Finanzas y Negocios

OpenAI factura a ritmo de 50.000 millones de dólares, no de 70.000, y los chips caen un 3,4%

Victor Maslow
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OpenAI ha comunicado a sus inversores que sus ingresos están más de una cuarta parte por debajo de la cifra que manejaba el mercado. No ha desaparecido ninguna venta: la diferencia se debe a cómo se contabilizan. Aun así, bastó para provocar fuertes caídas en una sola sesión entre los fabricantes de chips, desde Nvidia hasta SK hynix, después de que el Financial Times publicara la cifra y CNBC la confirmara.

Para quienes no tienen participación en OpenAI —es decir, casi todo el mundo—, esa reacción es lo importante. Los centros de datos, los contratos de suministro eléctrico y los pedidos de chips que sostienen el auge de la IA se justifican con un puñado de cifras de empresas privadas, y esas cifras repercuten directamente en las acciones que dominan los fondos indexados y los planes de pensiones. Cuando Nvidia, Broadcom, Micron y Oracle caen a la vez por una sola cifra, también lo nota quien tiene un sencillo fondo indexado.

OpenAI situó sus ingresos anualizados en cerca de 50.000 millones de dólares a finales de septiembre. Varias informaciones publicadas unas semanas antes, basadas en datos facilitados a los inversores, los cifraban en torno a los 70.000 millones, y el índice Philadelphia Semiconductor cayó un 3,4 % tras la rectificación.

Los ingresos anualizados son una métrica habitual en las empresas emergentes: se multiplica por doce la facturación de un mes. Según una persona conocedora del asunto citada por CNBC, la cifra más alta incluía los ingresos brutos de las alianzas de OpenAI, un ajuste que los inversores querían para poder compararla con Anthropic. Anthropic contabiliza el precio íntegro que pagan los clientes a través de plataformas en la nube como Amazon Web Services y Google Cloud, y registra después como gasto la parte que corresponde al proveedor. OpenAI solo contabiliza la parte que le corresponde de las ventas de sus socios. Ambos métodos se ajustan a las normas contables.

Las ventas se extendieron por toda la cadena de suministro. Micron perdió un 4,8 %, Broadcom un 4,4 %, AMD un 3,9 % y Nvidia un 2,9 %. Oracle, cuyo contrato en la nube con OpenAI se ha cifrado en unos 300.000 millones de dólares, cayó cerca de un 6 %. Fuera de Estados Unidos, TSMC bajó un 3 % y SK hynix un 4,4 %, de modo que el golpe también llegó a los ahorradores de Taiwán y Corea del Sur, cuyos mercados nacionales dependen en gran medida de esas dos compañías. El Nasdaq Composite vivió su peor jornada desde mediados de agosto, aunque la subida del petróleo y de la rentabilidad de los bonos del Tesoro también contribuyó a la presión.

Varios analistas sostuvieron que el mercado había reaccionado en exceso. Gil Luria, de D.A. Davidson, afirmó que la confusión se debía a la comparación de dos métodos para reconocer los ingresos, no a una desaceleración, y que el ritmo del negocio subyacente importa más que la cifra de portada. En cuanto a ese ritmo, OpenAI comunicó a sus inversores que su tasa de ingresos anualizada creció un 77 % en el tercer trimestre y que su negocio empresarial aumentó un 107 %. La lectura escéptica también tiene argumentos. Esa tasa es una instantánea del impulso del negocio, no dinero en el banco, y una cifra compartida con los inversores permaneció semanas en la prensa sin corregirse. Después de algo así, los compradores del mercado bursátil suelen desconfiar de la siguiente información que se divulga. OpenAI declinó hacer comentarios al FT.

La diferencia es especialmente importante para quienes están a punto de poner precio a la compañía. OpenAI negocia una ronda de financiación que la valoraría en unos 1,4 billones de dólares, según el FT. Frente a 50.000 millones de ingresos anualizados, eso equivale a unas 28 veces las ventas; con 70.000 millones, la proporción parecía acercarse más a 20 veces. Los proveedores también están expuestos. Broadcom, que, según The Wall Street Journal, ha estado organizando más de 50.000 millones de dólares en financiación para los chips a medida que diseña junto con OpenAI, apuesta por que una de las dos cifras se mantenga.

OpenAI presentó de forma confidencial la documentación para salir a bolsa en junio, pero desde entonces ha aplazado sus planes, y su consejero delegado, Sam Altman, ha descartado una salida a bolsa este año. Se espera que Anthropic debute en bolsa en noviembre, y la próxima decisión de la Reserva Federal sobre los tipos de interés llegará el 28 de octubre.

Cuando Anthropic presente su documentación, un auditor examinará por primera vez la partida de ingresos brutos que los inversores utilizaron para inflar la cifra de OpenAI, y el mercado de la IA descubrirá qué método contable ha estado valorando todo este tiempo.

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