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Boiuna, la leyenda del Amazonas, esconde su serpiente gigante y divide a la crítica

Martha O'Hara
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La imagen que Lionsgate eligió para vender Boiuna: La leyenda del Amazonas (Beware Boiúna en el original) no tiene serpiente. Kiana Madeira y Jessica Rothe están en la timonera de un barco fluvial, una junto a la otra, enmarcadas por sus ventanas redondeadas; detrás, el agua es plana y de un gris lechoso, la orilla lejana apenas una línea verde, y un busto de bronce ocupa una esquina del encuadre como un pasajero al que nadie invitó. La película de Mike P. Nelson, ya en los cines de Norteamérica, manda una misión médica a lo más hondo del Amazonas, donde la Boiúna, una serpiente colosal del folclore fluvial brasileño, despierta para recuperar su territorio.

Esa agua vacía es el lugar correcto para empezar, porque la leyenda es sobre todo agua. En tupí, mboi-una significa serpiente negra, y en los ríos de la Amazonia brasileña la Boiúna, también llamada Cobra Grande, es la señora nocturna de los canales: se dice que adopta la forma de una canoa, de un velero o de una mujer para atraer a los pescadores que se acercan demasiado. Es menos un monstruo que una propietaria. La sinopsis oficial respeta esa jerarquía: en esta selva la naturaleza tiene el poder absoluto, y es ella quien decide quién vive y quién muere. La pregunta que plantea la premisa, antes de que entre en escena monstruo alguno, es si una producción de género germano-estadounidense sabrá tratar ese paisaje como un argumento y no como un decorado.

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El reparto apunta a un relato de supervivencia que quiere que sus personajes importen antes de ser devorados. Madeira, protagonista de la trilogía La calle del terror de Netflix, es Lena; Rothe, la heroína atrapada en el bucle de Feliz día de tu muerte, es Alli. Las dos llegan con la memoria de heroínas de terror que piensan más rápido que el género que las rodea. Logan Marshall-Green, el protagonista tenso de Upgrade y La invitación, interpreta a Brennan Malloy, y según la crítica de John Dotson en The Cosmic Circus es Brennan quien resume la tesis de la película en una frase: nadie pertenece a la selva. El marketing promete «terror a escala gigantesca». El reparto sugiere algo más pegado al suelo.

Nelson construye su terror a partir de formas conocidas. Empezó como artista de foley y diseñador de sonido antes de dirigir The Domestics, un thriller de carretera postapocalíptico, y después el Wrong Turn de 2021, un reinicio escrito por Alan B. McElroy, guionista del original, que cambió los tópicos del caníbal de los bosques por una comuna escondida en la montaña con su propia ley. Su nueva versión de Silent Night, Deadly Night se estrenó el año pasado en el Fantastic Fest de Austin, y este septiembre Beware Boiúna inauguró ese mismo festival. McElroy repite como guionista, a partir de un argumento que desarrolló con Tony Giglio. El patrón se mantiene: tomar una plantilla de terror que el público cree conocer y volverla más sombría y más territorial.

El subgénero llevaba tiempo deslizándose hacia el chiste. Anaconda se convirtió en un clásico del camp, y el reinicio de Sony de la pasada Navidad lo llevó a la metacomedia pura con Jack Black y Paul Rudd. Nelson se lo toma en serio. El rodaje duró seis semanas en la Amazonia colombiana, con Nick Junkersfeld como director de fotografía, y las críticas más entusiastas leen el resultado como una película de paisaje con colmillos. En Dread Central, Matt Konopka la llamó «la película de serpiente gigante más aterradora hasta la fecha», elogió que Nelson esconda a la criatura al modo de Tiburón y vio en la Boiúna a la guardiana de su selva frente a los mineros y forasteros que llegan a saquearla.

Esa contención es también la decisión más discutida. Matt Donato, de Daily Dead, vio confusión donde Konopka vio suspense: «Nelson no tiene sentido de la puesta en escena; lo que pueda haber de intriga en pantalla se pierde en una ráfaga de cortes de montaje pensados para tapar el material más feroz de la serpiente». Rendy Reviews tituló su veredicto «Dude, Where’s My Snake?». Los agregadores parten la diferencia: un 56 % de críticas positivas en Rotten Tomatoes sobre 34 reseñas y un 49 en Metacritic en el momento de escribir esto. La historia del lanzamiento tampoco da mucha confianza: se anunció como Titan, pasó a llamarse Boiúna: Legend of the Amazon y volvió a cambiar de título antes de llegar a los cines. Y queda una pregunta que las críticas no han resuelto. La Boiúna pertenece a las comunidades indígenas y ribereñas de la Amazonia brasileña, pero llega aquí a través de una producción germano-estadounidense, un reparto principal anglófono y un rodaje en Colombia. Ninguna de las reseñas publicadas aclara si quienes cuentan su historia tienen alguna voz en la película más allá de la propia criatura.

Junto a los tres protagonistas, el reparto acreditado incluye a Jackson Bews, Juan Pablo Shuk, Will Close, Vicente Peña, Jaime Newball y Nelson Camayo. Jeremy Bolt y Robert Kulzer la producen para Constantin Film y JB Pictures en una coproducción de Alemania, Estados Unidos y Colombia, con diálogos en inglés y portugués. Dura 104 minutos y en Estados Unidos está calificada R por violencia sangrienta, imágenes truculentas y lenguaje.

A still from the Amazon creature horror film Beware Boiúna (2026)
A still from Beware Boiúna (2026), directed by Mike P. Nelson

Boiuna: La leyenda del Amazonas se estrenó mundialmente en el Fantastic Fest el 17 de septiembre de 2026 y llegó a los cines de Estados Unidos con Lionsgate el 2 de octubre. En España se verá primero en el Festival de Sitges, el 8 de octubre, y se estrena en salas el 16 de octubre; Italia la recibe el 26 de noviembre y Alemania, de la mano de Constantin Film, el 12 de noviembre.

Brasil, donde la Boiúna no es un monstruo sino una vecina, llega casi la última. La película se estrena allí el 3 de diciembre, dos meses después de que el público estadounidense la conociera.

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

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