Finanzas y Negocios

Evan Spiegel, el fundador de Snapchat que apuesta Snap a unas gafas de 2195 dólares

Penelope H. Fritz
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Evan Spiegel
Evan Spiegel
Photo: cellanr / CC BY-SA 2.0, via Wikimedia Commons
Nacimiento4 de junio de 1990
Los Angeles
OcupaciónEmpresario tecnológico
PremiosTime 100

Durante buena parte de su carrera, Evan Spiegel ha visto cómo empresas más grandes ganaban dinero con ideas que Snapchat había lanzado antes. El formato de historias verticales y efímeras que hoy inunda Instagram y WhatsApp nació en su aplicación. Ahora, el cofundador y consejero delegado de Snap Inc. pide a los inversores que confíen en él para algo más difícil de copiar: Specs, unas gafas de realidad aumentada que cuestan más de dos mil dólares y que fabrica una empresa que nunca ha cerrado un ejercicio con beneficios netos. Un fondo activista quiere que el proyecto se escinda o se cierre. Spiegel no tiene por qué hacerle caso, porque las acciones que se venden al público no tienen derecho a voto.

Spiegel creció en Pacific Palisades, hijo de dos abogados de Los Ángeles, a pocos kilómetros de las playas donde Snap instalaría más tarde sus oficinas. En Crossroads School, en Santa Mónica, ya recibía clases de diseño en Otis College of Art and Design, y después estudió diseño de producto en Stanford. En una asignatura de la universidad propuso una aplicación para enviar fotos que se borraban solas. Junto con sus compañeros Bobby Murphy y Reggie Brown, lanzó un prototipo llamado Picaboo; en cuestión de semanas pasó a llamarse Snapchat.

Nacido en Los Ángeles en junio de 1990, Spiegel tenía 20 años cuando presentó aquella idea en abril de 2011, y Picaboo llegó a la App Store en julio de ese año. La historia de los fundadores tiene una nota a pie de página controvertida. Brown demandó a la empresa en 2013: sostenía que la idea de las fotos que desaparecen era suya y que lo habían apartado del proyecto; en una declaración judicial, Spiegel lo describió como un becario. Snap pagó 157,5 millones de dólares para cerrar el caso en 2014, una cantidad que el público no conoció hasta que la empresa presentó la documentación para salir a bolsa. Para entonces, Spiegel había dejado Stanford poco antes de terminar la carrera y, en noviembre de 2013, rechazó una oferta en efectivo de Facebook por 3.000 millones de dólares, según se informó entonces. Volvió para completar los créditos que le faltaban y se graduó en 2018.

Lo que justificó aquel rechazo fue una función lanzada ese mismo otoño. Stories permitía a los usuarios encadenar snaps en una secuencia de 24 horas visible para todos sus amigos y, a mediados de 2014, ya había superado a los mensajes privados como principal uso de la aplicación. Instagram presentó su propia versión en 2016. En septiembre de ese año, Snapchat Inc. cambió su nombre por Snap Inc. y anunció Spectacles: unas gafas de sol con cámara capaces de grabar vídeos de diez segundos, que se vendían en máquinas expendedoras amarillas llamadas Snapbots. Spiegel las definió como un juguete. Se vendieron unas 220.000 unidades y, a finales de 2017, la empresa dio por perdidos alrededor de 40 millones de dólares en existencias y componentes que no había vendido.

Snap empezó a cotizar en la Bolsa de Nueva York en marzo de 2017, con el símbolo SNAP. Spiegel, con 26 años, se convirtió en uno de los consejeros delegados más jóvenes de una empresa cotizada, dos años después de que Forbes lo hubiera considerado el multimillonario más joven del mundo. El aspecto más polémico de la oferta fue la estructura de las acciones: los compradores externos recibieron títulos sin derecho a voto, mientras que Spiegel y Murphy conservaron más del 70 % del poder de voto. Time lo incluyó en su lista de las 100 personas más influyentes en 2014 y, de nuevo, en 2017.

