Actores

Tim Crouch, el creador teatral que deja su obra en manos de desconocidos

Penelope H. Fritz
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Tim Crouch
Nacimiento1964
Bognor Regis
OcupaciónCreador teatral y actor
PremiosPremio Obie, Mención Especial · Premio John Whiting (compartido) · Premio Italia · Fringe First · Premio Total Theatre por Innovación · Premio Brian Way

Cada representación de An Oak Tree empieza con una trampa que Tim Crouch tiende a un compañero de profesión. Un segundo actor sale a escena sin haber leído el guion, sin haber ensayado y sin saber cómo acaba la función; Crouch le va guiando en el papel con instrucciones orales y páginas de texto que le pasa a través del escenario. El público ve cómo alguien que conoció al padre en duelo apenas unos minutos antes lo va construyendo ante sus ojos. El recurso ha sobrevivido a cualquier expectativa razonable y resume la idea que Crouch ha defendido a lo largo de su vida como escritor: el teatro, dijo una vez, «no necesita decorados, vestuario ni atrezzo, sino que existe dentro de la cabeza del público».

Esa convicción lo ha convertido en uno de los dramaturgos más estudiados en las escuelas de arte dramático británicas y en uno de los intérpretes más imprevisibles de sus escenarios. Sus obras forman parte de los textos de estudio, se han representado desde Brasil hasta Corea del Sur y todas piden al público que haga una parte del trabajo. No todos los espectadores han querido aceptar el encargo.

Crouch se crio en Bognor Regis, la localidad costera de West Sussex donde nació el 18 de marzo de 1964 y que más tarde describiría como «una parte importante de quien soy». Estudió Arte Dramático en la Universidad de Bristol y se formó como actor en la Central School of Speech and Drama de Londres. Cuando aún estudiaba en Bristol, fundó Public Parts junto a Julia Crouch, directora y escritora, que se convirtió en su mujer y más tarde en novelista. La compañía creó ocho espectáculos a partir de improvisaciones en cuevas de Gloucestershire, cárceles y escuelas, así como en el Bristol Old Vic y el Bush. Durante años se ganó la vida como actor, incluido un periodo como asociado de educación en el National Theatre.

El cambio nació de la frustración con el realismo que le pedían interpretar una y otra vez. Crouch se dio dos años para crear una pieza propia y, en cinco días de 2002, escribió My Arm, la historia de un niño que levanta el brazo y lo mantiene en alto durante treinta años. En el Traverse Theatre, durante el Festival de Edimburgo de 2003, la representó con objetos prestados por el público: llaves, teléfonos y fotografías que hacían las veces de personajes en una proyección de vídeo en directo. Una adaptación para BBC Radio 3 ganó el Prix Italia, y desde entonces Crouch ha llamado a la obra «la nave nodriza» de todo lo que vino después.

An Oak Tree se estrenó en el Traverse en 2005, ganó un Herald Angel y, tras una temporada en Nueva York, recibió una mención especial en los OBIE Awards. La lista de intérpretes que han encarnado al padre parece la carta a los Reyes Magos de cualquier director de casting: entre ellos figuran Frances McDormand, Mike Myers, Geoffrey Rush, Laurie Anderson, Toby Jones, David Tennant y Ruth Wilson. ENGLAND, creada con Hannah Ringham para las paredes blancas de las galerías de arte, ganó un Fringe First en 2007 y llegó hasta Teherán y Melbourne. The Author, encargada por el Royal Court en 2009, eliminó por completo el escenario y sentó al público en dos filas enfrentadas. En 2010 compartió el John Whiting Award con Lucy Kirkwood.

Junto a las obras para adultos, Crouch ha desarrollado un segundo corpus que es fácil pasar por alto y que quizá perdure tanto como el primero. Para el Brighton Festival escribió monólogos en los que personajes secundarios de Shakespeare cuentan la historia desde los márgenes, entre ellos I, Caliban e I, Malvolio. En esta última interpretaba al mayordomo humillado de Noche de reyes, vestido con calzoncillos largos manchados, y se encaraba con el público por reírse de él. La Royal Shakespeare Company le encargó dirigir El rey Lear y su propia obra I, Cinna (The Poet) en 2012. Junto a Toby Jones creó Don’t Forget the Driver, una comedia dramática de seis episodios para BBC Two estrenada en 2019 y ambientada en Bognor Regis, con Jones como un conductor de autobús cuya pequeña vida choca con el mundo exterior. Se encargó una segunda temporada, pero la pandemia acabó frustrándola.

El precio de este método es que el teatro de Crouch no siempre funciona. The Author provocó una oleada de abandonos de la sala que terminó formando parte de su fama y, en un artículo publicado en The Guardian en 2011, el propio Crouch hizo un repaso de los espectadores que leían el periódico, aplaudían con lentitud, amenazaban físicamente a los actores y lanzaban ejemplares del texto al dramaturgo. Adler & Gibb, su salto en 2014 al escenario principal del Royal Court, mereció este juicio de Michael Billington: «La forma lúdicamente experimental dominaba el intrigante contenido». Cuando una producción posterior llegó a Los Ángeles en 2017, Los Angeles Times la calificó de «vanguardismo de manual». La objeción de fondo es razonable y puede plantearse ante cualquier formalista: el recurso puede convertirse en un fin en sí mismo y un teatro que se apoya en la imaginación del público puede hacer que parte de ese público se sienta reclutado, en vez de invitado.

En los últimos años, el experimento se ha adentrado en espacios cada vez más extraños. Truth’s a Dog Must to Kennel, vista por primera vez en Edimburgo en 2022, coloca a Crouch un visor de realidad virtual y lo convierte en el Bufón que abandona El rey Lear. El personaje describe una representación que el público nunca llega a ver, y la obra le valió otro Fringe First. Toto Kerblammo!, una obra para público joven que se escucha con auriculares, se estrenó en el Unicorn Theatre de Londres en 2024, le granjeó una nominación a los Offie por escritura para público joven y volvió al mismo escenario en mayo de 2026.

En enero de 2026, Crouch debutó como director en el Shakespeare’s Globe con La tempestad, en el Sam Wanamaker Playhouse iluminado con velas. Él mismo interpretó a Próspero y repartió fragmentos del texto del mago entre Miranda, Ariel y Calibán, interpretados por Sophie Steer, Naomi Wirthner y Faizal Abdullah. Las críticas estuvieron divididas. WhatsOnStage la calificó de «testimonio del poder de contar historias», pero también consideró «exasperante» la participación del público. Por su parte, la compañía de Crouch informó de llenos y de una recaudación récord para una temporada que terminó en abril.

El 3 y el 4 de octubre de 2026 volverá a sacar al Bufón de gira, con dos funciones despojadas de Truth’s a Dog Must to Kennel en el Young Vic. Después llegará el regreso de la obra que le dio a conocer. An Oak Tree se estrenará en The Other Palace, en Londres, en octubre de 2026, producida junto a Francesca Moody Productions y en cartel hasta el 15 de noviembre. En cada función, un invitado distinto saldrá a escena sin conocer la obra; entre ellos estarán Juliet Stevenson, Olivia Williams, Suranne Jones y Sacha Dhawan. Dos décadas después, la trampa sigue siendo la misma, y lo que cada nuevo desconocido hace dentro de ella continúa siendo la parte que Crouch no puede escribir.

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