Actores

Eddie Marsan, el aprendiz de imprenta que pasó de Mike Leigh a interpretar reyes

Penelope H. Fritz
Añádenos en Google
Eddie Marsan
Eddie Marsan
Photo via The Movie Database (TMDB)
Nacimiento9 de junio de 1968
Stepney, London, England
OcupaciónActor
Conocido porV de Vendetta, Deadpool 2, Sherlock Holmes
PremiosBritish Independent Film Award for Best Supporting Actor/Actress · National Society of Film Critics Award for Best Supporting Actor · London Film Critics' Circle Award for British Supporting Actor of the Year · Edinburgh International Film Festival Award for Best Performance in a British Feature Film · Officer of the Order of the British Empire

En Prisoner, el thriller de Sky Atlantic construido alrededor del testigo que interpreta Tahar Rahim, quien dirige las operaciones de la Unidad Nacional contra el Crimen es un londinense menudo y vigilante que nunca necesita levantar la voz. Eddie Marsan interpreta a Alex Tebbit como ha interpretado a casi todos sus hombres con mando: alguien que sabe con exactitud cuánto le va a perdonar el sistema. Ha llevado corona como Eduardo el Confesor en Rey y Conquistador y ha sido un director de banco de Belfast arrastrado al mayor robo de efectivo de la historia de Irlanda en No Ordinary Heist. Para un actor que dejó el colegio sin ninguna titulación y que se define como «un tipo con una cara rara», los papeles no dejan de subir en la escala social. Él nunca ha fingido venir de arriba.

Una imprenta, una casa de apuestas y una pista de baile

El este de Londres de su infancia no tenía ninguna puerta visible hacia una escuela de interpretación. Edward Maurice Charles Marsan llegó al mundo en Stepney el 9 de junio de 1968, hijo de un camionero y de una empleada de comedor escolar que más tarde trabajó como auxiliar docente, y creció en Bethnal Green, donde estudió en la Raine’s Foundation School. Lo dejó en plena adolescencia para hacer un aprendizaje como impresor.

La salida llegó de lado. Los domingos por la tarde bailaba rare groove con sus amigos, y uno de esos días un desconocido le propuso trabajar como extra en un rodaje; allí vio a un actor resolver una escena y pensó que él también podía hacerlo. Su formación la pagó en parte el corredor de apuestas para el que trabajaba además del aprendizaje. Se graduó en la Mountview Academy of Theatre Arts en 1991 y después estudió con Sam Kogan, cuya academia, hoy llamada School of the Science of Acting, lo tiene como patrono. El método encaja con su carácter. «Tengo una necesidad increíble de entender las cosas», dijo a la revista Interview, y añadió que nunca creyó que actuar fuera «algo místico, espiritual».

Secundario en Hollywood, protagonista en el cine británico

Los años noventa fueron de papeles mínimos, empezando por un gamberro en la serie The Piglet Files, y, según su propio relato, de más turnos como camarero que como actor. Gangs of New York, de Martin Scorsese, le dio una esquina de Hollywood. Mike Leigh le dio una carrera. En El secreto de Vera Drake fue Reg, el joven torpe que corteja a la hija de Vera, y ganó el British Independent Film Award a la mejor interpretación de reparto. En Happy-Go-Lucky fue Scott, el profesor de autoescuela rígido y furioso que choca con el optimismo imbatible de Sally Hawkins, y la National Society of Film Critics de Estados Unidos lo eligió mejor actor de reparto, igual que el Círculo de Críticos de Londres. La indicación de Leigh, tal como la recuerda Marsan, fue una dirección postal: ve a esta casa, recoge a esta mujer y dale una clase de conducir.

Lo que vino después fue la doble vida del actor de carácter británico. Hollywood usó su cara como textura: el inspector Lestrade junto a Robert Downey Jr. en las películas de Sherlock Holmes de Guy Ritchie, un papel pequeño en Mission: Impossible III. El cine independiente británico le entregó los protagonistas. En Redención, de Paddy Considine, fue James, el marido de apariencia respetable que maltrata a la dependienta de tienda benéfica que interpreta Olivia Colman. En Still Life, de Uberto Pasolini, fue John May, un funcionario municipal que busca a los familiares de quienes mueren solos y acude a sus entierros cuando nadie más lo hace, y el Festival Internacional de Cine de Edimburgo le dio su premio a la mejor interpretación en un largometraje británico.

