Cine

«Primetime»: por qué la película de Robert Pattinson sobre Chris Hansen convirtió a Jonathan Lipnicki en depredador

Camille Lefèvre
Añádenos en Google

Lance Oppenheim metió a propósito al niño de Jerry Maguire y Stuart Little en la casa trampa de To Catch a Predator, y sus razones dicen tanto del público del programa como de su presentador.

Casi todo lo que se ha dicho sobre Primetime se detiene en un solo rostro: el de Robert Pattinson, que interpreta a Chris Hansen en pleno apogeo de To Catch a Predator, mientras el Hansen real insiste en que todo es ficción. Pero la decisión de reparto que más dice de la película de Lance Oppenheim está más abajo en la hoja de rodaje. Jonathan Lipnicki, el niño que en Jerry Maguire le explicaba a Tom Cruise que la cabeza humana pesa ocho libras, interpreta a uno de los hombres que el programa estaba diseñado para atrapar.

YouTube video

Sería fácil archivarlo como un fichaje para escandalizar, y Oppenheim lo sabía. La elección se lee más bien como un argumento sobre cómo funcionaba el programa. Una película sobre una franquicia televisiva que vivía de la exposición pública toma prestada la única cosa que un guion no puede escribir desde cero, la historia de un actor en pantalla, y deja que la propia memoria del espectador haga el resto.

Qué es Primetime y dónde encaja Lipnicki

Primetime, distribuida por A24, dramatiza aquel tramo de mediados de los 2000 en que los segmentos de To Catch a Predator que Hansen presentaba dentro de Dateline, de la cadena NBC, figuraban entre las horas más comentadas de la televisión estadounidense. El formato, lanzado en 2004, unía a la cadena con Perverted Justice, un grupo civil de vigilancia cuyos señuelos adultos se hacían pasar por menores en salas de chat. Cuando las conversaciones adquirían un tono sexual, se invitaba a los hombres a una casa, donde Hansen entraba con las transcripciones impresas de sus mensajes en la mano y soltaba su célebre latiguillo, «Have a seat» («Tome asiento»). A menudo la policía esperaba fuera. NBC dejó de emitir los segmentos en 2007.

El guion es el primero de Ajon Singh y adapta con libertad el artículo que Luke Dittrich publicó en 2007 en Esquire, «Tonight on Dateline This Man Will Die» («Esta noche en Dateline este hombre morirá»), un texto sobre una operación encubierta de 2006 en Texas que terminó con la muerte del hombre al que apuntaba. La película concentra sus hechos en un único año, 2006. Pattinson interpreta a Hansen y además produce, junto a Lars Knudsen y Ari Aster. Merritt Wever da vida a su productora, Andie Bender. Skyler Gisondo interpreta a Dan, un joven señuelo contratado para hacerse pasar por adolescente, y Phoebe Bridgers es Del, otra de las señuelos. Matthew Maher encarna a Xavier Von Erck, de Perverted Justice, y Alex Winter, Anna Faris y Bokeem Woodbine completan un reparto coral muy poblado.

El papel de Lipnicki es breve y certero. Interpreta a un hombre al que solo se conoce por su alias en internet, Crazyfrog73, que llega a la casa trampa con la esperanza de encontrarse con el chico por el que se hace pasar el señuelo de Gisondo, y al que pillan en la cocina el primer día de trabajo de Dan. La escena, descrita profusamente desde el estreno de la película en Venecia y comentada abiertamente por el propio Lipnicki, incluye un desnudo frontal integral y un bote de nata montada.

Por qué Oppenheim quería al niño de Jerry Maguire

Oppenheim ha sido explícito sobre la lógica. En la rueda de prensa de Venecia explicó que elegir a Lipnicki y a Gisondo fue una decisión deliberada, ligada a su pasado como actores infantiles, una manera de «tomar el equipaje que traían de sus películas anteriores y encontrar nuevas formas de que se despojaran de la piel de quienes fueron en otros títulos». El director y el actor tienen casi la misma edad, y Oppenheim creció viendo a Lipnicki en la gran pantalla. «Una de mis películas favoritas de todos los tiempos, Jerry Maguire, fue una referencia para nosotros mientras hacíamos Primetime», ha contado. Después de proyectar la película de Cameron Crowe para su equipo durante la preproducción, no dejaba de preguntarse qué habría sido de su estrella infantil.

La respuesta llevaba tiempo guardada en su teléfono. Según Lipnicki, Oppenheim había visto una entrevista suya años atrás y había anotado su nombre en las notas de su iPhone, en una lista de personas con las que quería trabajar. El equipo de casting le pidió una prueba grabada por él mismo porque no había material reciente suyo. Le ofrecieron el papel y aun así dudó, hasta que el director lo llamó después de una jornada de rodaje: «Sé lo que parece. No quiero que parezca un fichaje de efecto. Quiero que participes en el proceso creativo y que sepas de dónde viene esto». Los dos intercambiaron ideas sobre el aspecto y el comportamiento del personaje, hasta el pelo decolorado que Lipnicki describe hoy como una cápsula del tiempo de aquella época.