La imagen del fundador como visionario de producto nunca ha contado toda la historia. En 2014, Gawker publicó unos correos electrónicos que había escrito en la fraternidad de Stanford a la que pertenecía, repletos de comentarios misóginos y homófobos; Spiegel dijo que estaba horrorizado y que no tenía excusa. El rediseño de Snapchat de 2017 provocó una petición firmada por más de 1,2 millones de usuarios y, después de que Kylie Jenner preguntara en un tuit de febrero de 2018 si alguien seguía abriendo la aplicación, la capitalización bursátil de Snap cayó más de 1.300 millones de dólares. El modelo de gobierno corporativo que permite a Spiegel apostar a largo plazo también implica que ningún accionista puede frenar una apuesta fallida.

Este año ha puesto ese modelo a prueba de forma más abierta que nunca. En enero, Snap trasladó sus gafas a una filial independiente, Specs Inc. El 31 de marzo, Irenic Capital, que tiene una participación económica de alrededor del 2,5 % en las acciones de clase A de Snap, publicó una carta en la que instaba a Spiegel a escindir o cerrar la unidad. Según el fondo, Snap había invertido más de 3.500 millones de dólares en ella y gastaba unos 500 millones al año. Dos semanas después, Spiegel recortó alrededor de 1.000 puestos de trabajo —el 16 % de la plantilla— y lo calificó de «momento decisivo», al tiempo que prometió un ahorro anual superior a los 500 millones de dólares. «Es una decisión increíblemente difícil y lamento profundamente que algunos compañeros tengan que dejar la empresa», escribió en un memorando del que informó Business Insider.

No recortó el proyecto de las gafas. En junio, durante la Augmented World Expo, presentó Specs a un precio de 2.195 dólares y declaró a Reuters que los inversores quizá quieran beneficios a corto plazo, mientras que su trabajo consiste en lograr el éxito a largo plazo. Los resultados del segundo trimestre, publicados en agosto, le dieron cierto margen: los ingresos aumentaron un 19 %, hasta los 1.600 millones de dólares; las pérdidas netas se redujeron a 164 millones y los usuarios diarios alcanzaron los 493 millones. En una nota al personal enviada en septiembre, admitió que «nunca hemos cerrado un ejercicio completo con beneficios netos según los criterios GAAP» y lanzó una frase dirigida a sus rivales: «TikTok tiene tendencias, Meta tiene escala y Snapchat te conoce de verdad».

En la presentación de Los Ángeles, el 16 de septiembre, Spiegel mostró Specs como parte de un sistema al que llama Specs Intelligence, con un estuche de carga que añade conexión móvil, Verizon como primer operador estadounidense y socios como Shopify y la NBA. Las primeras reseñas tras probarlas señalaron que las monturas eran voluminosas y el campo de visión, estrecho; en octubre, Forbes resumió las dudas así: Spiegel sigue viendo el futuro, pero parece incapaz de conquistarlo.

Fuera de la empresa, Spiegel se casó con la modelo australiana Miranda Kerr en Los Ángeles, en mayo de 2017. Tienen tres hijos y él es padrastro del hijo que Kerr tuvo con Orlando Bloom. Francófilo confeso, obtuvo la nacionalidad francesa en 2018. Se incorporó al consejo de administración de KKR en 2021 y al de la galería Gagosian en 2022. En la ceremonia de graduación de Otis College de ese mismo año, él y Kerr saldaron la deuda estudiantil de toda la promoción.

La entrega de Specs está prevista para este otoño en Estados Unidos, Reino Unido y Francia, y desde el 1 de octubre hay un espacio de demostración abierto al público en Los Ángeles. Las primeras cifras de ventas mostrarán si el hombre que rechazó la oferta de Facebook ha creado el próximo ordenador o una secuela de 2.195 dólares de aquel juguete.

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