La televisión lo convirtió en una presencia fija. A lo largo de siete temporadas y 82 episodios de Ray Donovan, en Showtime, fue Terry, el hermano mayor del personaje de Liev Schreiber, un exboxeador con párkinson: una interpretación construida sobre un cuerpo que cede mientras el orgullo resiste. Edgar Wright lo eligió como el más apocado de los cinco bebedores de The World’s End, y la BBC lo convirtió en Gilbert Norrell, el mago huraño y celoso de Jonathan Strange & Mr Norrell.

El problema de la compasión

Marsan ha dicho en BBC Radio 5 Live que demasiados dramas se escriben desde «la perspectiva blanca, privilegiada y de clase media». Su filmografía le da la razón: sus mejores personajes son conductores, oficinistas, boxeadores y delincuentes de poca monta. Y, sin embargo, el papel que más críticas le ha traído en los últimos años fue el de un padre. En Back to Black, de Sam Taylor-Johnson, interpretó a Mitch Winehouse, y explicó que había evitado a propósito la «narrativa cómoda» de buscar un culpable de la muerte de Amy Winehouse; un amigo que trabajó con padre e hija le describió a Mitch como un padre cariñoso atrapado en una situación imposible. Varios críticos lo leyeron de otro modo y señalaron que Mitch y Blake Fielder-Civil salían de la película sospechosamente bien parados, mientras a Amy se la juzgaba con más dureza. La empatía que sostenía Still Life se volvió aquí un punto débil. Un retrato que se niega a señalar culpables puede acabar señalándolos por omisión.

Reyes, padres fundadores y una unidad contra el crimen

La década actual lo ha empujado hacia arriba. En Franklin, de Apple TV+, fue John Adams frente a Michael Douglas. En Rey y Conquistador fue Eduardo el Confesor, un rey piadoso y sin heredero, con Juliet Stevenson como su madre, Emma. En Netflix es Geoff, el terapeuta sin rodeos de Charlie en Heartstopper, papel que llevó a la película Heartstopper Forever, estrenada el 17 de julio de 2026. En 2025 encabezó el thriller criminal All the Devils Are Here, ambientado en Dartmoor, como Ronnie Blake, un atracador veterano que intenta mantener unida una banda cuya pieza más imprevisible es Sam Claflin. No Ordinary Heist se presentó en el Festival Internacional de Cine de Santa Bárbara en febrero de 2026 y llegó a los cines irlandeses el 27 de marzo, y Prisoner se estrenó en Sky Atlantic el 30 de abril, después de que Marsan la presentara en Canneseries.

YouTube video

Está casado desde 2002 con la maquilladora Janine Schneider, con quien tiene cuatro hijos. Es humanista y patrono de Humanists UK. En la lista de honores de Año Nuevo de 2025 fue nombrado oficial de la Orden del Imperio Británico (OBE) por sus servicios al arte dramático, y compartió públicamente la distinción con su mujer, su familia y «la gente con la que crecí en Bethnal Green».

Lo siguiente es Clayface, de DC Studios, dirigida por James Watkins a partir de una historia de Mike Flanagan, que llega a los cines de Norteamérica el 23 de octubre de 2026 con Marsan en un papel que el estudio mantiene en secreto. Después cambiará la corona por la banda de un campo de fútbol: en Halftime Hero, la película de Ole Sanders sobre Steve Davies, el aficionado del West Ham al que sacaron de la grada para jugar un partido en 1994, Marsan es Harry Redknapp, el entrenador que tomó la decisión. Encaja con un actor cuya carrera empezó cuando un desconocido lo eligió entre la multitud.

Películas destacadas

Etiquetas: , , , , ,

Añádenos en Google

Debate

Hay 0 comentarios.