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Anna-Maria Sieklucka, la Laura de 365 días que dejó de avergonzarse de ella

Penelope H. Fritz
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Anna-Maria Sieklucka
Anna-Maria Sieklucka
Photo: Magdalena Pieczonka / CC BY 3.0, via Wikimedia Commons
Nacimiento31 de mayo de 1992
Lublin, Poland
OcupaciónActriz
Conocido por365 días, 365 días más, 365 días: Aquel día

Durante un verano extraño, Anna-Maria Sieklucka fue la actriz más vista de Netflix y, al mismo tiempo, aquella a la que la crítica despachaba con más gusto. 365 días, el drama erótico polaco en el que encarna a Laura Biel, una ejecutiva de ventas de Varsovia secuestrada por el heredero de una familia mafiosa siciliana al que da vida Michele Morrone, encabezaba las listas de la plataforma en medio mundo mientras sacaba un cero en Rotten Tomatoes. Ella sostuvo el personaje durante dos secuelas. Después volvió al teatro polaco, a una serie diaria de Polsat y a un micrófono de radio de madrugada, y con el tiempo ha dicho algo que pocos intérpretes asociados a una burla se atreven a reconocer: que la película le daba vergüenza y que ya no se la da.

Creció en Lublin, la mayor ciudad del este de Polonia, donde nació el 31 de mayo de 1992, la pequeña de los tres hijos de Jerzy Antoni Sieklucki, abogado, y Joanna Sieklucka, germanista. Tiene dos hermanos mayores y habla inglés, francés y alemán además de polaco, algo que le resultó útil cuando llegó la prensa internacional. Su formación es poco habitual para una futura protagonista de cine: estudió en la Facultad de Títeres de Breslavia, integrada en la Academia Nacional de Artes Teatrales AST, y se graduó en 2018 en una escuela que enseña a hacer que un objeto transmita emoción con los medios más reducidos.

Su primer crédito en pantalla fue un único episodio del drama hospitalario Na dobre i na złe, de la televisión pública TVP, en el que interpretaba a una paciente llamada Aniela Grabek. Casi al mismo tiempo obtuvo el papel principal en la adaptación de 365 dni, la novela superventas de Blanka Lipińska, dirigida por Barbara Białowąs y Tomasz Mandes. Ha contado que dudó al leer el guion. El personaje exigía largas escenas de desnudo y de sexo con Morrone, y obligaba a una actriz desconocida a sostener una historia cuya premisa, una mujer retenida a la que su captor da un año para enamorarse de él, ya resultaba polémica en el libro.

La película se estrenó en los cines polacos en febrero de 2020 y reunió al mayor público de las salas del país ese año. Su segunda vida empezó en Netflix en junio. Pasó diez días en el número uno de la clasificación mundial de la plataforma, y Newsweek la señaló como la película más vista de Netflix en todo el mundo en 2020. Una actriz con un solo episodio de televisión en su currículo se volvió reconocible en decenas de países en cuestión de semanas.

La recepción fue en sentido contrario. La crítica acusó a la película de idealizar el secuestro y el síndrome de Estocolmo. La cantante galesa Duffy, que meses antes había revelado que fue secuestrada y violada, escribió una carta abierta a Reed Hastings, el responsable de Netflix, en la que sostenía que el filme glamurizaba la violencia sexual, y varias peticiones para retirarlo reunieron decenas de miles de firmas. En los Razzie la película ganó el premio al peor guion y Sieklucka fue nominada a peor actriz. Casi toda esa ira apuntaba al material, pero quien la recibió en público fue su protagonista, y la prensa polaca tampoco la trató con delicadeza. Coincidiendo con el estreno en cines, un entrevistador de la revista Viva le preguntó si había ido a la prueba con lencería de encaje y si le gustaba el sexo. La revista pidió disculpas y rompió su colaboración con el periodista. Sieklucka explicó que no se levantó porque le habían enseñado a respetar a los demás, y añadió que las mujeres están en peor posición a ojos de los hombres.

Volvió a ser Laura, ya con el apellido Torricelli, en 365 días: Aquel día y 365 días más, que Netflix lanzó con cuatro meses de diferencia en 2022. Ambas volvieron a sacar un cero entre los críticos que recoge Rotten Tomatoes. Ambas volvieron a encontrar público. La trilogía fijó en la memoria internacional una versión de ella que poco tiene que ver con el resto de su trabajo.

Ese resto es sobre todo polaco y tiene algo de reequilibrio deliberado. En 2021 cantó e imitó a otros artistas en la decimocuarta temporada de Twoja twarz brzmi znajomo, la versión de Polsat de Tu cara me suena, y en el otoño de 2024 bailó con Michał Kassin en Taniec z gwiazdami, el equivalente polaco de Bailando con las estrellas, hasta que el voto los dejó fuera en la sexta gala. En Lublin trabajó en la Scena InVitro con el director Łukasz Witt-Michałowski, su expareja, en Hańba y Pod lodem, dos montajes inspirados en los diez mandamientos y en el Decálogo de Krzysztof Kieślowski.

Su única película internacional desde la trilogía va hacia un lugar más oscuro. En Compulsion, de Neil Marshall, un thriller con aroma de giallo rodado en Malta, interpreta a Evie, una joven con un pasado difícil a la que una vecina, encarnada por Charlotte Kirk, arrastra a una cadena de asesinatos en la isla. Se estrenó en el festival de cine de terror de Hot Springs en octubre de 2024 y llegó al público estadounidense de la mano de Saban Films en septiembre de 2025. Las críticas fueron dispares, aunque al menos una elogió la química natural entre Kirk y Sieklucka, una frase más amable que cualquiera de las que recibió la trilogía.

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En casa, el trabajo se ha vuelto estable. Desde abril de 2025 interpreta a Eliza Olszewska en Pierwsza miłość, la veterana serie diaria de Polsat: la esposa rica y vigilada de un empresario dominante, madre de una paciente de la clínica de la ficción, cuyo romance con el doctor Jakub Wenerski ha llevado la trama nada menos que a Sicilia. En septiembre de 2025 estrenó en el Teatr Capitol de Varsovia Pół żartem…, montaje de Olaf Lubaszenko sobre una comedia del dramaturgo británico Peter Quilter en el que es Amy, y ese mismo mes publicó el sencillo Sercem con la cantante Karolina Leszko. Además conduce PS. I love you, un pódcast nocturno de RMF FM en el que conversa con mujeres sobre sus vidas.

Fue precisamente en un pódcast, en junio de 2026, donde abordó 365 días sin rodeos. Ocho años después del casting, dijo, ya no siente la vergüenza, la palabra polaca que usó fue obciach, que reconoce haber cargado entre 2019 y 2022, una etapa que relaciona con una autoestima baja y con las burlas públicas. Definió a Lipińska como una mujer bellamente compleja y dudó de que la autora se abriera en su programa. Nada en sus decisiones indica que quiera borrar a Laura. Lo que indican es una actriz que levanta suficiente obra polaca alrededor de ese papel para que deje de ser toda la historia, y las siguientes piezas ya están en marcha: la trama de Eliza en Pierwsza miłość y el micrófono de los jueves por la noche en RMF FM.

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