Baloncesto

Angel Reese se echó la culpa y dio a Atlanta Dream su primera victoria en unas Finales WNBA

Jack T. Taylor
Añádenos en Google

Tras el primer partido de las Finales de la WNBA, Angel Reese tenía una excusa a mano. La entrenadora de Golden State ya estaba elogiando a la defensora que tenía asignada para marcarla. Reese no quiso aceptarla. «No creo que hicieran nada especial; quizá el problema fui yo», dijo a los periodistas, y resumió el fallo en una frase: no había sido lo bastante agresiva con el balón ni se había esforzado lo suficiente por llegar a su posición.

De vuelta en la pista, en San Francisco, la alero de Atlanta Dream hizo exactamente lo que había dicho que haría, y la franquicia logró la primera victoria de su historia en unas Finales. Muchos lo llaman redención. Fue algo más concreto y también más frágil: una jugadora que se analizó en público y después jugó de acuerdo con ese diagnóstico. El problema es que Golden State ha llegado a la misma conclusión, y su respuesta pasa por lo que señale el arbitraje.

El bajón y la excusa que rechazó

Reese empezó la serie con fuerza. Anotó 11 puntos en el primer cuarto del primer partido, según The Sporting News, y sumó sus 14 puntos antes del descanso. Después, nada. No volvió a anotar, acabó con cinco faltas y cuatro pérdidas de balón, y Atlanta, que llegó al último cuarto por delante, perdió por 68-64.

La salida estaba ahí, a la vista. Laeticia Amihere, alero de las Valkyries que hasta esa noche solo había jugado un partido de eliminatorias, marcó a Reese durante largos tramos, y Natalie Nakase la elogió por ello. «Creo que [Amihere] hizo un trabajo fantástico en ese emparejamiento», dijo la entrenadora de Golden State, según recogió Bleacher Report a partir de SI.com. Reese rechazó esa interpretación. Asumir la responsabilidad después de ganar sale barato. Hacerlo tras perder un partido de las Finales, cuando ya han atribuido el mérito a la jugadora que te defendía, implica un compromiso que hay que demostrar la noche siguiente.

Jugar de acuerdo con el diagnóstico

El segundo partido pareció una promesa cumplida. Reese lanzó 16 veces, frente a las 11 del primer encuentro, y fue a la línea de tiros libres en 11 ocasiones, frente a siete, según las estadísticas de ESPN. Anotó 10 de sus lanzamientos y nueve tiros libres, y terminó con 30 puntos y 16 rebotes en 34 minutos. Su entrenador ya lo había visto antes del salto inicial. Karl Smesko dijo que cruzó la mirada con ella en el vestuario y pensó: «Me gusta cómo viene».

«Dejé tirado a mi equipo en el último partido; no aporté tanto como podía en la segunda parte», dijo Reese después, según ESPN. «Tenía hambre», añadió. «Creo que el sábado dejamos escapar una victoria. No puedes permitir que pase». Y después llegó la frase que explica toda la noche: «Me fui de la pista sin sentirme yo misma, y quería asegurarme de que esta vez hacía todo lo que podía para marcharme sintiéndome como soy».

Sus compañeras notaron esa intensidad. «Se ve que lo desea muchísimo. Nos alimentamos de su energía», dijo la base Jordin Canada. Allisha Gray contó a la BBC que Reese «salió esta noche con una misión».

Ahora, el arbitraje es el emparejamiento

La agresividad de una pívot se refleja en la línea de tiros libres, y ahí fue donde Atlanta se impuso. Dream llegó al descanso con una ventaja de 39-37 y después se llevó el tercer cuarto por 21-9, con un pleno de 12 tiros libres, informó ESPN. En total, anotó 30 de sus 35 tiros libres; Golden State lanzó 19. Reese sumó nueve puntos durante el tramo entre el tercer y el cuarto cuarto en el que Atlanta superó a las Valkyries por 30-8, según la BBC.

La respuesta de Nakase no mencionó a Amihere, que jugó ocho minutos. «Vamos a revisar qué cerca estuvieron estas faltas», dijo. «[Las Dream] a veces se lanzan hacia delante. Tenemos que asegurarnos de analizarlo bien». No nombró a Reese. Tampoco hacía falta: ninguna otra jugadora de la rotación de Atlanta fue tantas veces a la línea. El ajuste de Golden State para el tercer partido empieza por el contacto que la llevó hasta allí.

Lo que puso fin a esta victoria y lo que viene ahora

La victoria por 79-65 puso fin a una racha de 10 derrotas consecutivas de Dream en las Finales, que se remontaba a 2010, tras perder las series de 2010, 2011 y 2013. Reese se convirtió en la tercera jugadora que suma al menos 30 puntos y 15 rebotes en un partido de las Finales, después de Jonquel Jones en 2019 y Breanna Stewart en 2020. Está en su primera temporada en Atlanta, tras llegar en un traspaso desde Chicago Sky, que la eligió en el séptimo puesto del draft de 2024, y fue elegida Mejor Defensora del Año de la liga tras promediar las mejores cifras de su carrera: 16,4 puntos y 12,1 rebotes, según The Atlanta Journal-Constitution. Gabby Williams, segunda en esa votación, anotó 26 puntos en el primer partido y encestó 3 de sus 15 lanzamientos en el segundo.

Ninguna de las dos franquicias ha ganado un título de la WNBA. La serie al mejor de siete, empatada 1-1, se traslada a Atlanta para el tercer partido, el miércoles 21 de octubre a las 20:00, hora del Este, y el cuarto, el sábado 24 de octubre.

Reese ha acumulado cinco faltas en cada partido de la serie. La ventaja que salvó a Atlanta apenas tiene ya margen, y Golden State va a estudiar el vídeo para encontrar ese último centímetro.

Etiquetas: , , , ,

Añádenos en Google

Debate

Hay 0 comentarios.