Finanzas y Negocios

Getty cancela su fusión con Shutterstock y hereda 628 millones en deuda sin cerrar el trato

Victor Maslow

La Autoridad de Competencia y Mercados del Reino Unido puso una sola condición sobre la mesa: que Shutterstock vendiera todo su negocio editorial de fotografía antes de que la fusión procediera. El consejo de Getty rechazó por unanimidad ese planteamiento. La fusión de 3.700 millones de dólares, que habría combinado las dos mayores empresas de imágenes con licencia del mundo, ha quedado cancelada.

La discrepancia entre reguladores revela una fractura que importa más allá del sector de las imágenes. El Departamento de Justicia de Estados Unidos dio luz verde a la misma operación en febrero sin imponer ninguna condición. La CMA llegó a la conclusión opuesta: que la empresa resultante dominaría la fotografía editorial hasta el punto de eliminar la competencia real para medios, agencias de noticias y publicistas. Dos instituciones, una a cada lado del Atlántico, y dos dictámenes completamente distintos sobre la misma propuesta.

El rechazo de Getty no fue irracional. El archivo editorial —fotografía de noticias en tiempo real, imágenes de celebridades, cobertura deportiva de agencia, y las agencias Backgrid y Splash— era precisamente la parte del acuerdo que justificaba pagar una prima. Desprenderse de ese archivo como condición de aprobación habría dejado a Getty con una empresa vaciada de su activo más estratégico. El consejo calculó que absorber las consecuencias del fracaso era menos costoso que consumar una fusión que ya no contenía lo que buscaban.

Las consecuencias son cuantiosas. Para financiar la operación, Getty emitió 628,4 millones de dólares en notas senior garantizadas a un tipo del 10,5%, deuda diseñada para ser amortizada con la generación de caja de la empresa combinada. Esas notas exigen ahora una amortización obligatoria sobre una empresa que ya carga con aproximadamente 2.000 millones de dólares en deuda total. La carga de refinanciación es real: la pregunta es si Getty puede acceder a crédito en condiciones razonables después de una operación fallida que señala el estancamiento de su estrategia de crecimiento.

Shutterstock regresa a la independencia con sus activos editoriales intactos, sin ingresos por venta cruzada y con un mercado que pasó los últimos dieciséis meses esperando que dejara de existir como entidad autónoma. La acción cayó un 30% cuando desapareció la prima de fusión. Eso implica meses de reorganización estratégica antes de que la empresa pueda volver a planificar con normalidad.

La fusión tenía también una dimensión que ninguna de las dos compañías mencionó directamente: el control de un archivo de imágenes lo suficientemente grande como para servir de datos de entrenamiento para inteligencia artificial. La combinación de los archivos de Getty y Shutterstock habría representado uno de los conjuntos de imágenes licenciadas más grandes disponibles para empresas de IA. El fracaso de la operación deja ese valor dividido entre dos negociaciones independientes con desarrolladores que ahora saben que ambas empresas están disponibles por separado, en condiciones menos favorables.

La terminación formal de la fusión se produce el 6 de julio. El calendario de amortización de las notas de Getty no ha sido anunciado. Ninguna de las dos empresas ha divulgado planes alternativos de combinación.

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