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Jalen Hurts, el MVP de la Super Bowl al que todavía examinan como pasador

Penelope H. Fritz
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Jalen Hurts
Jalen Hurts
Photo: All-Pro Reels / CC BY-SA 2.0, via Wikimedia Commons
Nacimiento7 de agosto de 1998
Houston
OcupaciónQuarterback de fútbol americano
PalmarésSuper Bowl · campeones del Este de la NFC
Premios individualesTiempo 100

Bajo las luces del Monday Night Football en Chicago, un placaje ilegal lanzó a Jalen Hurts por encima de la banda de Philadelphia. Se levantó de un salto, trotó de vuelta hacia la formación y, en lugar de reincorporarse, lo condujeron a la carpa médica. Superó el protocolo de conmoción cerebral y regresó cuatro jugadas después. Para entonces, su suplente, Andy Dalton, había lanzado una intercepción en la línea de anotación, y los Eagles acabarían perdiendo por veinte puntos. La escena tenía algo de déjà vu. Durante casi toda su carrera, Hurts ha sido el quarterback que no deja de ganar mientras la liga sigue preguntándose si el mérito es suyo.

Ahora la pregunta escuece más. Tiene un anillo de la Super Bowl y el premio al MVP de aquella misma noche, pero una clasificación de quarterbacks de la NFL publicada en una de las pretemporadas lo situó en el puesto 17.

El fútbol americano era el oficio de la familia antes de convertirse en el suyo. Nacido en Houston en agosto de 1998, jugó en el instituto Channelview, al este de la ciudad, a las órdenes de su padre, Averion, entrenador jefe del equipo; su hermano mayor, también llamado Averion, llegó a ser quarterback titular de Texas Southern. Antes de convertirse en un codiciado jugador capaz de correr y pasar, Hurts practicaba halterofilia: con 15 años ya hacía sentadillas con 227 kilos.

Nick Saban le dio la titularidad en Alabama en el segundo partido de su primer año, lo que lo convirtió en el primer quarterback de primer año en ser titular con los Crimson Tide en 32 años. Aquel otoño corrió para 954 yardas, un récord del equipo para un jugador en su posición, fue elegido Jugador Ofensivo del Año de la SEC y llegó a la final nacional, donde cayó por 35-31 ante Clemson. Un año después llevó de nuevo a Alabama al partido por el título, esta vez contra Georgia, pero lo sentaron al descanso, con su equipo perdiendo 13-0. Tua Tagovailoa entró en su lugar y ganó el partido en la prórroga.

Lo que hizo Hurts después sigue siendo lo que mejor lo define. Se quedó. Pasó la temporada siguiente como suplente de Tagovailoa y, cuando este se lesionó en la final de la SEC, salió desde el banquillo para liderar una remontada por 35-28 frente al mismo equipo de Georgia. Después, con la carrera universitaria ya terminada, se cambió a Oklahoma para jugar una sola temporada a las órdenes de Lincoln Riley. Allí sumó 3.851 yardas de pase, 1.298 yardas de carrera y 52 touchdowns en total, y quedó segundo en la votación del Trofeo Heisman, por detrás de Joe Burrow.

Los Eagles lo eligieron en el puesto 53 del draft de 2020, una decisión que resultaba extraña para un equipo que el verano anterior había firmado una ampliación de contrato de larga duración con Carson Wentz. En diciembre, Wentz ya había perdido la titularidad y Hurts ganó su primer partido como titular por 24-21 ante New Orleans, con 106 yardas de carrera. Nick Sirianni llegó como entrenador jefe al año siguiente y lo nombró titular. Philadelphia empezó entonces a apoyarse en una jugada en la que sus compañeros empujan a Hurts por detrás para hacerlo avanzar: la Tush Push, una acción que otros equipos intentarían prohibir más adelante.

La temporada de 2022 despejó cualquier duda sobre su candidatura. Hurts terminó con un balance de 14-1 como titular, participó en 35 touchdowns, quedó segundo en la votación al MVP y llevó a los Eagles a la Super Bowl LVII. Contra Kansas City lanzó para 304 yardas y corrió para 70 y tres touchdowns, cifras récord para un quarterback en aquel partido. Aun así, perdió por 38-35, en una derrota que se recuerda, entre otras cosas, por el balón suelto que Nick Bolton recuperó y convirtió en touchdown. En abril, el equipo le ofreció una ampliación de cinco años y 255 millones de dólares, que por un tiempo fue el contrato más cuantioso de la historia de la liga, además de la primera cláusula de no traspaso concedida por la franquicia.