Lo que carga de sentido este reparto es el propio recorrido del actor, que avanza en dirección contraria al del hombre que ocupa el centro de la película. Lipnicki debutó a los seis años junto a Tom Cruise y Renée Zellweger, y pasó directamente a Stuart Little. Recuerda ruedas de prensa de aquella película en las que los periodistas le preguntaban a un niño si iba a acabar tomando drogas, y una juventud vivida bajo «mucha presión para no convertirse en un desastre». Se considera afortunado: tuvo buenos padres, fue a la escuela pública y vivió una infancia «tan normal como podía serlo con esa cosa añadida».

Ya adulto, dejó Los Ángeles, se deshizo de todo lo que tenía y recorrió el país en su Jeep Wrangler, su «momento Come, reza, ama», antes de instalarse en Oklahoma, donde da clases de interpretación, produce y lleva un puñado de negocios más. Describe Primetime como parte de una decisión de dejar de preocuparse por la opinión ajena: «No tengo ningún control sobre lo que va a pensar la gente, y no voy a preocuparme más por eso». Sobre el papel en sí es tajante. «Como actores, rezamos por que nos lleguen materiales oscuros», afirma, y si algo te da miedo, «lo más probable es que debas hacerlo».

Un presentador que vive de su audiencia, un actor que se alejó de ella

Pongamos eso al lado del Hansen que construye la película. Buena parte del debate desde Venecia ha girado en torno a cómo retrata Primetime a su presentador: como un hombre que se mide por el tamaño de su audiencia y por los premios que no ha ganado. El motor de ese personaje es la opinión de los demás. La libertad que reivindica Lipnicki consiste justamente en rechazarla. El actor que se apartó de la mirada pública queda colocado dentro de la casa construida para alimentarla, y el reparto desplaza la pregunta de la vanidad de un presentador hacia la gente que, desde su sofá, convirtió el programa en un éxito.

El propio Lipnicki evita sobreinterpretarlo. Cuando le preguntan si poner a antiguas estrellas infantiles en una película sobre To Catch a Predator dice algo sobre cómo trata Hollywood a los niños, responde que hay «muchas maneras de verlo» y define la película como «un comentario sobre ciertos elementos de ese mundo». Vio el programa original en su momento y volvió a verlo antes del rodaje. «Si a mí con 14 años me hubieran dicho que iba a salir en una película sobre esto, habría contestado: “Ni de broma”».

Oppenheim llega a la ficción desde la no ficción. Sus documentales Some Kind of Heaven, ambientado en The Villages, la comunidad de jubilados de Florida, y Ren Faire, sobre una feria renacentista de Texas, se apoyaban en personas reales cuya imagen pública llegaba ya hecha. Primetime es su primer largometraje de ficción, rodado en Nueva Orleans a principios de 2025, con David Bolen como director de fotografía y música de su colaborador habitual Ari Balouzian. Utiliza la biografía real de un actor del mismo modo que un documental utiliza a su protagonista: como un material que llega ya cargado. Su próximo documental, You Can See Everything, también está previsto para este otoño.

Dónde la ficción se aparta de los hechos

Ese mismo método es el flanco más expuesto de Primetime. El momento de la nata montada, su imagen más comentada, no tiene equivalente en las emisiones reales: algunos de los hombres atrapados en To Catch a Predator sí llegaron desnudos a las casas trampa, pero nunca se emitió nada parecido a esa escena. Las invenciones de la película han suscitado objeciones por deformar el registro de un programa real construido sobre casos reales. Hansen la vio en una sala abarrotada de Times Square y advirtió a los espectadores de que entraran sabiendo que es «absolutamente un retrato ficticio de mí, de mis colegas y de la serie». Cuando Jesse Watters le pidió que calificara la interpretación de Pattinson, le puso una D. Si el argumento de Oppenheim vive en la invención, también vive ahí la acusación contra él.

Primetime se estrenó en competición en la 83.ª edición del Festival de Venecia el 5 de septiembre y llegó a los cines de Estados Unidos el 25 de septiembre, dos días después de su estreno en Francia y Alemania. Dura 110 minutos y en Estados Unidos tiene calificación R. Lipnicki, de 35 años, tiene más proyectos en camino: Williston, una película con Matt Walsh y Geneva Carr de la que es productor ejecutivo, que el guionista y director Adam Seidel adaptó de una obra teatral, se estrena en noviembre. También tiene un pequeño papel en Butcher’s War, con Aaron Eckhart, y actúa y produce en una comedia romántica, Mazel Tough.

Sigue siendo conocido sobre todo por una frase acerca de cuánto pesa una cabeza humana. Primetime apuesta su escena más incómoda a ese recuerdo: el público entra en la cocina de Hansen esperando encontrar al niño y descubre que allí le aguarda, en su lugar, el verdadero producto del programa.

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

Etiquetas: , , , , , , ,

Añádenos en Google

Debate

Hay 0 comentarios.