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Tusk (2014): el terror cómico de Kevin Smith que nació de un anuncio falso

Martin Cid
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Tusk, de Kevin Smith, mete al podcaster de Justin Long en la casa aislada de un marinero retirado al que interpreta Michael Parks, en una comedia de terror corporal que nació de una charla de podcast, un anuncio en broma y una votación en Twitter.

Un podcaster, un anuncio y un viejo marinero

Wallace Bryton, interpretado por Justin Long, se gana la vida riéndose de desconocidos. Junto a su amigo Teddy Craft, al que da vida Haley Joel Osment, presenta The Not-See Party, un podcast que convierte a los personajes más raros de internet en material de chiste, y Tusk arranca con Wallace volando a Manitoba para entrevistar a su último hallazgo: el «Kill Bill Kid», un adolescente que se hizo viral al cortarse su propia pierna con una katana. Cuando Wallace aterriza, la entrevista ya no existe. El chico se ha quitado la vida.

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Wallace no está dispuesto a volver a casa con las manos vacías. En un bar encuentra un anuncio que ofrece alojamiento gratis y toda una vida de historias, y la dirección lo lleva a una casa aislada en Bifrost, donde Howard Howe, interpretado por Michael Parks, un marinero retirado en silla de ruedas, recibe encantado la visita. Su mejor historia es la de un naufragio y la de la morsa a la que llamó Mr. Tusk, el animal al que atribuye haberle salvado la vida. El té que sirve lleva droga. Wallace despierta sin una pierna y con una explicación sobre la picadura de una araña, y pronto descubre que la silla de ruedas era puro atrezo y que su anfitrión pretende rehacerlo, pieza a pieza, como una morsa.

En Estados Unidos, su novia Ally Leon, a la que interpreta Genesis Rodriguez, y Teddy escuchan sus mensajes de voz desesperados y viajan al norte. Un detective local los pone en contacto con Guy LaPointe, interpretado por Johnny Depp, un antiguo inspector de la Sûreté du Québec que lleva años detrás de un asesino cuyas víctimas aparecen mutiladas siempre de la misma forma. Hasta ahí llega lo que conviene contar del planteamiento. El resto de la película es una carrera entre un grupo de búsqueda y un hombre con una aguja, un disfraz y un plan.

Una película de terror que nació como un chiste en un podcast

El origen de Tusk es más extraño que buena parte de su argumento. En junio de 2013, Kevin Smith y su productor de toda la vida, Scott Mosier, grabaron el episodio 259 de su SModcast, titulado «The Walrus and The Carpenter», a partir de un artículo sobre un anuncio publicado en Gumtree: un propietario ofrecía alojamiento gratuito a quien estuviera dispuesto a disfrazarse de morsa. Los dos dedicaron casi una hora del episodio a inventarse la película que aquel anuncio parecía prometer. Después, Smith pidió a sus seguidores de Twitter que votaran: #WalrusYes o #WalrusNo. Ganó el sí por una amplia mayoría.

El anuncio resultó ser una broma de Chris Parkinson, poeta y bromista de Brighton. Cuando se enteró del proyecto, dijo que era admirador de Smith y que le encantaría participar, y en noviembre de 2013 Smith lo contrató como productor asociado. Es decir, una película sobre un podcaster que exprime a desconocidos para llenar sus programas salió, a su vez, de la broma de un desconocido, y la votó el público antes de que existiera. Ese bucle es la pregunta que planea sobre Tusk: si una historia de terror construida a la vista de todos, a partir de una ocurrencia que el público ya conocía, puede inquietar todavía a quienes la pidieron.

Ochenta páginas y tres semanas de rodaje

Smith escribió un guion de 80 páginas mientras esperaba la respuesta de Bob Weinstein sobre su propuesta para Clerks III. El título provisional era The Walrus & the Carpenter, tomado del poema de Lewis Carroll, y lo redujo a una sola palabra porque, según dijo, sabía cómo tenía que llamarse una película sobre una morsa. En un principio iba a producirla Blumhouse Productions. Las dos partes se separaron de forma amistosa cuando Smith quiso ir más rápido de lo que permitía su calendario, y Demarest Films asumió la financiación, con XYZ Films y la propia SModcast Pictures de Smith también implicadas.

La preproducción empezó en septiembre de 2013. El rodaje iba a hacerse en Canadá, se retrasó dos veces y acabó trasladándose a Carolina del Norte, donde la fotografía principal se desarrolló entre el 4 y el 22 de noviembre. En el guion, la historia siguió en Manitoba. Dos días adicionales en Los Ángeles sirvieron para rodar las escenas de LaPointe. Smith había previsto estrenarla en Sundance en enero de 2014 y renunció a ello para disponer de tiempo para terminar la banda sonora.

El propio Smith se encargó del montaje. El director de fotografía fue James Laxton, que dos años después rodaría Moonlight de Barry Jenkins, y la música es de Christopher Drake, un compositor conocido sobre todo por las películas de animación de DC. El título tiene además un pariente musical: en la película suena «Tusk», el sencillo de Fleetwood Mac de 1979. El montaje final dura 101 minutos.