La temporada posterior al contrato se torció. Hurts estableció un récord para un quarterback con 15 touchdowns de carrera, pero también firmó sus peores registros personales en intercepciones y balones sueltos perdidos. Un equipo que había empezado con un balance de 10-1 quedó fuera de los playoffs tras caer por 32-9 en Tampa. Después, la trayectoria volvió a cambiar. Con Saquon Barkley corriendo para más de 2.000 yardas, Philadelphia terminó con un balance de 14-3 y, en la Super Bowl LIX, Hurts derrotó a los Chiefs por 40-22 con dos pases de touchdown, un touchdown de carrera y 72 yardas terrestres, otro récord para un jugador de su posición. Fue elegido MVP del partido.

La segunda Super Bowl no zanjó el debate: lo avivó. Las 221 yardas de pase que consiguió la noche en que fue nombrado MVP dieron alas a la vieja teoría de que el título se debía a la línea ofensiva y a Barkley; y 2025 ofreció más argumentos a sus detractores. Los Eagles revalidaron el título de campeones de la NFC Este con un balance de 11-6, pero en dos ocasiones la ofensiva pasó toda la segunda mitad sin completar un solo pase. Además, en una derrota en la prórroga ante Los Angeles Chargers, Hurts perdió el balón cinco veces. La mayor parte de las críticas recayó en el coordinador ofensivo Kevin Patullo, despedido tras caer por 23-19 ante San Francisco en la ronda de comodines. La opinión de sus compañeros siguió una tendencia parecida: tercero en la lista NFL Top 100 de los jugadores en 2023, 15.º un año después y 19.º en 2025. El punto más débil de los argumentos en su contra es que tratan a un quarterback que gana yardas en situaciones de tercera y corta y dentro de la zona roja como si esas jugadas las hiciera otro.

Esta temporada, los Eagles contrataron a Sean Mannion, hasta entonces entrenador de quarterbacks de los Green Bay Packers, como su quinto coordinador ofensivo en cinco años. Su sistema pide a Hurts que juegue más veces con el quarterback bajo el centro y que lance más pases tras amagos de carrera que en cualquier otro momento de su trayectoria. En junio, el equipo traspasó a A.J. Brown, su receptor más peligroso y padrino de su ahijada, a los New England Patriots. Los primeros resultados son dispares. Hurts lanzó tres pases de touchdown en la victoria inicial por 24-22 ante Washington y encontró a Darius Cooper para lograr el tanto decisivo en los últimos segundos en Tennessee; después, sumó 153 yardas de pase en aquella derrota por 27-7 en Chicago.

Fuera del estadio, ha creado una estructura poco habitual: todo su equipo de representación, incluida su agente, está formado por mujeres, una decisión que ha vinculado a su apoyo a las mujeres en el deporte. En junio de 2025 se casó con Bryonna Burrows, su novia de la universidad. Ese mismo año, la revista Time lo incluyó en su lista de las 100 personas más influyentes. Cantó en A Philly Special Christmas, el disco navideño grabado por jugadores de los Eagles; apareció junto a Jason Kelce y Brandon Graham en un cameo de Abbott Elementary; y en marzo de 2026 publicó un libro infantil, Better Than a Touchdown. También terminó un máster en Relaciones Humanas en Oklahoma cuando ya era el quarterback titular de Philadelphia.

La próxima prueba será el domingo 4 de octubre, en el Lincoln Financial Field, contra Los Angeles Rams. Los Eagles llegan con un balance de 2-1 y una ofensiva que aún está aprendiendo el nuevo lenguaje de su sistema. Hurts cumplió 28 años en agosto. Ha sobrevivido a un cambio al banquillo en el descanso y a las dudas de quienes lo eligieron en el draft; hasta ahora, los resultados le dan la razón a él, no a quienes lo clasifican.

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