no es cero». Una afirmación sin cifra ni fecha, a la que se atribuye una probabilidad distinta de cero, no es una previsión. Es un estado de ánimo.

Los analistas a los que consultó Business Insider se dividieron en posturas previsibles. Russ Mould, director de inversiones de AJ Bell, lo interpretó como una apuesta por las colonias y los recursos fuera de la Tierra, y añadió que cualquier flujo de caja procedente de ese futuro merecería una tasa de descuento «extremadamente alta». Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank, fue más directa: «¡Lo que no dice es cuánto costará llegar hasta allí!». Neil Wilson, estratega de inversión de Saxo UK, calificó la publicación de «un poco de espectáculo y exageración marca de la casa de Musk» y dijo a los inversores que «se fijen en lo que ocurre bajo el capó».

Bajo el capó: frecuencias, no asteroides

Lo que había bajo el capó aquella semana era espectro radioeléctrico. SpaceX acordó comprar la cartera nacional de frecuencias de 800 MHz de Grain Management: hasta 14 megahercios de espectro emparejado, con licencias que cubren a casi toda la población de Estados Unidos. No se ha revelado el precio y la operación aún necesita la aprobación de la Comisión Federal de Comunicaciones. SpaceX afirmó que las licencias cierran una de las últimas grandes brechas técnicas de Starlink Mobile y abren la puerta a que se convierta en un importante operador móvil estadounidense, según informó CNBC. En la práctica, su objetivo es proporcionar la cobertura en interiores que a los satélites, por sí solos, les cuesta ofrecer.

Wall Street se tomó esto en serio, a diferencia de lo que ocurrió con los billones. A las cinco de la tarde, hora de la costa este, AT&T caía un 7,3 % en las operaciones posteriores al cierre, y T-Mobile y Verizon habían perdido un 6,6 % cada una, mientras SpaceX avanzaba un 1,5 %, según Quiver Quantitative. Esa misma semana, la FCC autorizó una constelación de nueva generación de Starlink Mobile formada por 15.000 satélites de conexión directa a dispositivos.

Las cifras que sostienen la valoración

El escenario realista ya es bastante exigente. SpaceX declaró unos ingresos de 7.800 millones de dólares en el segundo trimestre, un 92 % más que un año antes, y unas pérdidas netas de 541 millones, inferiores a los 1.000 millones que perdió doce meses atrás. Starlink es la principal fuente de ingresos de la compañía y, hasta ahora, su único negocio rentable. Las estimaciones de consenso recopiladas por TIKR van de unos ingresos de 45.100 millones de dólares este año a cerca de 200.000 millones en 2028.

La telefonía móvil por sí sola no puede cerrar esa brecha. JPMorgan calcula que todo el mercado móvil estadounidense ronda los 240.000 millones de dólares y no espera que Starlink Mobile llegue a competir con él de forma significativa, por lo que la mayor parte del crecimiento tendría que venir de la computación para inteligencia artificial, un despliegue que SpaceX prevé financiar en parte con 40.000 millones de dólares de deuda. La advertencia de Wilson viene al caso: SpaceX está «muy expuesta al riesgo de una burbuja de la IA y depende de que siga avanzando la tendencia a financiarse mediante deuda».

En agosto, Musk dijo a los analistas que las proyecciones internas de SpaceX apuntan a unos ingresos de un billón de dólares en 2030, con una «probabilidad distinta de cero» de alcanzar esa cifra un año antes. Multiplicada incluso por cien, seguiría siendo menos del 1 % de la valoración que ahora plantea. Mohit Oberoi, de Barchart, ha enumerado los precedentes: una Tesla que valdría más que Apple y Saudi Aramco juntas; un robot Optimus que sumaría 25 billones de dólares a la capitalización bursátil; un millón de robotaxis para 2020.

La cifra de los billones se llevará los reposts. La que determinará cuánto vale SpaceX el año que viene está en manos de la FCC: un bloque de licencias de 800 MHz que T-Mobile vendió a Grain en agosto y frente al que ahora quizá tenga que competir.

Etiquetas: , , ,

Añádenos en Google

Debate

Hay 0 comentarios.