Escrita a la medida de Michael Parks

Smith nunca ocultó por qué la hizo. Dijo que quería enmendar lo que consideraba el único error de Red State (2011), su película anterior, con algo sin política religiosa ni sexual, una película rara y pequeña en lugar de un manifiesto, y dar a Michael Parks una historia en la que pudiera recitar a Lewis Carroll y «La balada del viejo marinero» ante un hombre cosido dentro de un traje de morsa. Parks había interpretado al predicador extremista Abin Cooper en Red State, y el personaje de Howard Howe se escribió para él.

Parks llegaba con una carrera larga y poco común: la serie de motos Then Came Bronson en 1969, el papel de Jean Renault en Twin Peaks, el ranger de Texas Earl McGraw en Abierto hasta el amanecer y en Kill Bill de Quentin Tarantino, donde también interpretó al veterano proxeneta Esteban Vihaio en el segundo volumen. Murió en 2017, y Tusk sigue siendo la película en la que un director levantó toda una premisa alrededor de su voz.

Justin Long, nacido en Fairfield (Connecticut) en 1978, llegó al papel desde la comedia y el cine de género, con títulos como Jeepers Creepers (2001), Cuestión de pelotas (Dodgeball: A True Underdog Story, 2004) y Herbie: A tope (2005). Ya había trabajado con Smith en ¿Hacemos una porno? (Zack and Miri Make a Porno, 2008). Después de Tusk siguió volviendo al terror, con Barbarian y House of Darkness, esta última junto a Kate Bosworth, ambas estrenadas en 2022. Ese mismo año contó que Smith se había puesto en contacto con él para una posible secuela.

Haley Joel Osment, nominado al Oscar de niño por El sexto sentido (1999), interpreta a Teddy. Genesis Rodriguez, conocida por Al borde del abismo (2012) y por poner voz a Honey Lemon en Big Hero 6, estrenada el mismo año que Tusk, es Ally. Johnny Depp aparece en los créditos con el nombre de su personaje, Guy LaPointe, y no con el suyo; Smith había pensado primero en Quentin Tarantino para el papel tras verlo actuar en Django desencadenado, y Tarantino dijo que no. Los papeles pequeños quedan en familia. Lily-Rose Depp y Harley Quinn Smith, hijas de Depp y de Smith, interpretan a dos dependientas de una tienda de conveniencia, la mujer de Smith, Jennifer Schwalbach Smith, aparece como camarera, y Harley Morenstein y Ralph Garman, compañero de Smith en el podcast Hollywood Babble-On, hacen de agente de frontera y de detective.

Kevin Smith lejos del mostrador de la tienda

Nacido en Red Bank (Nueva Jersey) en 1970, Smith se hizo un nombre a base de diálogo: Clerks (1994), Mallrats (1995), Persiguiendo a Amy (1997), Dogma (1999) y la serie de películas en las que interpreta a Silent Bob junto al Jay de Jason Mewes. Tras la comedia de estudio Vaya par de polis (Cop Out, 2010), Red State lo llevó al terror y a la autodistribución, con Smith recorriendo el país para presentar la película él mismo. Tusk fue su primer estreno amplio en cines desde Cop Out, y salió por la vía habitual, a través de la distribuidora A24.

Tuvo su estreno mundial el 6 de septiembre de 2014 en la sección Midnight Madness del Festival Internacional de Cine de Toronto, donde quedó en segundo lugar del premio del público de esa sección. Tras un pase en el Vista Theatre de Los Ángeles, llegó a las salas estadounidenses el 19 de septiembre. La taquilla fue pequeña: 846.831 dólares en 602 pantallas en su primer fin de semana, en el puesto catorce, y unos 1,85 millones en todo el mundo al final de su recorrido, frente a un presupuesto de 3 millones. El DVD y el Blu-ray salieron el 30 de diciembre de 2014, con un comentario de Smith, escenas eliminadas, dos reportajes y el episodio original del podcast. Con los años, la película ha reunido un pequeño grupo de seguidores de culto.

Tusk se planteó como el primer capítulo de una trilogía True North ambientada en Canadá. Le siguió Yoga Hosers (2016), con Lily-Rose Depp y Harley Quinn Smith ascendidas a protagonistas, Johnny Depp de vuelta como LaPointe y Long, Osment y Rodriguez regresando en otros papeles. La tercera parte, Moose Jaws, la anunció Smith como, básicamente, Tiburón con un alce. Clerks III, el proyecto que esperaba cuando escribió Tusk, llegó por fin a los cines en septiembre de 2022.

Nuestra mirada: más un desafío que una propuesta

Sobre el papel, Tusk es un desafío. Es una película de terror corporal con una premisa que suena a chiste, escrita para un actor al que Smith confiaba largas historias y dirigida por un cineasta más conocido por los diálogos detrás de un mostrador que por las prótesis. Divide al público desde su primer pase de medianoche y lo sigue haciendo. Lo que se puede afirmar sin pretender zanjar esa discusión es que pocas películas tienen un rastro tan público: un episodio de podcast, un anuncio falso, una votación en Twitter y un rodaje de tres semanas, todo documentado a medida que ocurría.

El podcast con el que empezó todo viene incluido como extra en la edición doméstica, de modo que el chiste y la película en la que se convirtió comparten el mismo disco.

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